Richard Lizárraga Peiro
La sucesión rectoral de la Universidad Autónoma de Occidente (UAdeO) comienza a perfilar un escenario en el que la experiencia, el reconocimiento institucional y la percepción de la comunidad universitaria adquieren un peso creciente. Una encuesta atribuida a Aztlán Sondeos, levantada del 13 al 16 de octubre de 2026, coloca al doctor José Alfredo Inzunza Valenzuela en la primera posición, con el 49 por ciento de las preferencias. La distancia de 31 puntos porcentuales respecto de su competidor más cercano, el doctor José Luis Castillo Martínez, quien registra 18 por ciento, establece una diferencia relevante en la fotografía política universitaria. El resultado perfila a Inzunza como una figura con posicionamiento propio en la conversación sobre la Rectoría para el periodo 2028-2032.
La fortaleza de Inzunza adquiere mayor significado al observar sus antecedentes. Durante la auscultación universitaria de noviembre de 2023, realizada en el proceso para designar a la persona titular de la Rectoría para el periodo 2024-2028, reunió mil 913 expresiones de apoyo, la cifra más alta entre los ocho perfiles registrados. Casi tres años después, su nombre vuelve a encabezar un ejercicio de medición, ahora con el 49 por ciento de las preferencias declaradas por las 521 personas encuestadas. Aunque ambos procedimientos tienen metodologías distintas y sus resultados no admiten una comparación estadística directa, la coincidencia permite identificar un elemento político relevante: Inzunza conserva una posición destacada en la discusión sobre el futuro de la universidad.
Su perfil profesional constituye otro componente de ese posicionamiento. Ingeniero civil por la Universidad Autónoma de Sinaloa, maestro en Ciencias con especialidad en Administración Pública por el Instituto Politécnico Nacional y doctor en Administración Educativa, Inzunza reúne formación técnica, conocimiento de la administración pública y preparación especializada en gestión educativa. A ello se suman sus estudios posdoctorales en Posglobalización y Análisis Geopolítico, su Perfil PRODEP de la Secretaría de Educación Pública y su incorporación al Sistema Sinaloense de Investigadores y Tecnólogos. Esta combinación de credenciales permite presentar su trayectoria desde una perspectiva que rebasa la docencia: la planeación, la evaluación, la administración de recursos y el desarrollo de infraestructura forman parte de las capacidades pertinentes para conducir una institución pública de educación superior.
La ventaja registrada en octubre también revela una diferencia considerable frente a los demás perfiles. Después de Inzunza aparecen Castillo Martínez, con 18 por ciento, y el doctor Ezequiel Avilés Ochoa, con 14 por ciento. Los tres concentran el 81 por ciento de las preferencias reportadas. Avilés conserva presencia entre los nombres mejor posicionados, mientras que la incorporación de Castillo al segundo lugar introduce un elemento de reconfiguración respecto de la auscultación de 2023. El dato central, sin embargo, permanece: Inzunza aventaja por más del doble al segundo lugar y supera por 35 puntos porcentuales al tercero. Se trata de una diferencia que destaca en el sondeo, aunque su alcance deberá valorarse a la luz de la metodología, la representatividad efectiva de la muestra y la evolución de las preferencias universitarias.
El contraste con otros perfiles permite dimensionar mejor el escenario. En 2023, Avilés registró mil 646 expresiones de apoyo y Guadalupe Arlene Mora Romero reunió mil 441. En la encuesta de octubre de 2026, Avilés aparece con el 14 por ciento, mientras Mora obtiene el 4 por ciento, ubicado en el quinto lugar de los ocho nombres considerados. En conjunto, Inzunza, Avilés y Mora habían concentrado 5 mil de las 5 mil 612 expresiones registradas en aquella auscultación. Estas cifras describen ejercicios diferentes: las expresiones de 2023 no fueron votos emitidos en una elección universal y podían incluir múltiples firmas en documentos de apoyo. Por tanto, el contraste no demuestra por sí mismo una transferencia de respaldo, pero sí permite reconocer que el panorama actual presenta nuevas correlaciones de preferencia y una mayor visibilidad de otros actores.
El cambio institucional resulta determinante para entender la importancia de lo que viene. La reforma de 2024 a la Ley Orgánica de la UAdeO estableció la elección de sus autoridades, incluida la Rectoría, mediante voto universal, libre, directo y secreto. La renovación para el periodo 2028-2032 se desarrollará, por ello, bajo reglas distintas de las que rigieron la designación anterior, con los requisitos de elegibilidad, la convocatoria y las disposiciones institucionales correspondientes. En ese contexto, la ventaja de Inzunza constituye un indicador de posicionamiento, no una candidatura oficial ni una garantía de triunfo. Su eventual fortaleza deberá traducirse en propuestas, interlocución con los distintos sectores universitarios y capacidad para construir consensos en una comunidad que no es homogénea.
La futura conducción de la UAdeO exigirá algo más que reconocimiento personal. El financiamiento, la calidad educativa, la investigación científica, la infraestructura, la vinculación con los sectores productivos y las condiciones laborales representan asuntos sustantivos para la institución. La experiencia de Inzunza en planeación y gestión ofrece elementos para articular una propuesta de gobierno universitario alrededor de esos desafíos. La cuestión decisiva será cómo convertir esa preparación en un proyecto verificable, con objetivos académicos, disciplina presupuestaria, transparencia y respeto a la autonomía. El liderazgo rectoral adquiere verdadero valor cuando la capacidad administrativa se acompaña de visión académica, apertura al diálogo y resultados que beneficien a estudiantes, docentes y trabajadores.
La encuesta de octubre coloca a José Alfredo Inzunza Valenzuela en una posición destacada rumbo a la discusión sucesoria de 2028. El 49 por ciento reportado y la distancia frente a sus competidores constituyen los datos más visibles de un escenario todavía abierto, sujeto a las reglas institucionales y a la evolución de las preferencias. Su trayectoria académica y administrativa, sumada al primer lugar que obtuvo en la auscultación de 2023, configura una continuidad de presencia que merece atención. La decisión final corresponderá al proceso universitario que se establezca conforme a la ley; entretanto, el reto para Inzunza y para los demás perfiles consiste en demostrar quién cuenta con el proyecto, la capacidad de gestión y la visión necesarios para conducir a la Universidad Autónoma de Occidente hacia 2032.