
Fascismo a la universitaria.
Por: Ricardo Espinosa de los Monteros Zazueta.
Señor Presidente Andrés Manuel López Obrador, bienvenido a Sinaloa, espero que disfrute mucho el fenómeno astronómico de este 8 de abril. Un eclipse total que solo los más jóvenes que nosotros podrán presenciar dentro de 28 años – o quién sabe a lo mejor llegamos- la biotecnología hará posible hombres de 100 años promedio. Ojalá.
En tanto señor, Presidente, no se deje eclipsar por un movimiento de corte fascista que controla férreamente la vida institucional de la Universidad Autónoma de Sinaloa.
La delincuencia de cuello blanco universitaria que tanto aborrece usted, ha amenazado con hacer acto de presencia en Mazatlán para denunciar por enésima ocasión una falsa persecución política. Las pruebas que acreditan la venalidad y la corrupción de ese perverso movimiento fascista al interior de la UAS, son palmarias: más de una veintena de funcionarios universitarios entre ellos el rector depuesto por orden judicial Jesús Madueña Molina y el rector títere Robespierre Lizárraga Otero, están siendo procesados por diversos delitos patrimoniales del fuero común.
Lo que acontece al interior de la máxima casa de estudios sinaloense, es de suma gravedad: la camarilla delincuencial que dirige los destinos de la UAS, utiliza las más sórdidas técnicas de control político sobre el estudiantado, maestros y personal administrativo.
En lugar de cámaras de gas, han impuesto el terror de la muerte lenta para estudiantes y trabajadores que no se sumen a su proyecto político. El terrorismo laboral y académico está largamente documentado en la prensa local y no le será nada difícil conseguir una glosa de ello. Estudiantes, administrativos y maestros callan ante la amenaza de la cancelación de sus derechos laborales y las becas estudiantiles. Algo inédito y perverso en la vida pública de nuestro país. Y que aquí en Sinaloa está largamente documentado.
Como usted bien sabe, el Partido Sinaloense, es una formación política local, que tiene 20 años controlando a la UAS, y lo más grave: alimentándose financieramente de ella. La relación entre personeros de ese partido y la nomenclatura universitaria es directa: más del 80 por ciento del consejo universitario ( el Fascio mayor) milita en ese partido. Todos los vicerrectores, directores de facultades, direcciones académicas y administrativas ( Fascios menores) son miembros activos del Partido Sinaloense. Las pruebas del control de la universidad por el PAS, son incontrovertibles, irrefutables. Esto también es de explorada opinión pública en Sinaloa.
Sin embargo el grupo de sociopatas que la controla con puño de hierro, posee un impresionante aparato propagandístico y una enorme cantidad de dinero en efectivo que les ha servido para envilecer a cientos de estudiantes y maestros. Nada de más de recursos propios ( no auditados por nadie), por concepto de colegiaturas y otros ingresos, tienen a su disposición 500 millones de pesos anuales, para cooptar y comprar voluntades al por mayor.
Hace meses, el rector depuesto Jesús Madueña, negó sistemáticamente durante meses ( hay constancia mediática de ello) que la UAS debiera algún crédito fiscal al SAT. A final de cuentas afloró la verdad: durante 10 años las retenciones de impuesto sobre la renta de todos trabajadores de la UAS, no habían sido enteradas al fisco, generándose un gigantesco crédito fiscal de 4500 millones de pesos que el pueblo de Sinaloa ahora tiene que pagar por conducto del erario público. Una monumental injusticia habida cuenta las enormes necesidades sociales de nuestra patria chica.
El cinismo y la corrupción son marca registrada de la camarilla delincuencial que instrumentaliza a esa noble institución educativa. El charrismo sindical es de proporciones alarmantes: quien se dice representante de los trabajadores José Carlos Aceves Tamayo, es el falso defensor de la autonomía universitaria, y uno de los lideres del movimiento fascista que se dará cita en Mazatlán para disque denunciar una inexistente violacion a la autonomía universitaria. La autonomía universitaria no se puede violar, por que está no existe. Jurídicamente no existe tal autonomía por que está ya ha sido violada sistemáticamente por el partido político y sus personeros que la controlan de forma absoluta.
La UAS, no es autónoma, es heteronoma, por que depende de una voluntad ajena a su vida organica, y esa voluntad no es más que la que impone el Partido Sinaloense cómo está acreditado hasta la saciedad en todos los medios de comunicación en Sinaloa, salvo los que controla ese instituto político : Radio Universidad, una radio, otrora cultural, que se ha convertido en un brutal aparato propagandístico a favor de los fascistas universitarios y en contra del gobierno de la 4 T. No sería nada difícil que usted consiguiera una muestra de las emisiones de esa radio para darnos la razón de lo que aquí denunciamos.
Filisteísmo y fariseísmo, es el espíritu que anima a estos mercaderes e hipócritas, y que se ha instalado en la psique demencial, de quienes con asombroso cinismo, niegan, como buenos sociopatas , una realidad del tamaño de una catedral: la utilización fascista y facciosa de la UAS para fines patrimonialistas y políticos por parte de una pandilla de execrables personajes de nuestra vida pública.
El enorme legado político de usted a los mexicanos, de separar la política del dinero es innegable.
El caso de la UAS, es paradigmático por que aquí se ha utilizado el noble concepto de la autonomía universitaria con una trampa y garlito para que un grupo de privilegiados delincuentes roben a sus anchas.
Casi mil millones de pesos es la cuantía del desfalco por lo que están siendo procesados los personeros de ese partido político. A la espuria Presidenta del Perú Dina Boluarte la están procesando por la tenencia y propiedad de tres relojes Rolex, y aquí en Sinaloa, para colmo del cinismo, la veintena de funcionarios siguen cobrando cientos de miles de pesos al mes y sin que nadie les quite ni siquiera el sueño. La burla a las instituciones republicanas de impartición de justicia en Sinaloa no tienen parangón en nuestra vida política contemporánea.
Todo parece indicar, que solo la intervención de las instancias de control federal, como el Sistema de Administración Tributaria, la Unidad de Inteligencia Financiera y la Auditoría Superior de la Federación, podrán parar la sangría financiera y moral en la Universidad Autónoma de Sinaloa. Suyo el poder y suya la palabra señor Presidente. Un abrazo grande.
