
La Frivolidad del presidente de Navolato y de Paloma Sánchez
EL TÁBANO
Por Ismael Checa Landeros.-
Cuando no se tiene oficio político, sensibilidad y sentido de la oportunidad, se cometen errores que después resultan difíciles de explicar. Y eso fue precisamente lo que ocurrió en Navolato.
Mientras habitantes de Altata, Dautillos y otras comunidades del municipio enfrentaban problemas por las inundaciones, con familias preocupadas por sus casas, sus pertenencias y los daños provocados por el agua, la dirigencia estatal del PRI decidió continuar con sus actividades políticas y realizar pintas de bardas acompañada nada menos que por el presidente municipal, doctor Jorge Bojórquez, y por la senadora Paloma Sánchez.
¿Era ese el momento?
Yo creo que no.
No estoy diciendo que los partidos políticos deban suspender sus actividades cada vez que existe un problema. Para eso existen y para eso trabajan. Pero en política también hay momentos, circunstancias y prioridades. Y cuando la gente está pasando dificultades, lo menos que se espera de quienes gobiernan y de quienes dicen representar a los ciudadanos es sensibilidad.
La imagen de la senadora Paloma Sánchez tomándose selfies durante una actividad partidista mientras familias del mismo municipio sufrían las consecuencias de las inundaciones simplemente no ayuda. Podrá decirse que tenía una agenda previamente establecida, que la actividad estaba programada o que una cosa no tiene relación con la otra. Pero la política también es percepción, y eso deberían saberlo quienes aspiran a seguir ocupando cargos públicos.
Más delicado todavía me parece el caso del presidente municipal.
El alcalde de Navolato representa a todos los ciudadanos, no solamente a los militantes de su partido. Cuando existen comunidades afectadas, su lugar debería estar encabezando las acciones de su gobierno, atendiendo personalmente a la población, movilizando al aparato municipal y gestionando todos los apoyos necesarios ante el Gobierno del Estado.
Para pintar bardas habrá muchos días.
Para tomarse fotografías también.
Pero cuando una familia tiene el agua entrando a su casa, cuando alguien está tratando de salvar sus muebles o sus pertenencias, ese momento no vuelve.
Incluso me pregunto cuántos militantes del propio PRI pudieron estar enfrentando problemas en sus hogares mientras sus dirigentes realizaban aquella actividad política.
Eso es precisamente lo que deben entender quienes están en la política.
No todo es propaganda, fotografías, recorridos y publicaciones en redes sociales. También hay que saber cuándo detenerse, cuándo cambiar la agenda y cuándo ponerse del lado de la gente.
Así que, como dijeran en mi pueblo, tache para el presidente municipal, tache para el PRI y tache para la senadora Paloma Sánchez, la flamante defensora de México.
Porque para hacer política primero hay que tener sensibilidad.
P.D. Nos vemos en la próxima entrega.