Entre Veredas

Marco Antonio Lizárraga

“A veces en la vida hay que saber luchar no sólo sin miedo, sino también sin esperanza”, Alessandro Pertini (1896-1990) Político italiano.    

LA VIDA TE DA SORPRESAS

En política, las sorpresas duran poco. Lo verdaderamente importante no es el anuncio, sino lo que provoca.

Y la licencia solicitada por Estrella Palacios para separarse temporalmente de la Presidencia Municipal de Mazatlán es, hasta ahora, la primera gran sacudida del proceso interno de Morena rumbo a la elección de 2027.

No porque una alcaldesa pida licencia. Eso ocurre con frecuencia en tiempos electorales. Lo inesperado fue el momento.

Hasta hace unos días, el discurso era claro: gobernar Mazatlán era la prioridad. La convocatoria de Morena todavía no marcaba los tiempos y la prudencia política parecía imponerse. Sin embargo, bastó que el partido abriera oficialmente la puerta para que el tablero cambiara de golpe.

Y cambió para todos.

Con este movimiento, Morena deja de especular sobre posibles aspirantes y comienza a exhibir a quienes realmente están dispuestos a competir. Ya no se trata de nombres que aparecían en columnas o conversaciones de café; ahora son actores que ponen en juego el cargo que hoy ostentan para buscar el proyecto político más importante del estado.

Estrella Palacios entendió algo que en política suele marcar la diferencia: quien llega tarde al arranque, corre detrás durante toda la carrera.

Su decisión también rompe una percepción que comenzaba a consolidarse: que la contienda sería un duelo reservado para figuras con mayor trayectoria estatal. Hoy queda claro que la ahora alcaldesa con licencia de Mazatlán no está dispuesta a ser espectadora de una elección que definirá el rumbo de Morena en Sinaloa.

Y eso cambia la conversación.

Mazatlán deja de ser únicamente el municipio más importante en términos turísticos y económicos para convertirse en un punto estratégico dentro de la disputa política. Ningún aspirante podrá ignorar el peso electoral del puerto ni el capital político que representa gobernarlo. Pero hay otra lectura, quizá la más interesante.

La salida temporal de Estrella Palacios también revela que Morena no tiene una candidatura construida desde ahora. Si la hubiera, difícilmente veríamos a tantos perfiles solicitando licencia para medirse en igualdad de condiciones. La competencia está abierta y cada movimiento modifica el equilibrio interno.

Eso convierte el proceso en uno de los más impredecibles de los últimos años.

Mientras unos interpretan la licencia como una apuesta arriesgada, otros la ven como una demostración de confianza. Lo cierto es que nadie pide separarse de un cargo de esa responsabilidad sin calcular el costo y el beneficio político.

La decisión ya colocó a Estrella Palacios en el centro de la conversación estatal. Ahora vendrá la prueba más complicada: demostrar que la expectativa que hoy genera puede traducirse en estructura, presencia territorial y respaldo ciudadano.

Porque las licencias abren puertas, pero no garantizan candidaturas. Y en Morena, donde las encuestas pesan más que los discursos, cada paso será observado con lupa.

Lo que sí puede afirmarse desde hoy es que la primera gran sorpresa del proceso interno ya ocurrió. Y no llegó desde el Senado, ni desde la Cámara de Diputados, ni desde el Congreso local. Llegó desde el Palacio Municipal de Mazatlán.

Porque en política, las jugadas que realmente cambian una elección son aquellas que nadie veía venir… hasta que ocurren.

Como Presidenta Municipal Provisional de Mazatlán, quedó la síndico procurador, la arquitecta Minerva Osuna Zavala.

Mientras en Mazatlán la licencia de Estrella Palacios acaparó los reflectores, desde la Ciudad de México comenzó a enviarse otro mensaje político igual de importante.

Imelda Castro y Ricardo Madrid anunciaron que este sábado formalizarán su registro en el proceso interno de Morena, dejando claro que la sucesión en Sinaloa dejó de ser un ejercicio de especulación para convertirse en una competencia abierta.

La coincidencia de estos movimientos no es casualidad. Morena aceleró el reloj político y obligó a sus principales figuras a definirse. Quien aspira, da el paso; quien duda, comienza a ceder terreno.

La contienda ya no se libra en los rumores ni en las filtraciones, sino en las decisiones públicas.

A partir de este fin de semana el escenario cambiará por completo. Los registros darán paso a la medición de fuerzas, a la construcción de alianzas y a la disputa por la narrativa.

Porque en Morena no basta con levantar la mano; habrá que demostrar quién tiene el respaldo político, territorial y ciudadano para encabezar el proyecto rumbo a 2027.

Lo que ocurre hoy en Sinaloa no es el inicio de una campaña, pero sí el comienzo de una nueva etapa.

Una donde cada licencia, cada registro y cada declaración tendrá un significado político. El tablero ya está instalado. Ahora falta conocer quién moverá mejor sus piezas.

FACTOR CLAVE

En política existen dos formas de crecer.

La primera consiste en mantenerse permanentemente bajo los reflectores, protagonizar debates y buscar que el nombre aparezca todos los días en la conversación pública.

La segunda es mucho más discreta: construir relaciones, sumar resultados y esperar el momento adecuado para dar el siguiente paso.

Ana Ayala Leyva parece haber elegido el segundo camino.

La diputada federal por Morena ha logrado consolidarse en Ahome sin convertirse en una figura de confrontación.

Su carrera ha transitado más por el trabajo administrativo y legislativo que por los discursos estridentes, una estrategia que, lejos de restarle presencia, le ha permitido mantener un perfil estable dentro del movimiento.

Mientras otros actores políticos concentran sus esfuerzos en posicionarse mediáticamente, Ayala ha fortalecido su presencia desde la Cámara de Diputados y ha mantenido una cercanía permanente con su distrito. Esa combinación hoy comienza a rendir frutos.

No es casualidad que su nombre aparezca con fuerza entre quienes podrían disputar la candidatura de Morena a la alcaldía de Ahome en 2027.

Pero quizá el movimiento más interesante de los últimos días no fue levantar la mano para ese proyecto, sino respaldar públicamente a Imelda Castro en el proceso interno por la Coordinación Estatal de la Defensa de la Cuarta Transformación.

En política, las alianzas pocas veces son gratuitas; suelen responder a una visión de futuro y a la construcción de equilibrios.

Ana Ayala parece haber entendido que el proceso de 2027 no se definirá únicamente en las encuestas. También pesarán las afinidades, las estructuras y la capacidad de construir acuerdos dentro del propio Morena.

Su principal fortaleza radica precisamente en eso: ha evitado el desgaste de las disputas internas y ha construido una imagen de institucionalidad. Sin embargo, también enfrenta un reto importante. Su liderazgo mantiene una influencia marcada en el norte de Sinaloa, pero aún tiene el desafío de ampliar su presencia política fuera de esa región si aspira a convertirse en una figura con mayor proyección estatal.

En tiempos donde la política suele confundirse con el espectáculo, Ana Ayala apuesta por una estrategia distinta. No busca ser la voz más fuerte de la conversación, sino una de las piezas que mejor se mueve dentro del tablero.

Y a veces, en política, quienes menos ruido hacen son los que terminan llegando más lejos.

EL MENSAJE

La reaparición pública del senador Enrique Inzunza Cázarez en la Comisión de Justicia del Senado tiene una lectura política más allá de lo legislativo.

Después de semanas de mantenerse fuera del reflector, el morenista vuelve a la actividad institucional en un momento en que su nombre continúa ligado a versiones e investigaciones difundidas desde Estados Unidos.

Sin hacer referencia a esos señalamientos, Inzunza optó por enviar un mensaje de normalidad: sigue ejerciendo plenamente sus funciones como senador y participando en la agenda legislativa.

En política, a veces la presencia dice más que cualquier declaración. Su regreso a las sesiones públicas busca mostrar que, al menos en el ámbito institucional, mantiene intacta su responsabilidad y que no piensa apartarse del cargo mientras no exista un procedimiento legal que lo obligue a ello.

marcoantoniolizarraga@entreveredas.com.mx

Facebook,Instagram y X: PeriodistaMarco

JUN 26 2026

Por elpiripituchi

Fundador y Creador del Sitio