PUNTA DE LANZA. IMSS BIENESTAR GUAMUCHIL… ¿QUE VENGA LA MILAGROSA? … Por Armando Ojeda.
La historia de aquellos acontecimientos quedó registrada en la región norte de nuestro querido Estado de Sinaloa.
Y es que, Jesucristo se le habría aparecido a una niña de escasos 8 años de edad, cuando ella recogía los frutos de un árbol de la flora regional conocido como Nanchi, y que había crecido en el patio de su humilde vivienda.
Fueron hechos ocurridos a finales de la década de los anos 80s del siglo pasado, en una pequeña comunidad del entonces municipio de Sinaloa de Leyva, denominada “La Tranquilidad”.
La versión sobre el encuentro de Dios con la pequeña mujercita, corrió, en aquellos tiempos, como reguero de pólvora entre los habitantes de los poblados enclavados en aquella región del norte de Sinaloa.
El detalle que detonó el escándalo, fue la versión que se divulgó sobre el don de la curación que el Señor de los cielos (Me refiero a Jesucristo), le otorgó a la niña.
Son los antes señalados, hechos documentados y registrados por la historia, y que al paso de los años fueron convertidos en una especie de leyenda urbana recordada y narrada por la gente hasta la fecha.
Difícil es olvidar, como cientos de habitantes de los municipios de Salvador Alvarado, Angostura, Guasave, Ahome, El Fuerte, Choix y más allasito de nuestras fronteras, llegaban a “La Tranquilidad” en caravanas de automóviles.
La interesante notoriedad que la “milagrosa” alcanzó en pocos días o semanas, hizo que crédulos e incrédulos, enfermos y sanos, ateos y religiosos, corriéramos en tropel hacia el apartado ranchito donde se aseguraba que una pequeña sanaba de todo mal a quienes su “santa” manita pudiera tocarle la parte enferma de su cuerpo.
Fue así, y por esa razón, que aquel humilde poblado de manera intempestiva había perdido la escencia de su nombre, ya que el mundo de visitantes había roto por completo La Tranquilidad que la distinguía.
Debo señalar, que de manera personal y en mi calidad de reportero del periódico Noroeste, acudí al lugar en busca de la nota periodística del momento.
Y es que los testimonios de la gente que aseguraba haber sido sanada por la “niña milagrosa”, eran muchos, de ahí mi necesidad de darle el tratamiento periodístico que el caso ameritaba.
Recuerdo que mi intención de entrevistar a la “milagrosa” me fue impedido por un policía que parado en la puerta de la casita familiar de la niña, se encargaba de resguardar el orden.
Claro, el orden y el dinero que la gente obsequiaba por la gracia de la supuesta y psicológica sanación concedida.
Recuerdo bien al policía; Hombre mal encachado y provisto de una pistola, cuyas cachas mostraban la evidencia de su presencia en la abultada cintura de aquel guardián del orden.
“La niña no da entrevistas”, me respondió de manera seca y poco explicita el vigía de la casita santa.
¿Por qué?, quise saber.
“No la deja Dios…Y si rompe su promesa se le acaba la bendición de sanar”, me dijo el “Agente milagroso”.
Imposible es olvidar, que mi dialogo con el policía fue interrumpido por un escándalo mayúsculo que se había gestado frente al árbol de la nanchi, también considerado un árbol bendito.
La gran revuelta era provocada por el griterío de un grupo de embravecidas mujeres que con palos, sombrillas y cualquier tipo de objeto a su mano, perseguían a un asustado sujeto.
¿Qué pasa ahí?, quiso saber un anciano que esperaba su turno milagroso en una silla de ruedas.
¡Ocurrió un acto grave de sacrilegio!, grito asustada una mujer que llegaba corriendo hasta la puerta de acceso a la “casa milagrosa”.
Enseguida explicó, que un sujeto pecador había arrancado una rama de la “santa Nanchi” donde Dios se le había aparecido a la niña, para llevarla consigo como un amuleto sagrado de curación.
Lo bueno de este episodio, fue que el tipo, no estaba enfermo de las piernas, ya que pudo correr ligero hacia el monte donde evitó el linchamiento del pueblo ofendido por la afrenta a la Nanchi sagrada.
Sobre el final de esta historia, que aunque real, algunos le encuentran el aroma propio de una leyenda urbana, poco se sabe.
Se ha dicho que la niña milagrosa desaprecio de un día para otro, dejando sola su casa, y otra vez desolado y en completa paz al pueblito de La Tranquilidad.
REVIVE EL HOSPITAL IMSS BIENESTAR DE LA UNIDAD GUAMUCHIL, EL RECUERDO DE LA VIEJA HISTORIA.
Innegable es, que las preguntas de los que hayan leído completa esta columna, son justas y necesarias.
¿Y, a que viene el recuerdo y narrativa de un hecho ocurrido casi 40 años atrás?, sería la interrogante mayor.
Y para ella, mi respuesta es, pronta, clara y expedita.
La razón de mi escrito, lleva dedicatoria con carácter de exclusividad.
Resulta, que las autoridades Federales, estatales, y municipales, cometieron un grave atentado contra la salud pública de los habitantes de Guamúchil Salvador Alvarado y pueblos circunvecinos.
Desde el pasado mes de agosto del 2025, en un acto deshumanizado y fuera de cualquier signo de responsabilidad institucional, cerraron IMSS BIENESTAR, con asiento en Guamúchil Sinaloa.
Y peor aún, el cierre del antes llamado hospital general de Salvador Alvarado, incluyo también el cierre del necesario servicio de URGENCIAS.
Leyó usted bien…. Dejaron sin URGENCIAS al Hospital.
Es decir, cancelaron un servicio médico que cualquier ciudadano de esos que la Cuarta Transformación dice amar y proteger, puede requerir en el momento menos pensado, y que al no tenerlo al alcance, puede significar hasta su muerte.
Hoy en día, si un ciudadano alvaradense necesita atención médica urgente, deberá buscar la manera de trasladarse hasta la cabecera de Angostura o Mocorito, los dos municipios vecinos de Guamúchil.
Por esa razón recordé a la niña milagrosa de La Tranquilidad, y se me ocurrió la idea de recomendarles a las autoridades competentes para que la busquen y la instalen en la banqueta del hospital IMSS BIENESTAR de Guamúchil.
Quizá con su manita santa, esa niña, hoy mujer, pueda ser la única alternativa para la atención y sanación de las personas que requieran una atención médica inmediata.
Y es que hasta donde se sabe, solo un milagro de esa naturaleza pareciera ser la única alternativa que la población de Salvador Alvarado encuentre a la hora de requerir un servicio médico con carácter de URGENCIA.
Busquemos entonces el paradero de la multicitada y legendaria Niña santa, e invitémosla a Salvador Alvarado, para que venga y auxilie con sus milagrosas manos a quienes claman por una atención médica urgente en el Hospital IMSS BIENESTAR de Guamúchil…
Claro, se trata de una simple sugerencia, ante la negligencia oficial de nuestras autoridades… Nos veremos enseguidita.