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Xicoténcatl Barajas

Jair Flores Téllez, director de comunicación social del Gobierno de Culiacán, es reconocido en el gremio periodístico como una “chucha cuerera” de los medios de comunicación; un periodista visto con mucho prestigio y que también se vende como publirrelacionista habilidoso para desactivar bombas mediáticas de alto costo que puedan perjudicar a sus jefes.

Algunos de sus conocimientos los adquirió con políticos del viejo PRI y del PAN como jefe de prensa en sus gobiernos municipales, por allá en Guasave y Sinaloa de Leyva. Esos que la cuarta transformación dice combatir por corruptos.

Llegó a Culiacán a invitación de Alberto Camacho García en el año 2010, cuando Jesús Vizcarra Calderón andaba en campaña, en ese entonces Jair Flores se veía como la sombra del ex diputado federal priista Jesús Burgos Pinto.

Al paso de los años, por obra y gracia del mismo Camacho quien fungió como coordinador General de Comunicación Social del Gobierno del Estado estuvo como jefe de información, ahí conoció a Ricardo Madrid Pérez, esbirro del ex gobernador Quirino Ordaz Coppel que era su secretario particular. También coordinó medios en la campaña del ex candidato del PRI al gobierno de Sinaloa, Mario Zamora Gastélum, donde se fue con todo y hebra.

Desde entonces, como ya se ha escrito, probó el agua de los tres ríos de Culiacán, pero también las mieles que destila el poder y pasó a formar parte de en una bien organizada mafia de cazadores de jefaturas de prensa que operan de manera convenenciera y a quienes se le ve como supuestos vizcarristas, quirinistas y rochistas que no se quedan fuera del presupuesto porque sería un error.

Jair Flores no actúa solo, esa pandilla de comunicadores sembrados como jefes de prensa también en partidos políticos y puestos clave de dependencias estatales van por el pastel presupuestal para beneficiar a medios de comunicación afines y futuros proyectos políticos, incluso, a empresas periodísticas que se formaron con dinero público extraído de manera legaloide en el sexenio pasado y que la dirigen desde España.

El guasavense no da paso sin huarache y ahora que se le cebó el proyecto por la gubernatura al alcalde morenista con licencia, Juan de Dios Gámez Mendívil, pareciera estar operando desde la oficina de prensa del gobierno municipal a favor del diputado federal quirinista del Partido Verde Ecologista de México, Ricardo Madrid Pérez, sacándole cartas de abajo a los rochistas que buscan posicionar a una de sus cartas.

De ser así, se estaría cumpliendo el viejo y conocido adagio popular de que: “cuando la perra es brava, hasta los de casa muerde”.     

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Por elpiripituchi

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