Óscar Valdez: su lealtad y amor por la UAS son su fortaleza / EL TÁBANO…. Por Ismael Checa Landeros.

Una de las cosas que más distingue a muchos políticos de estos tiempos es la facilidad con la que cambian de principios ideológicos como quien cambia de camiseta. A los partidos políticos los ven solamente como una oportunidad para alcanzar sus objetivos personales, conseguir un puesto o acomodarse donde mejor les convenga.

Son políticos sin principios y, precisamente, ese tipo de personajes son los que terminan denigrando una actividad tan importante como la política.

Óscar Valdez es de los pocos políticos que todavía le dan valor a su palabra. Y no solamente lo practica, también busca inculcarles a sus hijos que los principios y la dignidad siempre deben estar por encima de cualquier puesto administrativo o electoral.

La lealtad es una de sus cartas de presentación.

Mirar siempre a los ojos, hablar de frente y decir las cosas sin rodeos es algo que lo distingue. Cuando uno pregunta entre la militancia del PRI qué piensan de Óscar Valdez, muchos coinciden en señalar precisamente su manera franca de hablar, sin titubeos, además de su don de gente.

Eso ha provocado que, sin necesidad de andar haciendo demasiado ruido, su nombre ya aparezca en el imaginario de una parte del priismo culiacanense como un cuadro que podría representar al partido en Culiacán.

Pero hay algo más que distingue a Óscar Valdez y que difícilmente puede ocultar cuando se toca el tema.

Su amor por la Universidad Autónoma de Sinaloa.

Cuando se habla de nuestra máxima casa de estudios, Óscar saca la casta universitaria. Su cariño por la UAS viene de familia y, desde los espacios donde ha tenido oportunidad de participar, siempre ha buscado que exista respaldo institucional hacia la Universidad.

Quienes han sido sus alumnos también suelen expresarse con respeto de su persona y de su trabajo académico.

Por eso no hay que perderlo de vista.

La política y la Universidad tienen caminos que constantemente terminan cruzándose y no sería extraño que, en algún momento, Óscar Valdez buscara participar directamente en la conducción de los destinos universitarios.

Al tiempo.

Hace unos días también expresó algo que vale la pena rescatar. Dijo que su amor por Culiacán está por encima de cualquier interés personal y dejó claro que, llegado el momento, estaría dispuesto a sumarse a un proyecto común.

Se definió como aliancista.

Y quizá ahí está otra diferencia importante.

Mientras algunos políticos solamente piensan en qué candidatura les toca, Óscar Valdez entiende que en determinados momentos la política también exige sumar esfuerzos, dejar a un lado intereses personales y pensar primero en Culiacán y en Sinaloa.

Porque Culiacán necesita acuerdos, necesita altura de miras y necesita políticos que todavía entiendan el significado de una palabra que cada día parece más escasa en la política: lealtad.

P.D. Nos vemos en la próxima entrega.

Por elpiripituchi

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