
Alejandro Moreno
Las encuestas de El Financiero han mostrado que, desde el inicio del actual gobierno, la evaluación a los apoyos sociales ha mantenido altos niveles de opiniones favorables, promediando 73 por ciento en el último trimestre de 2024, meses que marcaron el inicio de la gestión, de 77 por ciento a lo largo de 2025 y de 68 por ciento en lo que va de 2026.
Los apoyos sociales son el rubro mejor evaluado por la ciudadanía al desempeño del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. Pero la diferencia entre beneficiarios y no beneficiarios de programas sociales está mostrando una creciente brecha en la aprobación presidencial.
Las encuestas de El Financiero han mostrado que, desde el inicio del actual gobierno, la evaluación a los apoyos sociales ha mantenido altos niveles de opiniones favorables, promediando 73 por ciento en el último trimestre de 2024, meses que marcaron el inicio de la gestión, de 77 por ciento a lo largo de 2025 y de 68 por ciento en lo que va de 2026, incluida la encuesta más reciente de julio.
Hay variaciones, pero podría decirse que ese rubro se mantiene estable y con un alto apoyo por parte de la ciudadanía.
De hecho, el indicador de evaluación a los apoyos sociales resulta muy similar a los índices de aprobación, que en promedio registran 72, 76 y 69 por ciento para los mismos periodos mencionados arriba, el último trimestre de 2024, todo 2025 y lo que va de 2026, mostrando tan solo un punto de diferencia en cada caso entre aprobación y evaluación a los apoyos sociales.

El seguimiento de encuestas revela que la proporción de beneficiarios de apoyos sociales ha variado con el tiempo, pero dentro de una franja estrecha, y eso también podría verse como un comportamiento estable.
Las personas beneficiarias incluyen a quienes dicen recibir los apoyos directamente o tienen familiares que los reciben. La proporción de beneficiarios ha variado en la serie de encuestas, pero promedia poco más de 60 por ciento de la población entrevistada, con los beneficiarios directos siendo un tercio de esa proporción.
Además de que los apoyos sociales son el rubro mejor evaluado, por encima de asuntos como el manejo de la economía o de la seguridad pública, y de contar con una población de beneficiarios mayoritaria, recibir apoyos sociales se mantiene como un pilar del apoyo público a la presidenta Sheinbaum.
Según la serie de encuestas, la aprobación a la presidenta en lo que va de su gobierno promedia 80 por ciento entre beneficiarios de apoyos y programas sociales y 61 por ciento entre no beneficiarios, una diferencia promedio de 19 puntos porcentuales en los primeros 20 meses de su administración.
No obstante, esa brecha de apoyo entre beneficiarios y no beneficiarios va al alza. En los primeros tres meses de gobierno, la brecha en aprobación era de 15 puntos, mientras que en los últimos tres meses la brecha aumentó a 31 puntos, prácticamente duplicándose.
Y este último trimestre también muestra otro aspecto importante: la población no beneficiaria que aprueba a la presidenta, por primera vez, se ubica por debajo de 50 por ciento.
Con todo, la presidenta mantiene un 78 por ciento de aprobación entre beneficiarios de programas sociales, un nivel de apoyo muy significativo.
Esta brecha en apoyo comienza a ampliarse a menos de un año de las elecciones intermedias. Como ya se ha mostrado en este espacio con anterioridad, ser beneficiario de programas sociales no solamente es un fuerte pilar de la aprobación presidencial, sino también del apoyo político-electoral al partido gobernante, aspecto claramente visible desde el sexenio anterior, con el presidente López Obrador.
Pero aquí hay algunas diferencias que también hay que destacar entre el gobierno de AMLO y el gobierno de la presidenta Sheinbaum: las encuestas muestran una mayor proporción de beneficiarios en lo que va de este sexenio que en el anterior, y los apoyos sociales gozan de una mejor evaluación en este gobierno que en el de AMLO.
Todo esto puede significar que Morena pueda llegar con una base de apoyo más amplia a las elecciones de 2027 que en las intermedias de 2021, a la mitad de la administración de López Obrador.
