
Rosario Antonio Ramírez
No hubo aplausos para la Federación”: productores de Sinaloa le plantan cara al Gobierno
Guasave, Sinaloa.— La reunión agrícola de Culiacán no fue el acto de reconocimiento al Gobierno Federal que algunos pretendieron interpretar. Al menos así lo dejó claro el productor guasavense Ricardo Armenta, quien salió a responder a las críticas y reveló lo que, aseguró, realmente ocurrió durante el encuentro.
Convocados por la Secretaría de Agricultura de Sinaloa para conocer los programas de crédito y comercialización de FIRA, los productores aprovecharon la presencia del director estatal del organismo para poner sobre la mesa los problemas que siguen enfrentando para financiar sus ciclos agrícolas.
Armenta afirmó que habló de frente y cuestionó el esquema de financiamiento para los ejidatarios, particularmente el uso del usufructo de la parcela como garantía para acceder al crédito, figura que, sostuvo, está contemplada en la legislación rural.
El productor también lanzó críticas contra el funcionamiento de algunas parafinancieras. Según su señalamiento, existen casos en los que el financiamiento no llega directamente en dinero al agricultor y termina convertido en créditos para adquirir insumos, incluso con precios que, afirmó, pueden ser superiores a los del comercio libre.
NI RECONOCIMIENTO NI CHEQUE EN BLANCO
Armenta aclaró que el único reconocimiento expresado durante la reunión fue para el secretario de Agricultura de Sinaloa, Ismael Bello, a quien atribuyó disposición para acompañar las demandas de los productores ante la Federación.
En contraste, rechazó que haya otorgado algún reconocimiento a autoridades federales.
Su postura coloca nuevamente sobre la mesa el reclamo de un sector agrícola que considera que los apoyos para maíz y trigo han llegado después de prolongadas gestiones y presiones, mientras permanecen pendientes problemas estructurales relacionados con financiamiento, comercialización y rentabilidad.
El mensaje del productor fue directo: acudir a una reunión con funcionarios federales para escuchar programas y plantear demandas no significa aceptar que los problemas del campo estén resueltos.
Y ahí está el verdadero fondo de la discusión: para los productores, una fotografía en una mesa de trabajo puede mostrar cordialidad; pero el campo sigue esperando que los discursos se conviertan en soluciones.
