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Siete reglas claves de la política

Guadalupe Robles

Siete reglas claves de la política…

  1. La política no cambia. Maquiavelo consideraba que la historia era una repetición de acontecimientos, sucesos y modos. Cambiaban los actores, tiempos y espacios, pero los humores y las pasiones siempre eran las mismas. También la política es una repetición de formas y fondos a través del tiempo. Cambian los contextos y los protagonistas, pero no las reglas.
  2. El Político debe ser desconfiado, pero no tanto. Dice la sabiduría popular: desconfía y acertarás. El político tiene que ser un sujeto en permanente alerta. No confiarse, pero tampoco ser rehén de la desconfianza. La desconfianza en exceso lo vuelve un ser vulnerable. Temeroso. Manipulable. Termina por no confiar ni en él mismo. El equilibrio siempre es lo más recomendable. Inclusive para poder lograr lo que otros no han podido, hay que tener una cierta ingenuidad inteligente, producto de la confianza en las personas y en las circunstancias.
  3. Sepa identificar las aptitudes de quienes lo rodean. Un político debe rodearse de un buen equipo. O más bien, de un equipo que sepa trabajar en equipo. Con perfiles variados, en donde cada uno sepa de su tema. No permita que un colaborador se meta en los temas de los otros. Oblíguelo a que se concentre en el suyo y dé buenas cuentas. Sepa para qué es bueno cada uno. Y equilibre sus acciones.
  4. Ponga atención a los resentidos. En el ejercicio de la política es imposible quedar bien con todos ni atender a todos. Pero trate de cuidar a quienes han creído y se la han jugado con usted. Si no pudo incorporarlos a su equipo o respondido a sus expectativas, no los olvide. Bríndeles al menos una llamada o un saludo. Hágales ver que esto nunca se cierra. Nada duele más que la ingratitud. No deje que ellos sientan ésta por usted.
  5. No escuche demasiadas voces. Usted tiene que saber escuchar. Pero usted mismo debe poner límites. La política es una ventana abierta a las recomendaciones y a los consejos. Hay un asesor en cada persona que lo rodea. Sepa escoger a quien escuchar. Si escucha a todos, o pone a consideración demasiados consejos, lo más seguro es que termine confundido. La política y el gobierno tiene muchas miradas y con ellas muchas opiniones. No les dé el mismo peso a todas ellas. Hay unas que valen más que otras. Usted debe saber cuáles son. Ah, y no olvide escuchar también a las voces de fuera. Esas que no tienen un interés manifiesto. Pueden ser más objetivas.
  6. No olvide el nombre de las personas. Un político tiene muchos encuentros al día. Eventos, audiencias, giras de trabajo, exposiciones, inauguraciones, en fin, todo tipo de actos oficiales, sociales y políticos. Tiene que saludar o referirse a las personas con su nombre, tarea a veces nada fácil. A nadie le gusta que lo confundan o que no sepan su nombre. Por eso un político debe aprenderse el nombre de miles de personas. O tener auxiliares que se los recuerden en el momento oportuno. Es muy penoso que en un discurso se diga el nombre equivocado de una persona relevante. A todos les sucede.
  7. La traición es inevitable. Cuando el político pierde el poder, ya nadie le contesta los mensajes ni las llamadas. Los que juraron lealtad eterna, se van mas pronto cuando el político ha caído en desgracia o ha perdido el poder. Esa es tal vez, la regla que más se repite. El político debe saber que la traición es irremediable.

Culiacán, Sinaloa, lunes 04 de mayo de 2026.

X @guadalupe2003

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Por elpiripituchi

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