
Guadalupe Robles
1. Sepa a quien se enfrentará. Toda contienda tiene un favorito inicial. La dirigencia formal del partido y el jefe o los jefes políticos reales, tienen sus candidatos. Sí, aunque no lo hagan público. Ante ello, usted debe de hacerse y contestarse algunas preguntas. ¿Es usted el favorito del partido? ¿El favorito de los que realmente mandan? ¿Está vetado por ellos? Sus posibilidades redundarán en torno a estas respuestas. Sepa a quién se enfrentará. En política no se aceptan ingenuidades. Aunque siempre haya sorpresas.
2. Quiénes son sus adversarios. Cuando se compite por el poder o por una candidatura del partido, las amistades y las treguas huyen. Ya no hay acuerdos ni formas que se respeten. Esos compañeros solidarios de partido, ahora no lo son más. Y no son solo adversarios como dice la forma: son enemigos. Así de crudo. Usted tiene que medirlos y enfrentarlos con los escrúpulos con los que ellos le enfrentarían. Debe entonces, tener un juicio certero y frío de cada uno de ellos. No se olvide que lo mismo harán con usted.
3. Qué trabajo de campo tiene. Ha empezado la prueba de fuego: la calle y la gente. Ahí verá que tan popular es usted. No es lo mismo las redes sociales, el cargo y los escenarios a modo que el acuerdo en el barrio, los militantes de a pie del partido y la plaza pública con la gente. Ahí viene el primer golpe de realidad. La política dura. El recorrido del mercado y la soledad de los eventos por la mañana, cuando la mayoría trabaja. Ha empezado la verdadera política.
4. Sepa sus fortalezas y debilidades. Es su turno de verse al espejo en soledad. Sin aduladores ni maquillistas de sus alcances como político. Ir por la candidatura del partido es lo más parecido a una guerra. Una guerra de verdad. Entonces tiene que saber de sus alcances como aspirante y también de sus habilidades si es que en verdad las tiene. Nada está escrito en política como en la vida. Pero saberse quien es uno mismo, es un buen principio.
5. Analice el contexto. Nada en una comunidad política es una isla. Si ha decidido embarcarse en la aventura de conseguir la candidatura de su partido, sepa qué lo rodea en este momento. Y sepa leer muy bien las circunstancias. Quiénes son los enemigos externos, que se le reprocha a su partido, cuál es el sentir de la gente y sus grupos. Con base en ello habrá de armar su campaña y su discurso político.
6. No se derrote o cante victoria antes de tiempo. Dice la máxima del beis bol atribuida a Yogi Berra, que “esto no se acaba hasta que se acaba”. Pues sí, así son las cosas también en política. Para quien siente pocas posibilidades, no se tire en brazos de la derrota anticipada. Mientras no se acabe la contienda, hay chance. Lo más grave es lo otro: sentirse seguro del resultado antes de tiempo. Del plato a la boca…
7. Sepa quien tomará la decisión final. Usted bien sabe que, a pesar de las reglas y la aparente equidad de una contienda interna, quien manda tomará finalmente la decisión. Manipulará los datos. Le encontrará la cuadratura al círculo y finalmente decidirá. Atrás quedarán los actos y recorridos, las selfis, las consignas del partido y, sobre todo, la enorme cantidad de dinero que usted ha gastado. Créame: siempre pasa lo mismo.
Culiacán, Sinaloa, lunes 06 de julio de 2026. X @guadalupe2003
