BENJAMÍN BOJÓRQUEZ OLEA

COLUMNA: SOBRE EL CAMINO
Juan S. Millán: el líder…
La vida a sus 78 años le ha brindado un cúmulo de emociones y satisfacciones que ha sobrellevado desde su tuétano familiar. No resulta fácil escribir desde la emoción cuando admiras y reconoces la valentía, humildad, sencillez, honestidad y dedicado cien por ciento a su esposa e hijos, y si le sobra tiempo para los amigos y conocidos. Juan S. Millán Lizárraga gobernó con entusiasmo, firmeza y entereza. Alguien que tras haber desempeñado responsabilidades públicas durante décadas piensa que su vida debe continuar para todos aquellos mortales que solo buscan el consejo y tomarse una foto con el Rosarense. Siempre se ha distinguido por ser una figura pública muy brillante. ¿Cómo no recordar su papel trascendental en la vida pública? Y al hacerlo resulta imposible no recordar su desazón ante la insidia que entonces y ahora tanto espacio ocupa en la vida pública sinaloense. Hombre culto y delicado, pero tenaz y valiente. Trabajador incansable. Amante del Deporte, al que dedicó los mejores años de su juventud, desde la ciudad, de Mexicali, Baja California Norte. Capaz de disfrutar de la locución, de la política y el Basquetbol, sus tres grandes pasiones. Sin ocultar el amor y entrega total a su familia. Piensa en una sociedad, en personas libres y piensa que la educación es una palanca de la igualdad y la riqueza. Hombre que defiende las oportunidades como uno de los pilares del bien común, pero es consciente de sus limitaciones: nunca habrá una oportunidad real para todos sin equilibrio en los resultados, sin asegurar que unos y otros puedan caminar de la mano, aunque sus capacidades sean distintas. Un hombre cabal a sus convicciones, siempre con el privilegio de servir. En la acción política ordinaria supo planificar, organizar y ejecutar con diligencia, eso nadie lo puede poner en duda. Pero en su carácter no predominaba el coraje. El ex gobernador sinaloense, Juan S. Millán, hombre respetado e icono de la lucha social cetemista, sector que lo llevó a la Gubernatura. Don Juan Millán, quién posee un caudal de historias y de conocimiento de la política pública de Sinaloa y de México; estimula especialmente, el conocimiento pleno y la experiencia de la actividad política sinaloense; es un “hombre humilde” y de una alta tradición armónica y fructífera, que contribuyó en mucho en el desarrollo político y económico que hoy tiene Sinaloa. Millán viene de la alta escuela de políticos serios y formales, que les enseñó a muchos políticos de toda una generación a los cuales cobijó, encausó y protegió para que siguieran su camino, dos de los cuales los hizo gobernadores a como dio lugar, gracias a su gran liderazgo, ya que sin su apoyo jamás hubieran llegado a la gubernatura;, a otros políticos los hizo presidentes Municipales y otros diputados, muchos de ellos actualmente siguen vigentes en la política estatal, pero crecieron políticamente al amparo y protección de Millán, lo cual no pueden negar y mucho menos refutar. Juan S. Millán Lizárraga, es sin duda, uno de los sinaloenses más influyentes y brillantes de la época moderna del Estado. La herencia teórica y práctica que aquí referimos es la de un personaje sencillo, visionario, que ejerció el poder con firmeza, y “Rumbo Firme”; es un ejemplo e impulsor de las avenidas que facilitaron un tránsito fluido hacia la democracia y hacia la mejor convivencia política local y nacional. Don Juan Millán es verbi-gracia e historia de vida a seguir, por su rigor, su capacidad, reciedumbre, principios, patriotismo y valores, lo cual no debe perder de vista la clase política y el pueblo en general. Siempre se condujo como gobernador con gran olfato, astucia, inteligencia y sagacidad política. Cuando hablamos de la gran visión de Juan S. Millán, nos referimos a grandes cosas que hizo por Sinaloa, que hoy son una realidad; por ejemplo, convencer al ex Presidente de la República en su mandato, Vicente Fox, en la realización de una obra majestuosa, que hoy en día es toda una realidad económica para la zona sur de Sinaloa y Durango: la carretera de cuatro carriles Mazatlán-Durango. Además, si bien es cierto, el ex – gobernador Francisco Labastida Ochoa inició con el proyecto visionario de la zona de moda en la capital, Culiacán, el proyecto urbano 3 Ríos, donde Don Juan S. Millán fue quién la concretó y operó, para ello realizó los convenios y negociaciones para que el proyecto urbano Tres Ríos detonara y se realizara en lo que hoy está convertido. Don Juan Millán hizo infinidad de cosas por Sinaloa. Algo a destacar en su gobierno, pues no entregó ningún FIAT notarial en su gobierno, dada la sobrerrepresentación que existía de notarios por habitante, y muchos de los pretensos, no eran actos para tal nombramiento. Así como también ser pionero de la conformación y realización de la Confederación Nacional de Gobernadores (CONAGO) donde por cierto se desarrolló la primera reunión en el puerto Mazatleco. Otra cosa a destacar en su periodo de gobierno, Sinaloa fue pionero en la creación de la Ley de Acceso a la Información Pública, e innovó en muchas otras leyes que hoy son referentes y que siguen vigentes para beneficio de los sinaloenses. Lo que indica pues, que la transparencia fue un acompañante en su gobierno. Son muchas cosas más que hizo por Sinaloa el Licenciado Millán, que en otra de mis entregas abundaremos.
GOTITAS DE AGUA:
Las ideas de Don Juan Millán se orientaron al estudio y al mejoramiento de la política, con miras a depurar y modernizar al Estado. Con Juan Millán se encauzaron también aquellos empegos hacia la transformación, dejando un invaluable legado ideológico, nutrido con valiosas directrices y hojas de ruta, para que la nueva política en evolución dignifique la diplomacia y la actuación de los servidores públicos. Don Juan S. Millán es sin duda actualmente un referente social y político, digno de tomar en cuenta para cualquier consulta o una posible decisión política de trascendencia para Sinaloa, es un notable e importante líder natural, la parte política de su vida lo identifica más como un gran estadista altamente reconocido por políticos de derecha e izquierda, pues su divisa de valor es el orden y la visión. Además, de ser un militante de firmes convicciones, sin paralelo hasta nuestros días. Su ideología y firmeza han sido una de sus principales y máximas prendas, oponiéndose siempre al autoritarismo y a los poderes fácticos, a las intromisiones, a las policracias y los zigzagueos del poder que nunca lo marearon, pero eso sí, siempre buscando soluciones prácticas, con ese tacto y sentido común que siempre le ha caracterizo. Y desde este espacio le mandamos un abrazote cargado de afecto y respeto, deseándole que su salud se restablezca muy pronto. “Si cierran la puerta, apaguen la luz”. “Nos vemos Mañana”…