El 29-N no se decide en Madrid, se decide en los alquileres

Por: José Alfredo Inzunza Valenzuela, investigador en estudios electorales y políticas públicas

Culiacán, Sinaloa a 05 de octubre de 2026

Pedro Sánchez Presidente del Gobierno Español ha disuelto las Cortes y convocado elecciones generales para el 29 de noviembre de 2026. No es una decisión menor: faltaban siete meses para el final previsto y el detonante tiene dirección: la vivienda. Dos decretos tumbados el 4 de octubre, con PP, Vox y Junts en contra, dejaron al Gobierno sin margen. El desalojo de una mujer de 87 años en Madrid y alquileres récord convirtieron el problema en crisis política.

Sánchez apuesta a transformar esa indignación en una elección contra la ultraderecha. Su encuadre: “una mayoría progresista más amplia” frente a una ultraderecha “que erosiona derechos”. Feijóo responde con “reconstrucción nacional” tras una “etapa oscura”.

Los números iniciales: 350 diputados, 208 senadores electos, mayoría absoluta 176. En 2023 el PP ganó sin poder gobernar; Sánchez fue investido con 179 votos. Desde entonces, el Congreso quedó bloqueado. El Gobierno dependía de Junts, que pasó al no. A eso se suman investigaciones al PSOE y a familiares de Sánchez. La legislatura se agotó.

Las encuestas de octubre de 2026 dibujan un cambio. PP ronda 31%, PSOE 27%, Vox 18%, Sumar/Frente Amplio 6%. La suma PP+Vox alcanzaría 203 escaños, 27 por encima de la mayoría. PSOE, Sumar y Podemos quedarían en 116. Pero cuidado: en 2023 los sondeos sobrestimaron a la derecha y Abascal ya pidió no confiarse. La participación de la izquierda será decisiva.

Escenarios: Feijóo presidente con Vox, dentro o fuera del Gobierno; PP gana pero no alcanza y necesita nacionalistas que hoy rechaza, con bloqueo y posible repetición; o remontada de Sánchez como en 2023, cuando las encuestas daban mayoría a PP y Vox y se quedaron en 171. La clave está en vivienda, corrupción, migración y movilización.

Mi lectura: Sánchez intenta nacionalizar el 29-N como plebiscito contra la ultraderecha. Es una apuesta arriesgada. La vivienda ha roto la legislatura, pero también puede romper la campaña. Si la izquierda no se moviliza, el cambio será inevitable. Si se moviliza, los números pueden estrecharse. España no vota solo por quién gobierna: vota por si el malestar social se convierte en castigo o en esperanza. El 29-N se decide en los alquileres, no en los titulares.

Por elpiripituchi

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