Siete espacios ciudadanos donde se hace política

Guadalupe Robles

  1. La mesa familiar. La familia es el origen de la comunidad política. Ahí se establecen las primeras líneas de autoridad y obediencia. De poder. La casa es uno de los lugares tradicionales para la conversación y la discusión. La política no fue tema en la mesa familiar por mucho tiempo. Hoy sí es tema. Hay mucha más gente opinando y discutiendo política en el mundo y eso se refleja en las mesas familiares. Mesas familiares, que, por cierto, la mayoría de las veces gobierna el celular.
  2. Las juntas de vecinos. La colonia es una escuela de política. Ahí se tiene que discutir, negociar y acordar la convivencia cívica. Es el espacio en donde convivimos con personas que no son parte de nuestra familia. Y que a veces ni conocemos. Ahí conviven las personas que les gusta colaborar, las que son apáticas y las que se oponen a todo. También quienes solo critican y nunca mueven un dedo cuando se les necesita. Es donde la política tiene su mayor reto como método de organización.
  3. Las oficinas de trabajo. Las oficinas son como un partido político: todos tienen que convivir bajo un mismo techo y una misma organización, pero con intereses individuales contrapuestos. Con los enemigos en casa. El centro de la oficina es la convivencia obligada. Ahí se simula que todos se llevan bien. Ahí se ejerce la amistad verdadera y la falsa, la simulación y la intriga. Es un espacio donde se pone a prueba la condición humana a través de la convivencia.
  4. El aula escolar. Ahí, aparte de las enseñanzas indispensables para enfrentar la vida, se enseña a convivir a veces más que en el propio hogar. Ahí se entiende que hay algo más que clases y calificaciones: la preparación para ser ciudadanos. Para entender que habremos de convivir con personas distintas a nosotros. Que se hace política desde el momento en que tenemos que vivir en comunidad y aceptarnos como somos. El aula forma ciudadanos para mejorar la comunidad política.
  5. Las mesas de café. Son los espacios más divertidos y dinámicos para hacer y reflexionar política. En estas mesas, se ejerce la crítica y la queja. La sabiduría y la consultoría política. Ahí todos se sienten expertos. Todos políticos de café. Con las soluciones a la mano de cualquier problema público. Es la comentocracia política, espacio para el ocio creativo y la fascinación hacia la política y sus políticos.
  6. Las redes sociales. Son un fenómeno de participación inconceptuable. Ahí se habla de todo y de nada. Ahí convive la diversión, el escarnio y la ira. La información y la restricción del otro. La guerra de todos contra todos. La información y la desinformación política. El ejercicio de la política y la anti política.
  7. La vida misma. Para vivir se tiene que convivir. Todos hacemos política sin quererlo. Nadie puede huir de la política porque está ahí en todo donde haya que organizar algo, que resolver y qué proponer. La política fue creada para organizarnos y resolver conflictos. El género humano es conflictivo por naturaleza. Resolver nuestras desavenencias es un papel central de la política. Por eso la política no es un asunto exclusivo de los políticos.

Por elpiripituchi

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