Darío Celis
Cada año, el Día de Muertos se presenta como una celebración cultural, una expresión de identidad y una tradición que distingue a México frente al mundo. Todo eso es cierto. Pero detrás de las flores, los altares y el pan de muerto existe una actividad económica que pocas veces recibe la misma atención.
La Ciudad de México es uno de los mejores ejemplos. La temporada se ha convertido en un detonador de consumo capaz de activar múltiples sectores de manera simultánea. Desde la producción agrícola hasta los servicios turísticos, miles de negocios encuentran en estas fechas una de las etapas más importantes del año.
Quien ha puesto cifras a este comportamiento es Vicente Gutiérrez Camposeco, presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México (Canaco CDMX). El organismo estima una derrama económica superior a los 12 mil millones de pesos durante las celebraciones de Día de Muertos, una cifra relevante para un sector comercial que enfrenta un entorno de crecimiento moderado y que ve en el último trimestre del año una oportunidad para fortalecer ventas y flujo de efectivo.
Buena parte de esta actividad comienza mucho antes de que las familias coloquen la primera ofrenda.
El pan de muerto representa uno de los casos más visibles. Panaderías industriales, negocios familiares y cadenas comerciales se preparan durante meses para atender una demanda que se concentra en pocas semanas. La producción implica la compra de harina, azúcar, mantequilla, huevo, empaques y servicios logísticos, generando una cadena de valor que va mucho más allá del producto final que llega a la mesa.
Algo similar ocurre con el cempasúchil. La flor, asociada históricamente a las ofrendas, sostiene una actividad agrícola que involucra a miles de productores en estados como Puebla, Estado de México, Morelos, Hidalgo, Michoacán y la propia Ciudad de México. A ello se suman distribuidores, mayoristas y comerciantes que participan en la comercialización de millones de plantas durante la temporada.
La Central de Abasto capitalina también se transforma en estas semanas en uno de los principales puntos de distribución. Toneladas de flores, frutas, alimentos y artículos decorativos llegan diariamente para abastecer mercados, florerías y comercios de distintos tamaños.
El fenómeno alcanza igualmente al turismo. Hoteles, restaurantes, cafeterías y recintos culturales elevan su actividad impulsados por visitantes nacionales y extranjeros interesados en las celebraciones. Para muchas empresas vinculadas a servicios, octubre y noviembre representan un periodo de ingresos comparable con otras temporadas tradicionalmente fuertes.
Lo entienden los comerciantes agrupados en Canaco, los productores agrícolas, los prestadores de servicios y los empresarios del sector turístico. Mientras distintos sectores económicos buscan nuevas fuentes de crecimiento, el Día de Muertos mantiene una capacidad singular para movilizar consumo y actividad productiva.
Más que una celebración, se ha convertido en una de las industrias temporales más rentables del calendario mexicano, una que conecta tradición, comercio y turismo en una misma cadena de valor.
EL NEGOCIO ENERGÉTICO empieza a ganar peso dentro de Grupo Carso. La compañía de Carlos Slim anticipó inversiones más agresivas en su filial Zamajal tras el levantamiento gradual de restricciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) sobre los campos Ichalkil y Pokoch. Alejandro Aboumrad adelantó que el plan contempla incorporar una o dos plataformas adicionales para elevar la capacidad más allá de los nueve pozos actualmente previstos y acercarse a 15. La estrategia también coincide con el proceso para adquirir el 50% que mantiene Lukoil en esos activos, operación que aún requiere autorización de autoridades estadunidenses. El interés de Carso no es difícil de explicar: las ventas de Zamajal crecieron más de 400% en el tercer trimestre y su EBITDA se disparó 1,651 por ciento.
WALMART DE MÉXICO y Centroamérica decidió eliminar, en términos operativos y de reporte, la separación entre los formatos Walmart Supercenter y Walmart Express, una medida que forma parte de los ajustes con los que busca recuperar dinamismo en su negocio principal. La compañía homologó precios entre ambos formatos y los integrará como una misma red para fortalecer la operación de comercio electrónico y las entregas de última milla. El movimiento ocurre en un trimestre donde las ventas mismas tiendas en México crecieron apenas 1.7%, mientras que el tráfico de clientes logró estabilizarse después de nueve trimestres consecutivos de caídas o debilidad. Al mismo tiempo, negocios como Bait, con 27.6 millones de usuarios, y Walmart Connect continúan creciendo a un ritmo superior al de las tiendas físicas. La empresa dirigida por Cristian Barrientos tiene como prioridad está en aprovechar toda su infraestructura para mejorar disponibilidad, entregas y experiencia digital en un entorno donde el consumo sigue mostrando señales de moderación.
EN MEDIO de la revisión del T-MEC y de la negociación comercial con Estados Unidos, el embajador de México, Roberto Lazzeri, defendió los primeros resultados del Plan México durante el Simposio Global de Inversionistas del Milken Institute. El funcionario destacó que la estrategia ya se refleja en indicadores como un crecimiento de 1.9% del PIB en el segundo trimestre de 2026, un aumento anual de 3.5% del IGAE en agosto y una expansión de 7.5% en la inversión total. Además, resaltó que la inversión privada avanzó 9% y que la Inversión Extranjera Directa alcanzó 35 mil millones de dólares. El plan contempla una cartera de inversiones por 277 mil millones de dólares y cerca de 2 mil proyectos empresariales. Para el Gobierno, el objetivo es que ese impulso económico ocurra al mismo tiempo que México fortalece su integración comercial con Estados Unidos.
FEMSA DECIDIÓ quedarse con el control total de Caffenio al adquirir el porcentaje que aún no poseía de la cadena fundada por la familia Díaz. La operación refuerza una de las categorías que más crecimiento y margen aporta a Oxxo: el café preparado. José Antonio Fernández Garza, director general de Femsa, explicó que la integración permitirá generar eficiencias operativas, eliminar estructuras duplicadas y acelerar la expansión de los puntos de café dentro de sus tiendas. Más allá de los cerca de 300 establecimientos propios de Caffenio, el atractivo para Femsa está en utilizar la marca como plataforma de innovación para desarrollar bebidas y alimentos que posteriormente puedan escalarse a miles de tiendas Oxxo en México y Sudamérica. La adquisición también fortalece la posición de la compañía frente a cadenas que operan bajo esquemas de franquicia y pago de regalías. Con esta compra, Femsa apuesta a que el negocio del café se convierta en una palanca adicional para aumentar el tráfico y el gasto por cliente en sus puntos de venta.