PUNTA DE LANZA.
EN GUAMUCHIL…DOS ALCALDES Y UN SOMBRERO.
Por Armando Ojeda.
La actividad política no siempre debe ser relacionada con pleitos, disputas, envidias, rencores, ambiciones, acusaciones, y hasta asesinatos.
También nos ofrece ese apasionante mundo político, acontecimientos que te relajan, divierten y hasta te pueden alejar momentáneamente del terrible flagelo del estrés.
Es vista también, desde la óptica crítica, como una actividad a la que muchos llegan para servir y servirse. Elementos hay de sobra, para así considerarlo.
En Guamúchil Sinaloa recientemente ocurrió algo inédito, interesante, polémico, y si usted me lo permite, como antes dije, hasta cierto punto divertido.
El hecho que hoy me ocupa, y que percibo con algo de aroma humorístico, ocurrió el pasado domingo 27 de marzo, fecha en que el municipio de Salvador Alvarado celebró elecciones para designar a los representante de las dos sindicaturas que lo conforman.
Me refiero a Villa Benito Juárez, mejor conocido como Tamazula Segundo, enclavado por la salida norte de la cabecera municipal, así como Cacalotita, demarcación ubicada hacia la zona sur del mismo territorio alvaradense, en donde, como antes dije, eligieron a sus dos Síndicos municipales.
De todos es sabido, que el municipio en mención, está siendo gobernado por dos hombres; el Alcalde Armando Camacho, identificado como “EL “IGUANO” y el Diputado Presidente Ambrosio Chávez, “EL BOCHO”; Emanados ambos del Partido MORENA.
En Cacalotita, apenas la semana pasada fue electo sin problema ni queja alguna, Jorge Leopoldo Inzunza Félix, quien solo está en espera de que los dos Presidentes le entreguen la constancia que oficialice su cargo.
Pero donde está el detalle puntilloso, y que le puso el ingrediente divertido al mencionado proceso de elección del Síndico municipal, fue en Villa Benito Juárez, en donde resultó ganador el “morenista” Carlos Humberto Cuadras Bojórquez.
EL MISTERIOSO DESPOJO DEL SOMBRERO VIRTUAL.
El suceso al que hago referencia, y que de manera muy particular me parece divertido, nos lo ofrece precisamente Leobardo Mejía
Duarte, el gran candidato perdedor del proceso.
Cabe destacar que en dicha elección participaron también Gabriela Mexía Moreno, y Alma Beatriz Vega, quienes hasta donde sabemos, aceptaron calladamente el resultado del proceso.
El que sí, se mostró frustrado y disgustado fue el derrotado Leobardo Mejía Duarte, quien dice haber sido objeto de una extraña jugarreta por parte de los funcionarios municipales encargados de organizar la elección.
El gobierno de MORENA es entonces señalado de haber jugado chueco al abanderado de la corriente opositora.
¿Pero, que maldad le hicieron los discípulos de Andrés Manuel López Obrador, al aspirante a la mencionada sindicatura?, sería la pregunta; “Lo despojaron de su ajuar de identidad”, respondería la parte ofendida.
“Si, lo expusieron en las boletas electorales como un auténtico desconocido ante la población votante”, se quejan ante los medios locales el candidato perdedor, y su asesor político y vocero oficial Luis Antonio Higuera.
“Le quitaron el sombrero, y le cambiaron el color de la camisa a la fotografía de la boleta electoral, para que la gente no lo conociera”, alegan los inconformes
Insisten en señalar que fue a todas luces una jugada chueca, ya que sin su infaltable sombrero, y su inmaculada camisa blanca, dejaron
prácticamente irreconocible al candidato.
Los quejosos argumentan y sustentan su inconformidad en el hecho de que, durante su campaña política, y días previos a la elección, le pidieron a la gente que deberían votar por el hombre del sombrero y la camisa blanca que ahí aparecería.
Su nombre, su preparación, vocación de servicio, la trayectoria política y social, era lo de menos; Sombrero y camisa blanca sería la gran señal para entregar el favor del voto.
Sin embargo, no contaban con la astucia de los adversarios, quienes de manera astuta, en las boletas electorales lo imprimieron destapado, y con una camisa a cuadritos y de color distinto al especificado.
“Fueron muchas las personas que al revisar las boletas no ubicaron al hombre de la indumentaria recomendada, por lo que cruzaron su sufragio por quien se les ocurrió en ese momento, dice la parte alegadora.
Incluso, el mismo Leobardo Mejía dejó entrever que hasta su propio padre, después de votar le dijo que lo había buscado en la boleta y no no lo encontró.
Se ignora si el progenitor del candidato, al no reconocer a su hijo sin sombrero, votó en su contra sin saberlo.
Ahora, la queja de la fórmula derrotada va contra el responsable del insólito y bien planeado “SOMBRERAZO”.
Queremos saber el nombre del “tranza” que ideó esa hazaña, ya que a decir verdad, les arrojó los resultados políticos esperados, exigen los demandantes.
Dicen que el resultado adverso ya no les importa. Tampoco la sindicatura… “Lo que queremos es saber quién de manera tramposa le cambió la foto con el sombrero, y tramposamente le cambió el color y diseño de la camisa, insiste Luis Antonio Higuera.
Para los inconformes, pensar en que “la trácala del sombrero” fue idea de los dos presidentes-BOCHO e IGUANO, sería aventurado, sin embargo, algunos de sus seguidores, y quizá ellos mismos no lo descartan.
LEOBARDO MEJIA, EL MACARIO ROMERO DE TAMAZULA
Pero, mientras es una cosa o la otra, lo cierto es que en Tamazula, la tierra de los músicos, irónicamente ya se empieza a conocer al candidato perdedor como el nuevo MACARIO ROMERO.
Si, aquel legendario personaje del famoso corrido en donde la hermosa “PANCHITA” desde lejos lo conocía por la simple horma del sombrero.
Por si alguien no ha escuchado ese popular corrido, les entrego la parte esencial de su letra… “Decía la niña Panchita…Mamá allá viene Romero… Hija, y en que lo conoces… Lo conozco en el sombrero”.
Con los hechos conocidos, y por la letra del corrido de marras, es evidente que Leobardo Mejía, en su lucha política le apostó todo a la identidad que le ofrece su sombrero.
Sabedores de ello, cabe la posibilidad de que para sus detractores les resultó más fácil imprimir la foto de Leobardo sin sombrero, que ponerle uno, a su candidato Carlos Humberto Cuadras.
La pregunta sigue latente; ¿ Tuvieron que ver los Dos alcaldes alvaradenses en ésta trama?.
Se trata claro, de una hipótesis que pudiera ser acertada, pero también producto de una simple y quizá descabellada suposición.
Lo cierto es, que Leobardo Mejía perdió en las boletas, no solo la elección, sino también el sombrero, y hasta el color de la camisa.
Pero gritan sus impulsores; So los MORENOS no le hubieran quitado ese distintivo a nuestro gallo, la historia sería distinta.
Eso dicen sus amigos…Pero claro, usted tiene la última palabra…No vemos enseguidita.

Por elpiripituchi

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