José A. Ríos Rojo.
Se detiene la ola derechista de victorias. La ola derechista de victorias conservadoras en América Latina, siete en siete elecciones, duró hasta este domingo 25 de octubre. Luis Inácio Lula de Silva le ganó a Flávio Bolsonaro.
Con un discurso nacionalista y lleno de amor a su patria, Lula de Silva repetía hasta el cansancio: “No somos colonia, y no seremos colonia de nadie”. “No podemos bajar la cabeza, somos un país soberano”.
El izquierdista, Lula de Silva, de 80 años, ha vencido con el 51.7% a su rival ultraderechista, Flávio Bolsonaro (48.2%), al 99.9% escrutado. Se trata de las elecciones más reñidas de la historia del país en las que las encuestas apuntaban a un empate. Esta elección determinará el rumbo político para la mayor parte de América Latina.
El balotaje es un mecanismo de votación en el que los dos candidatos más votos en la primera elección compiten de nuevo, si ninguno alcanza el porcentaje mínimo necesario para ganar de inmediato.
Es difícil imaginar una elección más trascendente para la región como la que tienen 158 millones de brasileños habilitados a sufragar en este balotaje (segunda vuelta).
Hay contrastes extremos entre el derechista Bolsonaro, quien tiene 45 años de edad y dio la sorpresa al ganar la primera vuelta, y el actual presidente Lula, un exsindicalista de 80 años y referente de la izquierda regional.
La diferencia en votos válidos entre ambos candidatos el 4 de octubre fue de 1.9 puntos porcentuales, la menor registrada en una primera vuelta desde que Brasil recuperó la democracia.
Dos proyectos de nación diferentes. Flávio Bolsonaro propone liberalismo económico, reducción de impuestos y mano dura en seguridad, mientras que Lula plantea ampliar el rol del Estado, fortalecer políticas sociales y ampliar derechos de trabajadores. La gente decidió seguir fortaleciendo las políticas sociales y ampliando los derechos de los trabajadores.
El resultado de esta elección repercutirá en toda América Latina. México no está solo, siguen el mismo camino Uruguay y Brasil. Lo que este domingo sucedió en Brasil repercutirá más allá de la frontera de Brasil.
¿Qué es lo que llevó a Lula de Silva al triunfo? Su estrategia de campaña digital sufrió modificaciones:
1.- Multiplicó su presencia digital. En la primera campaña destinó menos de 3 millones de reales, frente a 9 millones de reales de Bolsonaro. En esta última campaña destinó más recursos a la campaña digital.
2.- Cambio los contenidos, como el costo de vida, e incluyó más voces.
3.- Invitó a personalidades que tienen mucha presencia en las redes. Y convirtió seguidores en una comunidad organizada.
Hay mucho que aprender de este proceso electoral brasileño. El uso de las redes digitales es indispensable. Saber que para continuar en el poder no es suficiente con entregar programas sociales y aumentar los salarios. Se necesita operar una transformación en la conciencia de la población. La capacitación política a la sociedad y tener muy buena comunicación con la sociedad es indispensable.