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La Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados analiza un posible ajuste al impuesto que pagan las bebidas alcohólicas. La propuesta contempla un incremento de entre 60 centavos y un peso por cerveza, dependiendo de su precio y presentación.

La cerveza podría costar un poco más el próximo año. La razón: dentro de los trabajos para definir el Paquete Económico 2027, diputados analizan una propuesta para modificar el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que se aplica a las bebidas alcohólicas.

De acuerdo con la propuesta presentada en la Comisión de Hacienda y Crédito Público, el ajuste podría representar entre 60 centavos y un peso adicional por cerveza, dependiendo del precio y la presentación del producto. La medida, sin embargo, todavía se encuentra en análisis y no representa un aumento aprobado.

La discusión forma parte de los trabajos de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, que preside el diputado Carol Antonio Altamirano.

El legislador ha explicado que existen propuestas para revisar el esquema fiscal de las bebidas alcohólicas, así como de otros productos, dentro de la discusión del paquete económico del próximo año. La intención sería revisar algunos gravámenes, aunque el Paquete Económico 2027 no contempla, de inicio, la creación de nuevos impuestos estructurales.

Una de las propuestas plantea que el ajuste a la cerveza podría generar alrededor de 6 mil 500 millones de pesos adicionales en recaudación, de acuerdo con estimaciones presentadas durante los trabajos legislativos.

Aquí está uno de los puntos centrales de la discusión. Aunque el incremento planteado por unidad podría parecer pequeño, cualquier modificación al impuesto puede tener efectos a lo largo de la cadena: productores, distribuidores, tiendas, restaurantes, bares y, finalmente, consumidores.

Una cerveza que llega fría a una mesa o a una tienda es el último eslabón de una cadena en la que participan distintos negocios y trabajadores. Por ello, el impacto de una modificación fiscal no necesariamente se limita al fabricante.

Para el consumidor, la pregunta sería cuánto de ese posible incremento terminaría reflejándose en el precio final.

Entre los argumentos expuestos por los legisladores está la revisión del tratamiento fiscal de las bebidas alcohólicas y su posible impacto en términos de salud y recaudación.

La discusión ocurre además junto con propuestas para aplicar o modificar impuestos relacionados con productos que contienen altos niveles de sodio, como algunas sopas instantáneas, salsas, aderezos y otros alimentos procesados.

En el caso específico de la cerveza, los promotores de la propuesta han señalado que se trata de una bebida con una participación muy importante dentro del mercado de bebidas alcohólicas en México y que un ajuste moderado por unidad permitiría incrementar los ingresos públicos.

No necesariamente. Por ahora, se trata de una propuesta que deberá continuar su proceso de discusión legislativa. El monto definitivo, en caso de que avance, todavía puede cambiar.

Así que, por el momento, no hay un nuevo precio oficial para la cerveza en 2027.

Lo que sí está sobre la mesa es una discusión que podría impactar a uno de los productos más presentes en reuniones, comidas, partidos y celebraciones de los mexicanos.

La pregunta ahora es si ese posible incremento se quedará en los productores o terminará reflejándose también en el bolsillo de quienes compran una cerveza.

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Por elpiripituchi

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