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Es impostergable el debate nacional sobre el impacto de las redes sociales, el acceso a las tecnologías de información, en los niños y adolescentes, de acuerdo con datos más del 70 por ciento de la población de 6 años o más es usuaria del internet, y entre adolescentes este porcentaje es arriba del 90 por ciento.
Un adolescente pasa 7.32 horas conectado a redes sociales, 8 de cada 10 estudiantes está utilizando la inteligencia artificial. La usan como sustituto a la compañía afectiva, y sabemos a través de investigaciones que ya 33 por ciento de personas de la generación Z ha sostenido una relación romántica con agentes de inteligencia artificial.
Hay riesgos a los que hay que poner atención: el inicio temprano es una variable que correlaciona significativamente en mayores riesgos para la salud física, los niños son más propensos a tener disrupciones en sus ciclos de sueño, a la obesidad y a trastornos que involucran su salud mental.
El espacio virtual, las redes sociales, no son ajenas a la violencia, 23 por ciento de la población escolar ha reportado acoso de violencia en línea al utilizar este tipo de plataformas.
Esta interacción con agentes de inteligencia artificial no están exentos a la divulgación de noticias falsas. El riesgo es que en el interactuar con esta tecnología en búsqueda de lazos afectivos, consulta o asesoramientos, es que se vaya generando una dependencia a esta tecnología.
Recomendaciones: la prevención no consiste en limitar el uso de la tecnología, la estrategia tiene que surgir de un enfoque multisectorial. Desde la educación promover el juego libre, la interacción; atención en la comunidad y en la familia; desde los sectores tecnológicos, empezar a exigir que se diseñen desde un punto de ética del cuidado.
El secretario de Educación, Mario Delgado Carrillo, dio a conocer que se tiene que asegurar el acceso, pero también la seguridad y la salud mental, y tener marcos normativos para proteger derechos fundamentales.
El funcionario federal explicó que hay libros que evidencian que la irrupción masiva de los teléfonos digitales ha agravado la salud emocional de los adolescentes. La idea que se plantea en el debate nacional no es que regresemos el reloj a una ápoca previa, sino preguntarnos cómo generar entornos más sanos, menos competitivos y más solidarios dentro de las escuelas y fuera de ellas.
Hablar del uso de las tecnologías digitales en la enseñanza y su impacto en la salud mental es imperativo. Se tendrá un debate amplio y profundo desde el derecho hasta el impacto, no se trata de demonizar las tendencias digitales.
Estamos también ante un debate de alcance global donde la mayoría de los países están teniendo algún tipo de regulación, de políticas públicas.
Habrá tres grandes foros, y uno de cierre, y a partir de las conclusiones de ese debate, plantear una iniciativa de regulación para que se presente en el siguiente período legislativo.
La regulación del uso de la tecnología en las escuelas debe plantearse con bases.
Se plantea retomar juegos clásicos en tiempos de recreo, el yoyo, el trompo, el tacón, entre otros, adecuados a los alumnos.
No es lucha contra la tecnología, es a favor del aprendizaje. Hoy se presenta esto a la Unesco, el próximo lunes hablaremos de este tema. El uso excesivo de las redes tiene que ver con adicción, reveló la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
En México 16 estados ya prohibieron el uso del teléfono celular durante clases, en escuelas.

Por elpiripituchi

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