
El secretario de Economía cuestionó la cuota compensatoria del 17 por ciento aplicada por Washington y advirtió que las restricciones comerciales afectan a productores mexicanos y consumidores estadounidenses, mientras otros países ganan participación en el mercado.
Ciudad de México.- La cuota compensatoria del 17 por ciento impuesta por Estados Unidos al jitomate mexicano ha provocado una disminución de las exportaciones nacionales y un incremento en los precios que pagan los consumidores estadounidenses, aseguró el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón.
Durante una entrevista con medios de comunicación en el evento denominado “Hecho en México para el mundo”, celebrado este miércoles 28 de octubre, el funcionario federal cuestionó los resultados de la medida comercial y sostuvo que sus efectos han sido contrarios a los objetivos planteados por las autoridades estadounidenses.
“¿Qué ocurrió? Pues subió el precio. Es decir, exportamos menos, pero el precio de venta en Estados Unidos subió. Creo que es una mala idea”, expresó.
Ebrard señaló que la imposición de restricciones al jitomate mexicano tampoco ha generado los beneficios esperados para los productores de Florida, uno de los sectores que históricamente ha promovido medidas de protección comercial frente a las importaciones procedentes de México.
Por el contrario, afirmó que países como Canadá y Guatemala han incrementado su participación en el mercado estadounidense, aprovechando las condiciones generadas por la disminución de las exportaciones mexicanas.
“¿Quién creció? ¿Florida? No. Creció Canadá con sus invernaderos, creció Guatemala y crecieron otros países. O sea, ni siquiera funcionó para lo que querían”, sostuvo el titular de Economía.
El funcionario advirtió que las medidas restrictivas también podrían extenderse a otros productos agrícolas mexicanos, entre ellos las fresas, lo que incrementaría las tensiones comerciales entre ambos países.
Explicó que México mantiene investigaciones relacionadas con posibles prácticas de comercio desleal en productos estadounidenses, como carne de cerdo y pollo, por lo que una escalada de cuotas compensatorias podría provocar afectaciones recíprocas.
En ese sentido, consideró que el establecimiento de barreras comerciales en el sector agropecuario perjudica tanto a los productores como a los consumidores, debido a que modifica las condiciones de competencia y puede incrementar los precios de los alimentos.
Ebrard insistió en que las restricciones al intercambio agrícola entre México y Estados Unidos representan una estrategia comercial equivocada, particularmente por la integración de las cadenas productivas y la dependencia de ambos mercados.
Asimismo, informó que el Gobierno de México ya presentó argumentos contra estas medidas durante las negociaciones comerciales sostenidas con las autoridades estadounidenses.
De acuerdo con estimaciones previamente difundidas por la Secretaría de Economía, la cuota compensatoria al jitomate mexicano podría representar un costo anual superior a 350 millones de dólares para los exportadores nacionales.
El sector tiene una importancia considerable dentro de la relación comercial bilateral, pues el mercado del jitomate mexicano destinado a Estados Unidos representa alrededor de dos mil millones de dólares, según cifras citadas del Consejo Nacional Agropecuario.
La aplicación de estas medidas mantiene bajo presión a los productores y exportadores mexicanos, particularmente a las regiones agrícolas con una importante participación en el abastecimiento del mercado estadounidense.
Entre ellas se encuentra Sinaloa, uno de los principales estados productores de jitomate del país, cuya actividad agrícola mantiene una estrecha relación con las exportaciones hacia Estados Unidos.
Aunque Ebrard sostuvo que la medida ha reducido las exportaciones y elevado los precios, no presentó durante sus declaraciones cifras específicas sobre la disminución del volumen comercializado ni el porcentaje de incremento registrado en el mercado estadounidense.
El Gobierno de México mantiene su postura de cuestionar las restricciones comerciales y buscar condiciones de intercambio que permitan preservar la competitividad de los productos agrícolas nacionales.