
Palco260926
Palco Premier
El retorno de
Ramiro Peña
A Tomateros
= Tras tres temporadas de jugar para Venados
= Regresan a Mazatlán a Raúl “Pulpa” Ríos
= Mejores los números de Ríos; sin embargo
= La fanaticada, feliz con la vuelta del “Pollo”
Jorge Luis Telles Salazar
Ya con la temporada 2023-2024 en puerta, Tomateros de Culiacán y Venados de Mazatlán concretaron uno de los movimientos más sonados en los últimos años de historia de la Liga Mexicana del Pacífico: Ramiro Peña, uno de los peloteros más emblemáticos del equipo guinda pasaba a ser parte de la escuadra roja; a cambio, Ramón Ríos llegaba a Tomateros, que mantenía a Benjamín Gil como manager del club de casa. Ambos jugaban la segunda base.
La transacción no fue recibida precisamente con beneplácito por la fanaticada local. Por el contrario, las muestras de inconformidad fueron más que evidentes. El propio departamento de ventas de la organización Tomateros de Culiacán lamentó en privado la decisión al advertir un notable descenso en las adquisiciones de apartados para la campaña que se acercaba a pasos agigantados.
-Si de por si la venta ya era baja, con la salida de Ramiro la cosa va a empeorar – me comentó, en tono discreto, una de las trabajadoras del club de la capital sinaloense, consciente de la gran popularidad del “Pollo” entre la grey tomatera.
Y es que Ramiro Peña era un pelotero icónico, emblemático, integrante de una generación eminentemente triunfadora, de la que también formaban parte: Joey Meneses, Sebastián Elizalde, Héctor Navarro, José Chávez, Manny Barreda y Román Alí Solís y Alberto Baldonado, entre otros. Para ser más claros, venían de disputar tres series finales consecutivas, de las cuales habían ganado dos, sobre Venados de Mazatlán y Naranjeros de Hermosillo y perdida una ante Charros de Jalisco. De esos peloteros que ya pertenecen al inventario y que uno llega a pensar que jamás vestirán el uniforme de otra franquicia, menos la del clásico rival.
El regiomontano -que alguna vez militó en el equipo grande de los Yanquis de Nueva York – había llegado a Culiacán en 2006 para ponerse a las órdenes del manager Paquín Estrada, quien le asignó de inmediato la titularidad de la base intermedia. Tuvieron que transcurrir ocho años, sin embargo, para que Ramiro Peña pudiese disfrutar de un campeonato. Fue en la edición 2014-2015, sobre los Charros de Jalisco, tras una vibrante semifinal contra los Aguilas de Mexicali, de la cual se recuerda una atrapada de fantasía de Peña, cuando el equipo de la frontera amenazaba con causar un desaguisado en el legendario estadio “Angel Flores”, lleno al máximo de su capacidad, en una noche cargada de electricidad aquí en Culiacán.
Y viene a la mente aquella vez, justo previo a su debut, en un convivio en casa del galardonado cronista deportivo Fausto Castaños, entre copa y copa y taco y taco, pregunté a Paquín sobre los planes para Ramiro, a unos días del arranque de la temporada 2007-2008.
-El viene de los Yanquis ¿no? -me contestó el Paquín-; él va a jugar desde el principio. Si viene de los Yanquis, malito me voy a ver si lo dejo en la banca.
Y ahí comenzó la carrera del regio con Tomateros de Culiacán.
Campeón en 2014-2015, en 2017-2018, en 2019-2020, en 2020-2021 y subcampeón en 2021-2022, antes de su permuta a los Venados de Mazatlán. Siempre protagonista. Invariablemente defensor de los colores de una ciudad que consideraba como la suya: Culiacán.
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Sin embargo, en un plan estrictamente objetivo, los números de Ramiro Peña y Ramón Ríos a lo largo de estas tres temporadas, nos dicen que el cambio, en términos de estadísticas, benefició mas a Tomateros de Culiacán que a Venados de Mazatlán.
Veamos:
En la temporada 2023-2024, la primera para Ramón Ríos como Tomatero de Culiacán, la “Pulpa” bateó para .299, con 30 carreras producidas. Ramiro Peña, en su primera como Venado de Mazatlán, finalizo con .262 con 26 anotaciones impulsadas.
En la 2024-2025, Ramón Ríos registró .327 con 30 producciones. Peña, .271, con 22 carreras remolcadas.
En la 2025-2026, Ríos paró el conteo en .330, con 32 producidas. Peña, en .273, con 23 carreras remitidas al pentágono.
Los números son claros; pero tampoco lo son todo.
En la numerología, La “Pulpa”, sin duda, fue superior al “Pollo” en las tres temporadas; pero hay un tema curioso.
Al enfrentar al pitcheo de Tomateros, no había lanzador capaz de frenar al regio en ninguna de las tres temporadas. Hubo un juego, incluso, en el que Ramiro castigó al Manny Barreda con dos cuadrangulares: uno como zurdo y otro como derecho, entre otras actuaciones, aplaudidas incluso por la misma afición de casa, vigente su afecto por el “Pollo”, de quien nunca nos acostumbramos a ver con el uniforme de Venados de Mazatlán.
Suele suceder.
Y sucede.
Hay muchas historias parecidas en los archivos de la Liga Mexicana del Pacífico. Y con peloteros de características similares como protagonistas.
Evidentemente y con base en estos números, la directiva de Tomateros de Culiacán superó en el cambio Peña-Ríos a la de Venados de Mazatlán y es bajo esta circunstancia, cuando viene la pregunta ineludible: ¿Por qué entonces sueltan a Ríos y traen de nuevo a Peña a Culiacán?
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Si.
Efectivamente, como ya sabemos todos, Ramiro Peña está otra vez con Tomateros de Culiacán y Ramón Ríos, a su vez, con Venados de Mazatlán.
El mismo cambio; pero ahora a la inversa.
Para obtener de regreso al regiomontano, Culiacán cedió a Mazatlán, además de “La Pulpa”, a los pitchers Aldo Montes, Fernando Olguín y Roel Ramírez. Culiacán, a su vez, recibió, junto con Peña, a Fabricio Macías, Edgar Torres y Nolan Kingham. La calidad de los involucrados es indiscutible.
Peña, incluso, reportó temprano a los entrenamientos y ya alineó en los juegos de exhibición que se llevan a cabo en el puerto de la Paz, Baja California Sur. Obviamente sus facultades ya no son las mismas de años atrás y su intención es llegar al arranque de la temporada en las mejores condiciones posibles. Podría ocupar, de nuevo, la segunda base porque aquí, para la primera -que es su nueva posición – tendrá muchísima competencia.
De un modo u otro, estará listo, para el 14 de octubre.
Mismo caso que Ramón Ríos.
Regresamos a la pregunta: ¿Por qué este cambio en sentido contrario?
Según sabemos, lo avaló el propio manager Lorenzo Bundy, tras ser consultado por el cuerpo técnico de Tomateros, liderado por ese gran pitcher mexicano que fue Francisco Campos.
La versión que conocemos es esta:
“Ramón Ríos es un gran pelotero y un extraordinario bateador; pero con poca sangre en sus venas. Su estilo de juego nunca compaginó con la pasión que sienten los aficionados de Culiacán por su equipo y la mejor prueba de ello es que, pese a los números, el público de casa celebra el regreso de Ramiro Peña a Tomateros.”
¿Qué os parece?
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