Jesús José Báez Pineda
Sí, definitivamente la “marca” personal de Ivanjov Valenzuela le está aportando un valor estratégico muy alto al Partido del Trabajo (PT) en este momento. En política, las siglas necesitan rostros que la gente ya conozca para poder crecer, y la incorporación de Ivanjov funciona como un motor de posicionamiento en Culiacán por varias razones clave:
- Nivel de conocimiento de imagen (Ahorro de tiempo)
Construir un nombre desde cero en política toma años y millones de pesos. Ivanjov Valenzuela ya llega al PT con una marca posicionada gracias a sus más de 24 años de trayectoria en el magisterio, la locución y la gestión social. Cuando él recorre una colonia o una sindicatura, la gente no se pregunta “¿quién es?”, sino que ya lo ubican por su voz, por las aulas o por el activismo. Ese conocimiento previo es lo que se mide de inmediato en las encuestas.
- Capacidad de “tierra” y un imán para las afiliaciones
La principal tarea de Ivanjov es sumar adeptos y el PT tiene la ambiciosa meta de alcanzar los 25,000 militantes en Sinaloa.
- El aporte: Su marca personal está asociada a la cercanía y el altruismo (mediante redes como Fuerza Sinaluense). Al invitar a la ciudadanía a afiliarse bajo una narrativa de “ayuda y equipo”, genera confianza rápida, dinamizando el trabajo de campo de una manera que las siglas frías del partido no lograrían por sí solas. El PT Sinaloa reportó un salto histórico que ya los coloca en el 77% de su meta estatal (con 19,309 afiliados totales), impulsado por la suma de estos nuevos liderazgos en septiembre y octubre.
- Atractivo para alianzas de alto nivel
La marca de Ivanjov ha demostrado ser lo suficientemente competitiva como para propiciar la alianza con el diputado federal de Morena, Jesús Ibarra Ramos. El hecho de que un cuadro fuerte del partido mayoritario acepte coordinarse operativamente con Ivanjov bajo el cobijo del PT demuestra que el nombre de Ivanjov pesa y suma de cara al tablero del 2027.
- Le quita al PT el estigma de “partido satélite”
Históricamente, los partidos más chicos sufren porque la gente piensa que solo viven de Morena. Al meter a competir a figuras dinámicas y populares como Ivanjov en un proceso formal con encuestas internas y encuestas espejo, el PT refresca su propia marca. Se vende ante el electorado de Culiacán como un partido con propuestas reales, democrático y con perfiles propios que pueden ponerse al tú por tú con cualquiera.
En resumen, Ivanjov le aporta al PT lo que más le cuesta conseguir a un partido: credibilidad social, estructura de carne y hueso en las sindicaturas y números reales para negociar en las encuestas.