Parafraseando a Feliciano Castro: El peligro del PRI está dentro del PRI.
Parte 1. /EL TÁBANO… Por Ismael Checa Landeros.

Uno de los cuatro está buscando abandonar ese barco e irse a uno que apenas está zarpando.

Se corre fuerte el rumor de que la inconformidad dentro del PRI cada día es más difícil de contener y que la unidad que tanto necesitan para tener posibilidades reales de triunfo en 2027 empieza a tambalearse.

Es de todos conocido que han levantado la mano cuatro figuras para buscar la candidatura del PRI al Gobierno de Sinaloa, o convertirse en la propuesta del tricolor en caso de concretarse una alianza de los partidos llamados de oposición.

Tres mujeres y un hombre.

Los cuatro han realizado recorridos, reuniones y encuentros con militantes buscando posicionar sus nombres y convencer de que pueden encabezar un proyecto competitivo rumbo al 2027.

Podremos estar de acuerdo o no con ellos, pero algo han logrado: mover a la militancia priista.

Después de años difíciles, derrotas electorales y pleitos internos, muchos priistas han comenzado nuevamente a reunirse, participar y hasta imaginar que existe una posibilidad de regresar al poder en Sinaloa.

Y eso, para un partido que ha recibido golpe tras golpe, no es poca cosa.

El problema es que mientras algunos parecen tener bien puesta la camiseta y buscan convertirse en eso que ahora llaman “Defensor de México en Sinaloa”, uno de esos cuatro, según corre el rumor político, ya estaría buscando otro barco.

Uno que apenas está zarpando.

Y ahí comienzan los problemas.

Porque una cosa es aspirar legítimamente a una candidatura y otra muy distinta comenzar a preparar la salida cuando todavía ni siquiera se conoce la decisión del partido.

Si el rumor resulta cierto, estaríamos nuevamente frente a esa vieja práctica política donde mientras las cosas favorecen se presume camiseta, militancia, historia y lealtad, pero cuando aparece la posibilidad de no ser elegido empiezan las llamadas, los acercamientos y las negociaciones con otros colores.

Lo hemos dicho muchas veces: en política la ingratitud también se paga.

El PRI necesita unidad, pero una unidad verdadera, no una fotografía donde todos sonríen mientras debajo de la mesa algunos ya preparan las maletas.

Porque el barco tricolor todavía ni zarpa rumbo al 2027 y alguien parece estar buscando cómo brincar a otra embarcación.

Hace algunas semanas señalábamos que el peligro para el PRI estaba en una decisión caprichosa de Alejandro “Alito” Moreno, particularmente si desde el centro del país se pretende imponer una candidatura ignorando la opinión de los priistas sinaloenses.

Hoy habría que agregar otro riesgo.

Parafraseando a Feliciano Castro, podríamos decir que el peligro del PRI está dentro del PRI.

Y si no ponen orden a tiempo, no necesitarán que MORENA les hunda el barco.

Ellos mismos pueden abrirle el boquete.

P.D. Nos vemos en la próxima entrega.

Por elpiripituchi

Fundador y Creador del Sitio