¡AL VERDE SE LE HACE BOLAS EL ENGRUDO EN GUASAVE!
Columna: “Dardos Políticos”
Por Rosario Antonio Ramírez
-Ricardo Madrid recorre otros municipios, levanta manos y destapa aspirantes, pero en Guasave su ausencia alimenta las sospechas. La militancia teme que detrás de tanta pasividad se cocine una candidatura en lo oscurito y termine imponiéndose una decisión desde arriba-.
Al Partido Verde Ecologista de México se le está haciendo bolas el engrudo en Guasave. Mientras su dirigente estatal, Ricardo Madrid, anda recorriendo otros municipios, levantando manos y destapando aspirantes, en tierras del viejo río Petatlán la militancia se hace una pregunta incómoda: ¿Por qué Guasave parece estar fuera de su agenda política?
¿Será simple descuido o hay gato encerrado?
Porque mientras Madrid se mueve en Mocorito, Sinaloa municipio, Angostura, El Fuerte, Choix y Ahome, en Guasave no se observa el mismo entusiasmo. Y ese contraste ya comenzó a levantar sospechas entre los propios verdes, donde algunos se preguntan si el dirigente estatal ya tiene candidato, pero todavía no se anima a levantarle el brazo públicamente.
La suspicacia crece porque, según comentarios de la propia militancia, algunos liderazgos locales se han reunido de hurtadillas con Ricardo Madrid. A eso se suma la pasividad que le atribuyen al presidente del comité directivo municipal, Pedro Flores. Una combinación que, lejos de generar confianza, alimenta las dudas sobre lo que realmente se está negociando.
Y aquí está el problema: cuando los dirigentes guardan silencio, las sospechas ocupan su lugar.
El Verde tiene en Guasave una estructura política que necesita claridad, rumbo y organización. Sin embargo, las señales que perciben algunos militantes apuntan a un partido donde las decisiones no terminan de transparentarse y donde las dudas comienzan a pesar más que las ganas de trabajar.
Por eso, tanto Pedro Flores como Ricardo Madrid tienen una tarea pendiente: hablarle de frente a su militancia. ¿Hay acuerdos políticos en marcha? ¿Existe algún aspirante con ventaja en las negociaciones internas? ¿Cómo se elegirá a quien represente al partido rumbo a 2027? Son preguntas legítimas que merecen respuestas, no silencios ni reuniones que después den pie a toda clase de especulaciones.
A Ricardo Madrid ya podrían ponerle el apodo de “El Caballo Blanco”, porque, como dice el corrido, parece que se anda brincando Guasave. De Mocorito salta a Sinaloa; de Angostura enfila hacia El Fuerte, Choix y Ahome, pero cuando llega la hora de pasar por las tierras que baña el viejo río Petatlán, pareciera que aprieta las espuelas y sigue de largo.
Y mientras el dirigente estatal cabalga por otros municipios, en Guasave crece la desconfianza. Porque la militancia no solamente quiere saber quién será el candidato: quiere saber quién está tomando las decisiones y bajo qué reglas se pretende construir el proyecto político.
Como dice el refrán: “La burra no era arisca, la hicieron”. Si los verdes guasavenses sospechan de un posible madruguete, será porque sienten que algo no está suficientemente claro. No se puede hablar de unidad mientras se alimenta la incertidumbre, ni pedir trabajo territorial si las bases creen que todo podría resolverse en una mesa cerrada.
Ricardo Madrid y Pedro Flores deben entender que un partido no se construye a espaldas de su militancia ni se fortalece con acuerdos que nadie explica. Si existe un proyecto para Guasave, que lo presenten; si hay negociaciones, que aclaren sus alcances; y si pretenden impulsar a alguien, que expliquen cómo se tomará esa decisión.
Porque el mayor riesgo para el Verde en Guasave no es que haya varios aspirantes, sino que sus propios dirigentes conviertan la definición de una candidatura en un pleito de desconfianzas. Y si las bases llegan a sentir que la decisión ya está tomada antes de escucharlas, la inconformidad podría traducirse en una desbandada justo cuando el partido necesita cohesión para enfrentar el proceso de 2027.
Después no valdrá echarle la culpa a los adversarios: cuando un partido pierde la confianza de los suyos, el primer responsable de explicar qué ocurrió está dentro de casa.
¡Es cuanto!