¡Es Mario Zamora o la desbandada! Priistas de Guasave advierten que ya no están dispuestos a perder
Columna: “Dardos Políticos”
Por Rosario Antonio Ramírez
El mensaje hacia la dirigencia del PRI es contundente: si Mario Zamora no es el candidato a la gubernatura de Sinaloa, un importante sector del priismo podría tomar sus maletas y buscar nuevos horizontes políticos.
El ambiente político comienza a calentarse en Guasave y, esta vez, el ruido viene desde las filas del otrora poderoso Partido Revolucionario Institucional.
Un numeroso grupo de tricolores, entre militantes y ciudadanos sin partido, está cerrando filas alrededor de la figura del diputado federal Mario Zamora Gastélum, a quien ven como una de las cartas más competitivas para disputar la gubernatura de Sinaloa.
La advertencia, aunque no necesariamente se ha formalizado como ultimátum, lleva destinatario y mensaje: o el PRI apuesta por Mario Zamora o tendrá que enfrentar una posible desbandada.
Al parecer, una parte de la militancia ya se cansó de ser comparsa, de disciplinarse ante decisiones cupulares y, sobre todo, de seguir acumulando derrotas electorales mientras las dirigencias parecen no encontrar la fórmula para recuperar el terreno perdido.
La consigna que comienza a escucharse entre los inconformes es sencilla: ya no quieren candidatos impuestos ni experimentos electorales; quieren una figura que, consideran, tenga posibilidades reales de competir y ganar.
Y si el partido decide caminar por otra ruta, algunos parecen estar dispuestos a acompañar a Mario hasta donde tope, incluso fuera de las filas del tricolor.
La pregunta es inevitable: ¿tendrá la dirigencia priista la capacidad de escuchar a su militancia o volverá a privilegiar los acuerdos de escritorio por encima de las bases?
Porque algo está quedando claro en el priismo guasavense: la paciencia no es eterna y la lealtad partidista tampoco es un cheque en blanco.
En el PRI de Guasave las piezas comienzan a moverse y la advertencia está sobre la mesa: si no es Mario, podría no ser con el PRI.
¡Es cuanto!