
ANTONIO QUEVEDO SUSUNAGA (BRECHA)
CÓMO SERÁN LAS CAMPAÑAS
Los aspirantes a los diversos cargos de elección popular en el 2027, se enfrentarán a verdaderos retos, pero sobre todo, cómo llegar con sus mensajes a las diversas audiencias que desean convencer para que voten a su favor, cuando los medios de comunicación están en crisis, el número de lectores que tienen los medios impresos es ridículo y el esquema de las redes sociales no responden a un orden que los aspirantes puedan controlar.
A esto hay que agregarle que no se vale decirle mentiras o verdades a medias a las audiencias, de acuerdo a los nuevos criterios del gobierno de Claudia Sheinbaum.
La situación compleja no es sólo para los candidatos de la oposición sean PRI, PAN o Movimiento ciudadanos, sino para los mismos candidatos de Morena, primero que no tienen un real trabajo de campo en sus distritos, en los municipios que gobiernan y menos en el estado, que prácticamente no se pueden salir de las zonas urbanas por la situación de violencia que prevalece.
Los alcances que tienen los medios de comunicación no es significativo, el trabajo de campo que deben realizar o el trabajo de casa por casa, es muy posible que no le alcance el tiempo para hacer recorridos y convencer a un electorado que está inconforme, que rechaza las posturas políticas partidistas.
A esto hay que agregarle que los candidatos de la oposición como los de Morena, nadie los conoce, seguramente Morena usará su estructura gubernamental para impulsar a los candidatos que les interesa que figuren, pero esto no lo podrá hacer en forma generalizada, como lo han hecho en otros tiempos.
Es evidente que los candidatos no podrán usar a los medios de comunicación o a las redes sociales para convencer a los electores que voten por ellos, al no ser que usen estrategias muy relevantes para poder atrapar la atención.
Por otra parte, vemos que los canales de televisión, que eran usados tradicionalmente en las campañas, ahora están prácticamente alejados de sus audiencias que tuvieron en otros tiempos.
La otra realidad es que hay una deficiente comunicación estructural entre los partidos y sus miembros, en el seno de los mismos partidos no hay una comunicación fluida, debido a que los dirigentes no se han preocupado por fundamentar su operación política a través de los medios de comunicación.
Hay un parte aguas en el desempeño de los medios de comunicación locales y nacionales, en el sentido de que responde siempre y cuando haya un pago de por medio para difundir boletines, propaganda política que deberá responder a las nuevas normas jurídicas del INE y del gobierno federal, en su protección a las audiencias.
Los tiempos en la práctica política han cambiado radicalmente, desde que ejerce el poder la Cuarta Transformación, debido a que hay un distanciamiento con los que ellos han denominado estar cerca de los medios de comunicación neoliberales o que responden a esos gobiernos neoliberales.
Es un reto enorme para que aquellos aspirantes que no son muy conocidos puedan dar a conocer sus objetivos, sus propuestas de gobierno, su cercanía con una sociedad, por ejemplo la sinaloense, que se encuentra acuartelada debido a la violencia entre los narcos que no baja.
Estos escenarios de violencia también será una limitante, tanto en Sinaloa como en aquellos estados en donde la violencia sigue intensa como en Michoacán, Zacatecas, Durango, Sinaloa y otras entidades.
Eso evidente que veremos un cambio profundo en las estrategias de campaña, en donde los aspirantes sentirán la distancia que hay entre ellos y los ciudadanos que tienen que convencer para que les otorguen su voto.
