BALCÓN PÚBLICO
Sergio ONTIVEROS

URGE UNA “BAHÍA” EN LAS LETRAS
EN MENOS DE dos meses, la interina del Estado, Graciela Domínguez Nava, encendió los focos rojos sobre la salud económica de Sinaloa. La reciente adjudicación de un préstamo de 700 millones de pesos, la sustituta de Rubén Rocha Moya congeló el último crédito a largo plazo autorizados por el Congreso del Estado. ¿Qué significa? Por principios, aunque Domínguez Nava argumenta en que no se trata de un endeudamiento nuevo, sino de la culminación de un paquete avalado por los diputados, la realidad técnica y política del estado pone al descubierto un escenario financiero muy frágil. ES DECIR, Sinaloa se endeudó con casi 2, 000 mil millones de pesos, en escasos dos meses que asumió el cargo la señora oriunda de Chametla. LEJOS DE la polémica si el crédito es nuevo o “heredado”, lo cierto es que este nuevo préstamo impacta realmente los pasivos acumulados, la opacidad en el destino de los recursos y la sombra ineludible de la administración del ex gobernador Rocha Moya. Y LO DIGO porque la postura de la gobernadora interina se escuda en la legalidad formal y esto, aquí y en China, es más de lo mismo.
RECORDAR: el Congreso del Estado aprobó a Rocha Moya un endeudamiento a largo plazo, por 4, 500 millones de pesos, en esquemas de corto plazo y que hoy totalizan pasivos globales superiores a los 5, 600 millones de pesos. Pero, más grave aun, es que la “discrecionalidad” y falta de planeación, estas adjudicaciones bancarias millonarias, con plazo de pago a 20 años sin periodo de gracia, no cuenta con un respaldo transparente ni proyectos específicos sobre en qué aplicará la administración dichos millones. ¡Pobre sinaloenses! La señora Domínguez fingió ignorancia al recibir el préstamo millonario y comprometerlo a largo plazo bajo el argumento de que “ya estaba autorizado”, lo cual denota una peligrosísima inercia pasiva que perpetua la opacidad. PERO HASTA DÓNDE llega la “valentía” de Domínguez Nava al asumir un interinato en medio de aguas muy turbulentas, económica y políticamente hablando, al exigirle un ejercicio de saneamiento y rendición de cuentas sumamente estricto, sin pensar que el gobierno interino asumirá el costo político de comprometer las finanzas de administraciones futuras, es decir, tendrá que enfrentar las presiones y la “revisión negativa” porque las finanzas de Sinaloa navegan bajo una corriente de alta tensión crediticia. Esta es la crisis de gobernabilidad y procesos de indagación que rodean la salida de Rubén Rocha Moya y la llegada de Graciela Domínguez Nava.
NADIE NEGARÁ QUE la sociedad sinaloense atraviesa por un periodo de “profundo cansancio” y escepticismo, tras varios meses, años, de cr1sis de se6ur1dad imparable que trastocó la vida cotidiana y la economía regional creando un hartazgo generalizado. Esta denigrante y repudiable etapa ya generó diversas reacciones, incluyendo la designación de Imelda Castro como coordinadora estatal de Morena al representar un movimiento de equilibrios extremadamente complejos. Aunque si se ha logrado posicionar en la línea rumbo a la sucesión del 2027, también es cierto que hereda un partido fracturado, con heridas profundas y un territorio sinaloense convulsionado por la vi0lenc1a. Pero la losa más pesada que carga y mantendrá Imelda Castro es el desgaste de las siglas en momentos de cr1sis sistémica. ES DECIR, si CASTRO no logra marcar distancia operativa real y transparente de los excesos de la pasada administración “rochista”, su figura corre riesgo de ser visualizada como una continuidad maquillada, diluyendo el bono democrático en un relevo.
AQUÍ PODEMOS VER un panorama de dos caminos: el del “rochismo” que ya no goza de salud pública sino sobrevive a la “defensiva”; y la “mancuerna” de Graciela e Imelda que configuran un tablero donde el partido en el poder intenta reinventarse a marchas forzadas. NO OBSTANTE, ante un Sinaloa agrav1ado, la paciencia social está agotada, es decir, o hay una ruptura real con los vicios del pasado, o cualquier reacomodo de cúpulas terminará por derrumbarse bajo el peso de su propia simulación… Por eso la rumorología ciudadana de que después de presentar el Quinto Informe de Gobierno, ya en el mes de noviembre, el gabinete estatal podría cimbrarse de manera importante ya que las que las remociones que se han dado, además de verse la “mano entrera” del Feliciano Castro, no han marcado nada, pues se considera que se trata de algo meramente estratégico y superficial.
LA DELEGACIÓN DE Vialidad y Transportes de Mazatlán presentará un proyecto para la construcción de una “bahía” de ascenso y descenso de personas en las Letras de la Avenida del Mar, con el objetivo de evitar congestionamientos viales y aumentar riesgos de hechos de tránsito. El aprobar este importante proyecto solo significaría “voluntad” para el Municipio, pues no le costaría mucho dinero y el beneficio sería benéfico para la ciudadanía. Juan de Dios Mendoza López, titular de la DVyT de Mazatlán, anunció que dicho proyecto será entregado en próximos días para ser analizado por el Gobierno Municipal. ¡CLARO! Qué le daremos seguimiento puntual.
MEJOR AQUÍ LE DEJAMOS, hasta la próxima, Dios mediante.

Por elpiripituchi

Fundador y Creador del Sitio