EL 13 DE MORENA: ¿CABALÍSTICA SUERTE O POLÍTICOS DOLORES DE CABEZA EN GUASAVE?
Columna: “Dardos Políticos”
Por Rosario Antonio Ramírez
Trece aspirantes, una sola coordinación municipal y una alcaldía en el horizonte de 2027. En Guasave, Morena cerró su periodo de registros con una cifra que inevitablemente despierta la curiosidad: 13 hombres y mujeres buscan colocarse en la ruta de la sucesión municipal. ¿Será un número de buena suerte o el presagio de una disputa interna que podría dejar más de una herida?
En la superstición, el 13 carga con fama de número maldito; en la cábala y otras interpretaciones simbólicas, se le atribuyen significados relacionados con la transformación y el cambio. Pero en política, los números no hacen milagros ni provocan desgracias por sí solos. Lo que verdaderamente pesa son los acuerdos, las lealtades, las aspiraciones personales y la capacidad de una organización para procesar sus diferencias sin terminar dividida.
Y vaya que en Guasave hay tela de dónde cortar.
La lista de quienes hicieron público su registro reúne a Martín Ahumada Quintero, Cecilia Ramírez Montoya, Dolores Franco, Gerardo Peñuelas, Xochilt Soto, Feliciano Valle Sandoval, Noé Salvador Rodríguez Peñuelas, Zulma Karina Gámez, Felicitas Pompa Robles, Casimiro Zamora, Martha Dagnino, Enrique Covarrubias y Cecilia Rojo Ahumada.
Trece nombres que, al menos en esta etapa, comparten una aspiración: encabezar la Coordinación Municipal de Morena en Guasave. Una posición que podría convertirse en plataforma política rumbo a la candidatura por la presidencia municipal en 2027, aunque el registro no garantiza la designación ni convierte automáticamente a quien resulte seleccionado en candidato o candidata.
LA PREGUNTA NO ES QUIÉN SE REGISTRÓ, SINO QUÉ VIENE DESPUÉS.
Porque una cosa es levantar la mano y otra muy distinta construir una candidatura con respaldo suficiente, legitimidad interna y capacidad para mantener unido al movimiento.
La multiplicación de aspirantes puede interpretarse como una muestra de participación y pluralidad. Pero también plantea interrogantes incómodas: ¿Habrá condiciones para una selección que deje conformes a quienes no resulten favorecidos? ¿Prevalecerán las reglas y los acuerdos o terminarán imponiéndose las diferencias entre grupos? ¿Qué ocurrirá cuando la aspiración individual choque con la decisión colectiva?
Son preguntas pertinentes, no sentencias anticipadas. La existencia de 13 registros no demuestra por sí misma que haya fracturas, confrontaciones o intereses enfrentados. Eso tendrá que observarse en el desarrollo del proceso y en la conducta de sus protagonistas.
EL VERDADERO RIESGO NO ES EL NÚMERO 13, SINO LA INCAPACIDAD DE PROCESAR LA COMPETENCIA INTERNA.
Morena tiene ante sí el reto de demostrar que puede organizar una contienda interna con reglas claras, transparencia y respeto entre sus participantes. Porque si la selección genera inconformidades, la dirigencia tendrá que atenderlas con argumentos y procedimientos confiables, no solamente con llamados a la unidad.
Y aquí aparece la paradoja del número cabalístico: trece aspirantes pueden representar trece oportunidades para enriquecer el debate municipal, pero también trece expectativas que deberán encontrar acomodo en una decisión que, por definición, no podrá satisfacerlas todas.
En política, las derrotas internas no siempre terminan el mismo día en que se anuncia un resultado. A veces, sus consecuencias se prolongan en silencios, distanciamientos y decisiones posteriores. Sin embargo, anticipar que eso ocurrirá en Guasave sería especular. La prueba estará en lo que hagan los participantes cuando llegue el momento de conocer la determinación.
Por ahora, el 13 queda como una cifra llamativa en el tablero político guasavense. No es garantía de fortuna ni anuncio de desgracia. Es, sobre todo, el reflejo de una competencia que apenas comienza a tomar forma.
LA SUERTE NO ESTÁ EN EL 13; LA CLAVE ESTÁ EN CÓMO SE RESUELVA LA CONTIENDA.
Porque rumbo a 2027, Morena no solamente tendrá que definir quién puede encabezar su proyecto municipal. También tendrá que mostrar cómo conviven trece aspiraciones dentro de un mismo movimiento y qué tan capaces son sus integrantes de aceptar las reglas cuando la decisión no favorezca sus propios intereses.
Al final, la superstición puede ponerle misterio a la cifra, pero será la política —con sus decisiones, acuerdos y consecuencias— la que escriba el siguiente capítulo en Guasave.
Y entonces sí, más que consultar a la cábala, habrá que revisar los hechos.
¡Es cuanto!