PUNTA DE LANZA.
GOLEAN VANDALOS AL PUEBLO DE MÉXICO.
Por Armando Ojeda.
Lo que ocurrió ayer en el estadio de Futbol “La corregidora” en Querétaro, me recuerda, las viejas y populares historietas de los años 60s y 70s que narraban las fantasiosas aventuras de la famosa “Bruja, Doña Hermelinda Linda”.
Las historietas de corte netamente popular, referían los pormenores que la gente del pueblo le consultaba a la hechicera.
Problemas de desamor, mala suerte, salación, embrujamientos y “mal puestos”, eran los achaques más comunes que la clientela llevaba a la choza de Doña Hermelinda en busca de solución.
Y ahí empezaba el listado y mescolanza de ingredientes que la hechicera iba lanzando a la olla con agua hirviendo, en busca de obtener el elíxir que según la señorona, el cliente necesitaba para sanar sus terribles males.
“La bruja” ponía a hervir en la olla de barro de su cocina, entre otras cosas, la cresta de una gallina “buchipelón” de color negra, la trusa de un marido engañado, el calcetín de un abonero, el ojo de un murciélago ruso, el uñero del pie de un hombre viudo y pobre, un trozo de la cachucha de un tránsito honesto, una gota de sudor de un hombre muy “güevon” y la lagaña de un malagradecido.
En tiempos actuales, sin duda la bruja le habría agregado la lágrima de un “fifí” y la baba de un “chairo”.
Tal vez, por tan interesantes ingredientes, es que, según la revista de marras, las recetas de Doña Hermelinda nunca le fallaban… Cosas pues de aquellas épocas.
Pero regresando al tema inicial, respecto a los hechos ocurridos en Querétaro la noche de ayer, el lector preguntaría con justa razón:
¿Cuál es, insensato columnista la relación que observas entre los lamentables hechos registrados en el encuentro futbolero y las historietas de la bruja Doña Hermelinda Linda?.
Mi respuesta es fácil e inmediata; Lo que me lleva a relacionar una cosa con la otra, sería la similitud emblemática que podría existir entre la historieta de ayer, y la historia de hoy.
Me explico, mejor; Para el caso de las brujerías, ya expuse la solución que la bruja encontraba a través de mezclar sus extraños ingredientes y obtener el brebaje mágico y curativo.
Por otra parte, para ubicar el origen y buscar la solución al inconcebible comportamiento violento y deshumanizado de ciertos grupos de fanáticos al futbol, habría quizá que recurrir también a una interesante mezcla, aunque en éste caso, de conocimientos científicos, sociales, educativos y culturales para conocer con certeza el comportamiento humano.
Y es que, sin duda para conocer la esencia tan compleja de la extraña actitud de los violentos aficionados, se requeriría la combinación de los conocimientos profesionales de un sicólogo, un sociólogo, y un psiquiatra.
Todos mezclados en un solo ingrediente para de ahí sacar la verdadera solución y tratamiento de tan inexplicable actitud humana.
Me atrevo a decir que de manera unilateral, los profesionales antes citados, no podrían encontrar el punto exacto del problema. Es decir, considero que el estudio debe ser colegiado.
Por cierto, las preguntas sobre la terrible conducta social, observada en el estadio de futbol, son muchas y diversas, y expongo algunas de ellas.
¿Por qué atacar de manera salvaje a una persona desconocida e indefensa?.. ¿Será porque viene de fuera, y tendría que guardarle respeto al aficionado anfitrión?;… ¿La molestia será por que el aficionado viste una camiseta del color diferente a la del equipo de sus amores?… ¿Tendrá que ver por el marcador adverso de su equipo?… ¿Hasta qué punto alcanzan los niveles de fanatismo de un aficionado por su equipo?…; ¿Podría alguien matar a un individuo por el hecho de defender los colores del equipo contrario?… ¿Hasta qué grado un aficionado se adjudica el sentido de pertenencia de su equipo favorito?…; ¡ Por qué muchos le lloran lastimosamente y llegan incluso al suicidio por la derrota de su equipo?… ¿En qué momento, pasa un individuo de ser un alegre aficionado a un peligroso fanático?… ¿Dónde debe recaer la responsabilidad mayor, frente a las acciones de desenfreno y vandalismo de los asistentes a los estadios?… ¿Será en el comité organizador del torneo?… ¿En los dueños de los equipos?… En los gobiernos federal, estatales o municipales?;…¿ Ola responsable mayor, será quizá la propia afición, cuya naturaleza belicosa, loca y desenfrenada cobra fuerza y se considera impune cuando en los estadios pasa de la presencia individual a la colectiva?.
Son muchas preguntas y pocas respuestas ante un dilema que a todos, empresarios, jugadores y los verdaderos aficionados, mantienen en estos momentos muy preocupados.
Por lo pronto, nuestro país ha sido exhibido ante los ojos del mundo, como un pueblo de salvajes, inconscientes y asesinos.
Finalmente, en términos futbolísticos, habré de ofrecer mi resultado del llamado partido de la violencia.
El balompié mexicano y sus verdaderos aficionados, fuimos ayer goleados por un equipo de vándalos salvajes e irracionales, cuya inconsciencia causó enormes daños, tanto deportivos, como morales y económicos… Ya se encargarán los expertos de realizar una verdadera evaluación de los graves daños del drama de Querétaro.… Nos vemos enseguidita.