PUNTA DE LANZA.

ROCHA… EL RETO DE IMELDA.

IMELDA… ACEPTARIA NEGATIVA?.

3 HOMBRES Y 2 MUJERES… ANTESALA.

Por Armando Ojeda.

Hacia las elecciones del 2027, donde se habrán de renovar los mandos en 17 Estados de la Republica, los Partidos en disputa habrán de competir con 9 mujeres y 8 varones.

Así lo establece y exige la equidad de género en materia de política electoral.

Y en ese contexto ha empezado ya la operación política de MORENA, encaminada a la necesidad de seleccionar sus candidatos y proyectar la conquista de los votos que requiere para seguir consolidando su proyecto de Nación.

El Partido en el poder necesita votos y solo votos; Y claro, si pretende mantener el control político del País, como hasta hoy lo ha hecho, está obligado a llegar a las elecciones con los mejores hombres y mujeres, pero sobre todo, en un marco de una verdadera y autentica unidad política.

MORENA no se puede entonces dar el lujo de llegar a la elección del 6 de junio de 2027, dividida y con una estructura resquebrajada.

Ni Claudia Sheinbaum Pardo ni gobernador alguno, pueden darse el lujo de ignorar y desatender la división que su Partido presenta en esta especie de guerra interna que se vive entre el Morenísmo.

Lo interesante del caso es que aquí en Sinaloa, la división ya está ante los ojos de propios y extraños, y ello, va contra corriente a los intereses electorales del Partido oficial.

Inevitable es suscribirlo, la Senadora de la Republica Imelda Castro fuerte aspirante por la candidatura al gobierno del Estado, esta abiertamente confrontada con el gobernador Rubén Rocha Moya.

La Legisladora de origen guasavense rompió el dique de contención de la marea política de MORENA, y tras ese rompimiento, sus aguas mansas se están volviendo turbulentas.

Imelda ha ignorado y se considera que retado la sugerencia y reclamos velados y en algunos casos directos del gobernador Rubén Rocha Moya para esperar a los tiempos electorales establecidos por la autoridad electoral.

Ignoro de manera personal, si la postura retadora de la Senadora tenía motivos personales para brincarse las trancas del cerco legal, e ignorar el liderazgo político que suele ostentar un gobernador en turno.

Lo cierto es que lo hizo, y en las últimas fechas lo sigue haciendo, ya de manera más abierta y con mayor intensidad.

Dicen sus seguidores, que Imelda Castro, tiene buenas “agarraderas” en el centro del País, las que le bastan para ignorar el disgusto del gobernador.

Otros consideran que la candidatura de la Senadora está prácticamente amarrada, ya que las condiciones políticas están doblemente a su favor.

1.- Por que, el estado de Sinaloa está contemplado por parte de MORENA para una de las 9 candidaturas que entregara a una mujer.

2.- Aseguran los “Imeldistas” que la Presidenta Claudia Sheinbaum ya decidió o “sugirió” a la Presidenta Nacional de elecciones del Partido Citlali Hernández, para que los Estados en que nunca haya gobernado una mujer, se privilegie al sector femenino.

Por su parte, quienes simpatizan con otros perfiles, consideran que las versiones de la gente de la Senadora son meramente
especulativas y surgidas de sus deseos de que sea ella la candidata.

Se trata aclaran, de trascendidos mediáticos cuyo origen es evidentemente tendencioso y orquestado con los objetivos
de golpear a Morena y crear confusión entre su militancia, en aras de beneficiar algunas, y perjudicar otras aspiraciones.

Pero en este mar de dimes y diretes entre los comentaristas y opinologos del tema, surgen dos interesantes preguntas.

1.- ¿Qué escenario político veríamos en el caso de que Imelda Castro Castro logre imponerse a la voluntad del gobernador Rubén Rocha Moya, y logre la candidatura Morenista?

2.- ¿En contra parte, cuál sería el escenario político que se podría manifestar, si la intensa lucha que Imelda Castro está librando por la candidatura a gobernadora de Sinaloa, fracasa y recibe un revés de MORENA?

Encontrar las respuestas ciertas y pertinentes a las interrogantes antes planteadas, se torna difícil y exponerlas sería aventurado.

Aunque, si asumimos el terreno de la hipótesis o la libre especulación, sin duda las respuestas serian varias y diversas.

Por lo pronto, y con respecto a la primera interrogante, lo único que podría decir desde este modesto espacio, es que la lucha electoral por la candidatura de Sinaloa, sin el aval, concenso, consentimiento, voluntad, disposición, e interés real y decidido de Rubén Rocha Moya, no sería el mejor escenario para las aspiraciones de Imelda Castro.

La realidad de las cosas, es que el gobernador de Sinaloa, no tiene ni ojos ni corazón en la candidatura de Imelda Castro, lo que no es indicativo, que en un momento dado, “a palo dado” aceptaría el dictado, si este viene desde Palacio Nacional.

De cualquier manera, estoy convencido que, si MORENA decide la candidatura para una mujer, no dude usted que los nombres de Teresa Guerra Ochoa y Estrella Palacios, cobren vigencia en el terreno del escrutinio final.

Pero, si el reparto de la equidad se cumple para una mujer, en cualquiera de los restantes 16 Estados la baraja política se sustentaría a solo tres varones.

El Senador Enrique Inzunza Cázares, el Alcalde de Culiacán Juan de Dios Gámez Mendivil, y un caso coyuntural, el Diputado Federal Ricardo Madrid Pérez, quien desde el PVEM podría ir en una alianza emergente con MORENA.

Sobra decir, que los tres, cuentan con el aprecio, la amistad y el reconocimiento moral e institucional de Rubén Rocha Moya.

En el segundo de los casos, es decir, si Imelda Castro fracasa en sus aspiraciones candidateables, hay quienes dudan que por su formación e historial político de izquierda, la Senadora pueda revelarse a la decisión de Morena.

Sin embargo, hay también quienes piensan lo contrario, basados más que nada en los perfiles de las gentes que la rodean y apoyan su movimiento pre electoral, y que llegado el momento, podrían influir para convencerla, a tomar el camino de la rebelión política.

Así las cosas, quienes observan la posibilidad de “la patada del balancín”, por parte de la senadora, hablan de dos alternativas posibles para sus fines políticos.

1.- Aceptar una candidatura opositora a Morena a través de los colores de un Partido opositor, o quizá a través de una posible alianza.

2.- Aceptar de manera institucional la decisión de su Partido, a cambio del posible ofrecimiento de la candidatura a la Alcaldía de Culiacán, para lo cual tendría que valorar si valdría la pena dejar su escaño en el Senado de la Republica.

Insisto…Se trata de especulaciones, aunque basadas en la realidad política que se observa en estos momentos en Sinaloa… Por lo pronto, nos veremos enseguidita.

Por elpiripituchi

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