PUNTA DE LANZA.

JOHNSON… CON TRAJE DE TORERO.

UN EMBAJADOR SIN DIPLOMACIA.

Por Armando Ojeda.

Ron Johnson embajador de Estados Unidos en México estuvo recientemente en Sinaloa.

Vino invitado al acto inaugural de la Planta productora de metanol azul de bajas emisiones, a construirse en Topolobampo, municipio de Ahome, Estado de Sinaloa.

Pero, lo extraño y fuera de todo protocolo político, fue que Johnson, aparentemente no acudió para acompañar en el acto al gobernador del Estado Rubén Rocha Moya.

Los trascendidos indican que el embajador gringo no fue, y ni quería ir a Topolobampo, la sede del citado acto inaugural.

Ello quedo evidenciado, cuando sostuvo de manera unilateral, reuniones previamente programadas con empresarios de Los Mochis.

Se sabe, que en esos menesteres estaba, el embajador solitario, cuando le avisaron que había desmanes en Topolobampo.

Fue entonces, cuando alejado de la más elemental cortesía social y diplomacia de corte político, decidió cambiar su agenda de manera ya definitiva y abierta, sin la presencia del anfitrion.

Convocó entonces a una reunión formal a los empresarios locales, ante quienes, desde un salón del hotel donde se hospedaba, lanzo su misil preparado.

Recrimino Ron Johnson, y evidentemente culpó al gobierno de Sinaloa, y por ende al de México, por lo que ya sabía estaba ocurriendo en esos momentos en Topolobampo. la arenga ya conocida por propios y extraños .

“Sin CERTEZA, sin SEGURIDAD y sin un ENTORNO LIBRE DE CORRUPCION las inversiones Norteamericanas no avanzan”, les dijo, en un tono más agresivo que conciliador el representante del gobierno Norteamericano en México a los empresarios Mochitenses.

La alusión para los gobiernos de México y Sinaloa, así como para los inversionistas de la Planta Industrial fue clara y directa.

Y es que la lectura del mensaje pronunciado por el dignatario estadounidense es clara; “En Topolobampo no tiene cabida ese proyecto industrial, porque no existe seguridad en ninguna de las modalidades” les dijo literalmente.

Aquí surgen las preguntas son obligadas; ¿A eso vino a Sinaloa el señor embajador?… ¿A golpear la imagen del Estado?…?Tal vez a crear incertidumbre entre los inversionistas?… ? O Vino acaso a frenar la magna obra programada por el gobierno Rochista?.

Las respuestas parecieran caer en el terreno de la lógica; Es evidente que sí, a eso vino a nuestra tierra.

Y es que esas palabras con intenciones letales en contra de la inversión norteamericana en Sinaloa, fueron contundentes y fuera de la diplomacia de un embajador, al que poco le importó estar en esos momentos pisando la tierra señalada y vilipendiada.

Y ante tan inusual acontecimiento, otra pregunta se hace igualmente necesaria.

¿Le avisaron a Mr. Johnson, o ya sabía lo que habría de ocurrir en el puerto de “Topo”, para que ni siquiera accediera a a poner un pie en el lugar del evento?.

Independientemente de la respuesta, lo cierto es que el Embajador no llego a Sinaloa con ropaje de diplomacia, sino de arrogancia, prepotencia y soberbia.

Llego con traje de novillero a retar y confrontar con las autoridades de Sinaloa y desde luego con las del País.

¿Fue acaso el embajador estadounidense parte del complot orquestado no tanto para evitar la inauguración de Planta de fertilizantes, sino para golpear políticamente y hacer quedar mal al gobernador Rubén Rocha Moya, en su calidad de anfitrión y promotor de la obra?.

Necesario es apuntar, que otros protagonistas destacados del aborto del acto inaugural de la planta de etanol, fueron el grupo de activistas denominado “AQUÍ NO”..

En su caso la actuación del grupo en rebeldía fue abierta, directa;, y sin duda atendiendo la orden de los lideres que están al frente y detrás de ese movimiento.

Y es que se presentaron los defensores del entorno ecológico de la Bahía, exclusivamente para gritar consignas y sabotear el arranque del proyecto industrial.

Ese grupo de presuntos defensores del medio ambiente, seguramente fueron sacados del inventario de activistas en rebeldía para operar ese día en Topolobampo.

La consigna era encarar y gritar palabras de reproche al gobernador y evitar a toda costa la colocación de la primera piedra de la magna obra, anunciada y planeada,, por cierto desde el 2023.

Una obra, que de concretarse engrandecería y seria el mayor logro y orgullo del gobernador Rubén Rocha Moya,, por lo que era necesario sabotearla, pensaron quizá sus adversarios políticos.

Una persona avecindada en Los Mochis me comentaba ayer, que paradójicamente, muchos de los rebeldes del grupo” AQUÍ NO”, requieren con urgencia uno de los miles de empleos que la planta podría generar una vez en operaciones, sin embargo, con su airada protesta le jugaron las contras al desarrollo industrial de su tierra.

Por otra parte, habría que aceptar que el boicot orquestado y ejecutado en contra de la polémica planta de Etanol, por el momento les funcionó a quienes lo planearon.

Negarlo sería inútil, ya que la realidad del escándalo mediático está a la vista de todos.

Se puede pensar incluso, que el gobernador Rubén Rocha Moya perdió el primer round de esta gran pelea, aunque cabe destacar que “el match” está en curso y nada está decidido.

Por cierto, me dicen algunos apostadores en esta disputa, que una inversión de más de 3, 500 Millones de Dólares, con expectativas de generar una enorme derrama económica en la región norte del Estado, y mejor aún, ofrecería la opción de decenas de miles de empleos, no está para tirar al cesto de la basura.

Toda esa bondad financiera para Sinaloa, juega en esta apuesta a favor del gobierno de Sinaloa y de México, por lo que no se descarta que las negociaciones para la consolidación de la Planta de etanol, lleguen a buen término.

En mi caso, Yo tampoco desearía que esa millonaria inversión se fuera a otro Estado de la Republica, o hasta la propia Unión americana… ¿Y usted amigo lector, que opina?… Por lo pronto, nos veremos enseguidita.

Por elpiripituchi

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