
Agenda Política
Y son 13, los aspirantes
A trabajar por la defensa
De la 4T en nuestro Estado
= Entre ellos, 8 masculinos y 5 femeninos
= O sea: van por la candidatura gubernamental
= Que todo está planchado para Imelda, dicen
= Aún así confían en la limpieza del proceso
= Oigan: ¿Y Feliciano, donde se perdió…?
Jorge Luis Telles Salazar
Al final del día, sumaron 13 los ciudadanos y ciudadanas sinaloenses que solicitaron su registro como aspirantes a coordinar los trabajos de la defensa de la Cuarta Transformación a nivel estatal, lo que aconteció este sábado en el World Trade Center de la capital de nuestro país.
Entre ellos, 8 exponentes del género masculino y 5 del femenino, favorito este último para ganar la batalla de los sexos.
Y con amplio margen, según las encuestas de cierta credibilidad.
Muchas cosas por anotar:
Uno de ellas, entre las principales, la ausencia de Feliciano Castro Meléndrez, quien apenas 48 horas antes había renunciado a la secretaria de Economía del Gobierno del Estado, supuestamente para quedar estatutariamente apto para participar en el proceso que nos ocupa. Ya llegó su relevo al Palacio de Gobierno; pero él nunca llegó al WTC a proceder en consecuencia.
Otra, la inscripción de Lucila Ayala de Moreschi, magistrada del Tribunal de Justicia Administrativa, a la que se le reconoce como una persona honorable y abanderada de un importante número de causas sociales; pero sin militancia en las filas de MoReNa, circunstancia que le aporta pocas posibilidades de éxito a su proyecto.
Una más, el registro del ciudadano Tomás López, maestro de educación primaria, que se identificó así: como un ciudadano interesado en encabezar la lucha por la recuperación social y económica de la entidad.
Y de última hora, la solicitud de Kristian Espinoza, diputado local, por uno de los distritos que tienen a Culiacán como cabeza de demarcación.
Por lo demás, todo acorde a lo programado:
-La irrupción de la senadora con licencia Imelda Castro, al frente de un elevado número de simpatizantes que hicieron el viaje a la ciudad de México, suponemos que con financiamiento propio y personal; de no ser así habrían iniciado con el pie izquierdo, en lo que al respeto a nuestras leyes electorales corresponde. Y es que si la línea es para Imelda, así tiene que hacerse saber, desde el primer instante del proceso. Es de parvulito.
-El registro de dos representantes de los partidos aliados: Ricardo Madrid (PVEM) y el eterno Fernando García (PT) dueños de sendas curules en la cámara baja del Congreso de la Unión, a las que no solicitaron licencia por no ser un requisito exigible por parte de sus respectivos partidos, que están en la 4T, pero no precisamente con las mismas reglas que MoReNa.
-La presencia de Gerardo Vargas, ex presidente municipal de Ahome, con un proceso legal en contra, que se visualiza como un obstáculo prácticamente insalvable, con todo y el peso específico de quienes impulsan sus aspiraciones, cosa que el mochiteco no ignora por supuesto.
Y luego, el resto de los registros, sin mayores novedades:
María Teresa Guerra Ochoa, diputada local con licencia; Graciela Domínguez Nava, diputada federal con licencia; Blanca Estrella Palacios, presidenta municipal de Mazatlán con licencia; Jesús Ibarra, diputado federal con licencia; Omar López, hasta hace unas horas, secretario estatal del bienestar y Rodolfo Valenzuela, también hasta hace unas horas, presidente de la mesa directiva del Congreso del Estado.
Así cerró la 4T su proceso de registro, valedero tanto para MoReNa como para los socios del PT y del PVEM. De entrada, a todos se les aceptó la inscripción; pero han entrado ya -en caliente – a un minucioso trabajo de depuración, que llevará al empequeñecimiento de las listas hasta detenerlas en seis candidatos: tres hombres y tres mujeres.
A partir de este momento, los aspirantes a la responsabilidad líneas arriba señalada, podrán realizar una especie de trabajo de campo al interior de la Cuarta Transformación -que es una precampaña, para que nos hacemos – lapso a lo largo del cual deberán apegarse a una serie de restricciones, como lo serán, teóricamente, una marcada austeridad, el abstenerse a llamar al voto y el respeto entre los y las contendientes.
Agotado este proceso, con base en los análisis de los “expertos” del comité nacional de elecciones -que preside Citlalli Hernández – en combinación con los resultados de las dos encuestas que se aplicaran durante esos días, se procederá a designar al coordinador o a la coordinadora de la defensa de la Cuarta Transformación en Sinaloa, que se convertirá, en su momento, en el candidato o la candidata gubernamental.
Un esquema que ha arrancado con fundadas sospechas de que ya todo está planchado en favor de Imelda Castro; pero que, de cualquier modo, los participantes confían en la imparcialidad, la objetividad y la honradez de quienes, en su momento, tomarán la decisión.
Suyos los comentarios, amigo lector.
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