¡POLÍTICOS DE PAPEL QUIEREN GOBERNAR GUASAVE! MUCHO BRINCO DE CARGO, PERO POCOS RESULTADOS

Columna: “Dardos Políticos”
Por Rosario Antonio Ramírez

Los mismos rostros, las mismas ambiciones y las mismas cuentas pendientes. Diputados que quieren ser federales, legisladores que sueñan con la alcaldía y políticos reciclados que pretenden vivir de cargo en cargo. En Guasave ya levantaron la mano, pero antes de levantar la voz deberían explicar qué hicieron cuando tuvieron el poder en sus manos.

En la política guasavense ya comenzó el destape de quienes se sienten con derecho a ocupar la próxima silla del Ayuntamiento o brincar a la Cámara de Diputados. Se acomodan, se promocionan, buscan reflectores y comienzan a mover sus piezas. Pero hay un pequeño detalle que parece incomodarles: el currículum político no se construye contando cargos, sino demostrando resultados.

Guasave no es una oficina de colocaciones para políticos que quieren perpetuarse en la nómina pública. Tampoco es un premio de consolación para quienes llevan años orbitando alrededor del poder. La ciudadanía merece representantes que puedan mostrar trabajo, gestión y resultados, no aspirantes que descubren las necesidades de la gente justo cuando se acerca la oportunidad de conseguir otro puesto.

Y si hablamos de Morena, la pregunta es todavía más incómoda: ¿van a elegir a quienes han demostrado capacidad de respuesta o a quienes mejor se han acomodado dentro de la estructura partidista?

JUAN CARLOS VILLA: ¿AHORA SÍ SE ACORDÓ DE LOS CUATRO MUNICIPIOS?

El diputado local Juan Carlos Villa tendría la mira puesta en la diputación federal por el distrito 04. Ahora, según se plantea en su proyecto político, recorre cuatro municipios en busca del respaldo ciudadano. La pregunta es inevitable: ¿Dónde quedó ese recorrido por Guasave durante los dos años que ha ocupado una curul en el Congreso del Estado?

Porque resulta muy conveniente descubrir el valor de caminar las comunidades cuando se quiere subir de puesto. El problema es que la representación popular no funciona por temporadas ni se activa únicamente cuando hay que construir una candidatura.

Villa tiene una responsabilidad legislativa que debe evaluarse con documentos, iniciativas, gestiones y resultados. ¿Qué consiguió para Guasave? ¿Qué problemas ayudó a resolver? ¿Qué demandas ciudadanas convirtió en acciones concretas?

No basta con aparecer en recorridos, tomarse fotografías o buscar nuevas adhesiones. Si pretende representar a más ciudadanos, primero tiene que rendir cuentas a quienes ya representa.

La diputación federal no puede convertirse en el premio por haber ocupado una curul local. El siguiente cargo se solicita con ambición, pero se merece con resultados.

MARTHA DAGNINO: QUIERE GOBERNAR TODO GUASAVE, PERO DEBE EXPLICAR SU TRABAJO

Martha Dagnino también tendría aspiraciones de convertirse en presidenta municipal. Una ambición legítima, desde luego, pero que trae consigo una exigencia ineludible: demostrar que conoce y ha trabajado por el municipio más allá de los límites de su representación legislativa.

Ser diputada de un distrito no es lo mismo que estar preparada para gobernar todo Guasave. Una alcaldía implica responder por los servicios públicos, las comunidades rurales, las sindicaturas, la infraestructura, el desarrollo económico y las necesidades de miles de familias.

Por eso, antes de levantar la mano, tendría que poner sobre la mesa su balance legislativo y territorial. ¿Qué gestiones ha realizado? ¿Qué resultados puede acreditar? ¿Qué propuestas concretas tiene para resolver los problemas que arrastra el municipio?

La silla presidencial no se conquista por declararse disponible ni por contar con respaldo dentro de un grupo político. Gobernar exige mucho más que voluntad de poder.

Querer ser alcaldesa es una aspiración; demostrar que se puede responder por todo Guasave es otra historia.

FELICITAS POMPA ROBLES: DESDE SAN LÁZARO TAMBIÉN SE DEBEN ENTREGAR CUENTAS

La diputada federal Felicitas Pompa Robles aparece entre los nombres vinculados con la posibilidad de buscar la alcaldía de Guasave. Y si esa es su intención, hay una pregunta que no puede quedarse sin respuesta: ¿Qué resultados concretos ha conseguido desde la Cámara de Diputados para el municipio?

San Lázaro es un espacio donde se discuten leyes, se debate el presupuesto federal y se toman decisiones que afectan a millones de mexicanos. Una diputación federal ofrece herramientas para defender prioridades regionales, impulsar propuestas y gestionar asuntos de interés público.

Por eso, no basta con ostentar el cargo ni con anunciar una nueva aspiración. La ciudadanía merece conocer sus iniciativas, sus votaciones relevantes, sus gestiones y los beneficios verificables que haya impulsado para Guasave.

Si su trabajo no ha tenido la visibilidad que los ciudadanos esperan, la respuesta debe estar en un informe público, no en más propaganda.

Porque resulta contradictorio pretender administrar un municipio entero sin haber explicado suficientemente qué se hizo desde una posición con alcance nacional.

Quien ya tuvo acceso a los espacios federales de decisión no puede pedir un cheque en blanco para gobernar el municipio. Primero, cuentas claras; después, aspiraciones.

CASIMIRO ZAMORA Y EL NEGOCIO DE RECICLAR ASPIRANTES

La exigencia también alcanza a Casimiro Zamora y a cualquier otro personaje que haya ocupado cargos de representación popular y ahora busque regresar a la contienda municipal.

Aquí no debe haber excepciones ni privilegios por antigüedad partidista. Quien ya tuvo una oportunidad de representar a la ciudadanía debe demostrar qué hizo con ella.

No es suficiente aparecer una y otra vez en la boleta, acumular fotografías con dirigentes o presumir años de militancia. La trayectoria se construye con decisiones, resultados y responsabilidades asumidas.

El problema de los aspirantes reciclados es que, en ocasiones, pretenden presentar su permanencia en la política como si fuera una credencial de capacidad. Pero llevar años dentro de las estructuras no demuestra, por sí solo, que se hayan resuelto los problemas de la gente.

La pregunta para todos es la misma: ¿Qué cambió para Guasave durante el tiempo que tuvieron un cargo público?

Si la respuesta no puede expresarse con hechos comprobables, los ciudadanos tienen razones legítimas para exigir explicaciones.

MORENA: ¿EL MÉRITO SE MIDE EN RESULTADOS O EN PERIÓDICOS REPARTIDOS?

Morena tiene frente a sí una responsabilidad política importante: explicar cómo evaluará a quienes pretenden representarlo en Guasave.

Repartir periódicos, organizar actividades partidistas, recorrer comunidades y mantener presencia territorial pueden formar parte del trabajo político. Pero ninguna de esas actividades, por sí sola, sustituye la capacidad de gobernar ni demuestra resultados legislativos.

La militancia merece reconocimiento, pero el servicio público exige otro tipo de evaluación.

¿Van a pesar las propuestas, la transparencia y los resultados? ¿O volverán a imponerse los acuerdos internos, las lealtades de grupo y los nombres que llevan años buscando acomodo?

Los aspirantes deben presentar cuentas de sus responsabilidades anteriores. Los diputados locales deben explicar su desempeño en el Congreso estatal; los federales, su trabajo en San Lázaro; y quienes ya representaron a los guasavenses, los resultados que dejaron.

Morena no debería confundir lealtad partidista con eficacia pública, ni permanencia política con capacidad para gobernar.

Si pretende presentarse como una opción distinta, la evaluación de sus aspirantes debe ser transparente y verificable. De lo contrario, el discurso de transformación corre el riesgo de quedarse en una consigna mientras los mismos perfiles se turnan las posiciones.

GUASAVE NO NECESITA MÁS CANDIDATOS CON HAMBRE DE CARGO

El municipio enfrenta necesidades que no se resuelven con anuncios de aspiraciones ni con campañas anticipadas de imagen. La ciudadanía requiere propuestas concretas, compromisos medibles y representantes dispuestos a explicar qué hicieron con las facultades que ya tuvieron.

Por eso, el examen debe ser parejo: a Juan Carlos Villa, resultados legislativos; a Martha Dagnino, trabajo y propuestas para todo el municipio; a Felicitas Pompa Robles, cuentas claras de su gestión federal; y a Casimiro Zamora y los demás aspirantes, una explicación verificable de lo que hicieron cuando tuvieron la oportunidad de representar a la gente.

No se trata de condenar anticipadamente a nadie ni de negarles el derecho a participar. Se trata de recordarles que el derecho a aspirar no los exime de la obligación de rendir cuentas.

Que nadie se confunda: la política no es una carrera para ver quién consigue primero el siguiente nombramiento. Cada cargo representa una responsabilidad pública, no una recompensa personal.

Guasave merece que sus aspirantes dejen de hablar tanto de lo que quieren ser y comiencen a mostrar lo que ya hicieron.

Porque brincar de diputado a candidato, de candidato a alcalde o de un cargo a otro puede ser una estrategia política. Pero convertir esa ambición en resultados para la ciudadanía es la verdadera obligación.

Y a quienes hoy levantan la mano con la esperanza de gobernar Guasave, hay que dejarles una pregunta sobre la mesa:

¿Qué hicieron por Guasave cuando tuvieron el poder, y por qué deberíamos creer que harán más cuando tengan otro cargo?

Esa es la cuenta pendiente. Y antes de que comience el reparto de candidaturas, es hora de que alguien la pague con respuestas, documentos y resultados.

¡Es cuanto!

Por elpiripituchi

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