
Jesús Ibarra
La Agenda para el Desarrollo Sostenible de la ONU en uno de sus 17 objetivos establece como prioridad la salud para todos. Entre sus metas está garantizar el acceso universal a los servicios de salud: una vida sana y el bienestar de las personas. Para lograrlo, se requiere innovar el sistema de salud de cada país, no solo comenzar por la población más vulnerable, sino considerar aspectos biológicos y clínicos, como la conducta individual, situación social, medio ambiente y atención médica.
En este contexto, es indispensable aprovechar las nuevas tecnologías e implementar un nuevo sistema de salud digital de atención personalizada para hacer realidad la atención a todas y todos. En esta nueva era de prosperidad tecnológica, la salud tiene un gran aliado: la inteligencia artificial (IA).
El crecimiento exponencial de la IA es tan importante que ha generado una transformación sin precedentes impactando no solo en el desarrollo económico sino también en la salud de los seres humanos. Hoy en día, podemos ver lo impensable, la evolución y explosión tecnológica en el sector salud ha permitido que, con un teléfono inteligente -a través de un software como dispositivo médico, previamente autorizados por COFEPRIS, en el caso de México-, se pueden medir los signos vitales y biomarcadores en tiempo real, y con precisión de grado médico.
Estas nuevas herramientas permiten monitorear la salud de manera remota, tomando parámetros como la frecuencia cardiaca, presión arterial, azúcar en la sangre, colesterol, saturación de oxígeno, estrés, entre otros, permitiendo un análisis personalizado y preventivo.
Con todos estos avances, México debe adoptar un nuevo marco normativo que regule el uso de la inteligencia artificial en este tipo de dispositivos médicos, ya que esto garantizará la seguridad de los pacientes y la confianza de profesionales de la salud, fortaleciendo así, un sistema que responda a las necesidades actuales y futuras de la sociedad.
Por ello, la visión es y seguirá siendo alinear las políticas públicas, y buscar ajustes normativos para beneficiar a las y los mexicanos en materia de salud. Y eso implica apegarse a los estándares de organismos internacionales, incorporando los beneficios de la inteligencia artificial para alcanzar con mayor rapidez las metas de bienestar y protección de la población.
En el Gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum, la prioridad es clara: SALUD PARA TODAS Y TODOS. La incorporación de la innovación tecnológica y la inteligencia artificial en México nos permitirá ir hacia un sistema de salud digital de nueva generación, incluyente y a la mano de la sociedad.