PUNTA DE LANZA.

LEALTADES… GOLPES LETALES.

ROCHA… ¿OLVIDO OBLIGADO?.

Por Armando Ojeda.

La historia política de México está escrita con letras de traiciones, deslealtades y muerte.

Las huellas primeras de las grandes traiciones datan desde la época de la conquista española.

Los Tlaxcaltecas las pintaron cuando se aliaron con los invasores barbados venidos de tierras europeas.

Desde aquellos años, las traiciones y deslealtades han seguido su curso inexorable.

   LAS TRAICIONES DE LA REVOLUCION.

Durante la primera década del siglo XX, las traiciones y deslealtades se rubricaron durante lucha de la revolución mexicana.

Madero, Carranza, Villa, Zapata, Obregón y Huerta, fueron aliados en algunos momentos de su lucha revolucionaria, pero sus vidas terminaron en cruentas traiciones.

1.- Madero fue asesinado por órdenes de Huerta.

2.- Zapata fue asesinado por instrucciones de Carranza.

3.- Carranza fue asesinado, y las sospechas recayeron en dos personajes de sus tiempos, como fueron Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles, con quienes estaba confrontado.

4.- Villa fue asesinado, y la sospecha principal recae en Obregón.

5.- Obregón fue asesinado, por el religioso José de León Toral, sin embargo, los obregonistas culparon a Plutarco Elías Calles como el autor intelectual del crimen.

Lo dicho, nuestra historia suscribe viejas traiciones y deslealtades, aunque nadie podría negar que esas conductas políticas persisten en nuestros días.

                       LOS PASAJES ALECCIONADORES.

De los pasajes de nuestra historia revolucionaria, me quedo con uno que nos pudiera ofrecer una lección aplicable a nuestra era moderna.

Me refiero a la gran amistad que se dice existió algún día entre Venustiano Carranza y Álvaro Obregón.

Los dos grandes personajes fueron amigos y aliados militares, aunque con su propósito común de derrocar al gobierno de Victoriano Huerta.

La alianza militar funciono, y logró que Carranza pudiera ocupara la silla presidencial.

Sin embargo, la lealtad y amistad entre ambos llegó a su fin cuando Álvaro Obregón quiso sustituir en la presidencia a su amigo Carranza, aunque resultó que este tenía otros planes.

Ante la evidente traición, Obregón se reveló y se levantó en armas contra el gobierno carrancista.

Meses después del rompimiento, Carranza fue asesinado, y el General Obregón pudo así, llegar a ser Presidente de México.

Por cierto, antes de la caída de Carranza, el General Felipe Ángeles, había también jurado lealtad a las tropas carrancistas, sin embargo abandonó a su amigo para aliarse con Pancho Villa.

Se dice, que Ángeles fue perseguido, capturado y fusilado por órdenes del propio General Venustiano Carranza.

    LA VIDA POLITICA DE NUESTROS TIEMPOS.

Pero que nadie se asuste, si alguien nos refiere que, entre el ayer y el hoy, las cosas no han cambiado mucho en materia de lealtades y traiciones de corte político.

Los ejemplos se pueden contar por decenas a lo largo de nuestra geografía nacional.

Pero, nada habría que buscar fuera de Sinaloa, cuando aquí mismo podemos observar la forma en que la fauna política local, se duerme con una piyama blanca y amanece con una de color diferente.

En la lucha electoral que estamos viviendo en estos días, nos resulta cada vez más difícil identificar la identidad política de quienes buscan las ansiadas candidaturas.

La militancia partidista es letra muerta en los tiempos actuales.

Y es que el mercantilismo político ha dado muerte a las doctrinas políticas.
Y con la muerte de las ideologías políticas han sido sepultadas las lealtades a las corrientes surgidas de los liderazgos constituidos.

Es interesante ver como los grandes amigos y aliados de ayer, son hoy acérrimos adversarios políticos.

Calderonistas, Toledistas, Labastidistas, Renatistas, Millanistas, Aguilaristas, Malovistas, Quirinistas, y los Rochistas, en su enorme mayoría han olvidado y se han alejado de esa identidad política.

Precisamente es dentro del ROCHISMO donde el tufo a traición y deslealtad es mayor y más penetrante en estos días.

Los leales naturales al ex gobernador de Sinaloa, son hoy desleales obligados.

Curiosamente, el fenómeno de la desnaturalización política ligada a Rocha Moya se observa amenazante desde el seno mismo del gobierno del Estado.

Es increíble que en estos momentos la etiqueta de Rochista, equivale a la salida segura del espacio que ocupes en las esferas estatales.

La pregunta obligada es, si la amenaza velada para la burocracia Rochista es generada desde la oficina principal del Tercer piso de palacio, o la suplente en funciones de los mandos, es obligada a actuar de esa manera desde otros niveles e intereses políticos.

Independientemente de, si es orden, sugerencia o idea propia de la nueva jefa del Estado, lo cierto, es que en la burocracia estatal existe miedo de ser ubicado como heredero del hombre que se fue.

Por esa razón, muchos y muchas, desde dentro y fuera del gobierno, prefieren hacer lo que hizo San Pedro… Es decir, negar al hombre al que apenas hace unos meses le juraron lealtad y fidelidad eterna…

Pero que nadie se asombre, ya que en el tema político todo se puede esperar, máxime si los fantasmas de Carranza, Villa, Zapata y Obregón generan viejos recuerdos, que parece quisieran advertirnos que no se han ido del todo.…Nos veremos enseguidita.

Por elpiripituchi

Fundador y Creador del Sitio