
El programa de Vivienda para el Bienestar sigue tomando forma en distintos puntos del país. Recientemente, desde San José Chiapa, Puebla, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo encabezó una nueva etapa de este proyecto social que busca facilitar el acceso a una vivienda digna.
Durante su visita a este municipio poblano, la mandataria federal lideró la entrega de 240 viviendas construidas por la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), marcando el inicio de una serie de acciones enfocadas en mejorar las condiciones habitacionales.
Además, se anunció la cancelación de 577 créditos impagables del Fondo de Vivienda del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, lo que representa un alivio directo para cientos de familias que arrastraban deudas difíciles de liquidar.
Este evento forma parte de una estrategia más amplia para transformar el acceso a la vivienda en el país.
El plan de Vivienda para el Bienestar tiene objetivos ambiciosos. A nivel nacional, se busca:
Construir 1.8 millones de viviendas
Reestructurar 5 millones de créditos considerados impagables
Estas acciones están dirigidas principalmente a personas que, en años anteriores, adquirieron financiamientos bajo condiciones complicadas, especialmente durante etapas económicas pasadas.
En lo que va de 2026, ya se han entregado más de mil 200 viviendas en 15 estados, incluyendo entidades como Veracruz, Chiapas, Sonora y Puebla, lo que muestra un avance progresivo del programa.
El programa no solo se enfoca en construir casas, sino también en facilitar el acceso a ellas. Entre sus principales beneficios destacan:
Menos requisitos para adquirir una vivienda
Condonación o reducción de deudas de créditos difíciles de pagar
Créditos sin intereses (tasa cero) para personas que no están afiliadas al Infonavit o al Fovissste
Durante el evento también se abordaron otros temas relevantes para la región y el país. Por ejemplo, se mencionó que el desarrollo del Polo de Economía Circular en San José Chiapa se llevará a cabo mediante diálogo con las comunidades, garantizando que no habrá despojo de tierras.
En el caso de Puebla, las metas del programa crecieron considerablemente: ahora se proyecta la construcción de 74 mil viviendas, con una inversión superior a los 44 mil millones de pesos y beneficios para más de 260 mil personas.
