
Rosario Antonio Ramírez
Por ahora, no puede darse por hecho que Yeraldine Bonilla volverá automáticamente a ocupar la gubernatura ante nueva licencia de Rocha
Culiacán, Sinaloa.— A menos de 24 horas de haber retomado el cargo, el gobernador Rubén Rocha Moya volvió a solicitar licencia temporal por tiempo indefinido ante el Congreso del Estado, abriendo nuevamente un escenario de definición política y constitucional para la conducción del Poder Ejecutivo de Sinaloa.
La solicitud fue presentada este sábado 22 de agosto de 2026 mediante un oficio dirigido al presidente de la Diputación Permanente, Manuel de Jesús Guerrero Verdugo. En el documento, Rocha Moya invoca los artículos 50 y 58 de la Constitución Política del Estado de Sinaloa y plantea una nueva separación temporal del cargo.
El mandatario acompañó la publicación del documento en redes sociales con el mensaje: “Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo.” La petición se produce después de que el viernes anunciara su regreso a la gubernatura, tras 112 días de licencia.
¿Qué establece la Constitución de Sinaloa?
El punto central para determinar qué ocurrirá ahora es el artículo 58 de la Constitución estatal, que regula las faltas temporales del gobernador.
El antecedente inmediato resulta particularmente relevante: el pasado 2 de mayo, Rocha Moya presentó ante el Congreso una solicitud de licencia temporal por más de 30 días, precisamente con fundamento en el artículo 58. El Congreso aprobó la licencia y posteriormente designó a Yeraldine Bonilla Valverde como gobernadora interina.
Por ello, si la nueva solicitud es aprobada como una ausencia temporal superior a 30 días, el Congreso tendría que volver a activar el mecanismo constitucional correspondiente para garantizar la conducción del Poder Ejecutivo.
El Congreso tendrá la decisión
La solicitud de licencia no significa por sí misma que Rocha Moya ya esté separado nuevamente del cargo. Primero debe ser recibida, analizada y, en su caso, aprobada por el Poder Legislativo. La propia información difundida sobre la solicitud confirma que el documento formaliza la petición, pero no constituye por sí mismo su aprobación.
El antecedente del 2 de mayo muestra además que el procedimiento puede desahogarse con rapidez cuando existe una ausencia mayor a 30 días. En aquella ocasión, el Congreso incluyó en el orden del día la recepción de la solicitud, el dictamen para proponer a quien ocuparía la gubernatura interina y la toma de protesta correspondiente.
De esta manera, durante las próximas horas podrían ocurrir tres pasos fundamentales:
Primero, el Congreso deberá recibir y dar trámite formal a la solicitud de Rocha Moya.
Segundo, deberá determinar bajo qué figura constitucional se procesa la ausencia y resolver la licencia solicitada.
Tercero, si se determina que se trata de una falta temporal superior a 30 días, deberá establecer quién asumirá la conducción del Ejecutivo estatal conforme al artículo 58.
No se trata de una “nulidad de poderes”
La nueva solicitud tampoco significa, por sí misma, una desaparición o nulidad de los poderes de Sinaloa.
Se trata, en principio, de resolver la ausencia del titular del Poder Ejecutivo. La Constitución contempla mecanismos específicos para garantizar que el gobierno estatal continúe funcionando, por lo que la salida temporal del gobernador no implica la desaparición del Poder Ejecutivo ni del Congreso o del Poder Judicial.
La figura de falta absoluta tiene un tratamiento constitucional distinto. El artículo 59 establece un procedimiento específico para ese supuesto, por lo que una licencia temporal no debe confundirse automáticamente con una renuncia o con la falta absoluta del gobernador.
Un escenario que ya tiene precedente
El Congreso de Sinaloa ya enfrentó prácticamente el mismo escenario en mayo pasado.
En aquella ocasión, la solicitud de Rocha Moya fue por más de 30 días y el Legislativo procedió a designar a Yeraldine Bonilla Valverde como gobernadora interina. La sesión extraordinaria contempló expresamente la recepción de la licencia, la primera lectura del dictamen para elegir al interino y la toma de protesta.
Ahora, la diferencia política es que Rocha Moya retomó el cargo apenas un día antes de presentar nuevamente una solicitud de licencia, situación que ha generado nuevas reacciones dentro de Morena, del Gobierno federal y de los distintos grupos políticos.
¿Quién gobernará Sinaloa?
Esa será precisamente una de las principales decisiones que deberá tomar el Congreso.
Si la licencia es aprobada como una ausencia temporal superior a 30 días, el Poder Legislativo tendrá que aplicar nuevamente el mecanismo previsto por la Constitución para garantizar la continuidad del Gobierno estatal.
Por ahora, no puede darse por hecho que Yeraldine Bonilla volverá automáticamente a ocupar la gubernatura, pues será necesario que el Congreso desahogue el procedimiento correspondiente y determine formalmente quién deberá asumir el Ejecutivo.
Lo que sí queda claro es que la solicitud de este 22 de agosto coloca nuevamente al Congreso de Sinaloa en el centro de la decisión sobre la conducción política y administrativa del estado.
La próxima sesión legislativa y el acuerdo que adopte el Congreso serán determinantes para saber si Rocha Moya queda nuevamente separado del cargo y quién asumirá, de manera interina o provisional, las funciones del Poder Ejecutivo estatal.
PD: Fotografía de archivo
