
Sinaloa enfrenta una situación crítica por la baja disponibilidad de agua, ya que sus presas registran apenas 3,176.8 millones de metros cúbicos, equivalentes al 20.1% de su capacidad total, lo que podría garantizar el abasto solo por unos meses si no se presentan lluvias en el corto plazo.
El problema se agrava por un fuerte desequilibrio hídrico: mientras las aportaciones son de apenas 11.3 millones de metros cúbicos, la extracción alcanza los 23.7 millones, más del doble, lo que acelera el agotamiento de las reservas.
Presas de Sinaloa: cuánto tiempo alcanzaría el agua disponible
De acuerdo con análisis basados en años anteriores con condiciones similares de sequía, el volumen actual podría sostener el consumo entre tres y cinco meses, dependiendo del ritmo de extracción y de las medidas que se implementen, especialmente en el sector agrícola, principal consumidor del recurso.
Niveles críticos en las principales presas de Sinaloa
Las principales presas del estado presentan niveles alarmantemente bajos:
• Luis Donaldo Colosio, Miguel Hidalgo, Gustavo Díaz Ordaz y José López Portillo: por debajo del 31%
• Adolfo López Mateos: apenas 12.8%
• Miguel Hidalgo: cerca de 14.7%
En contraste, solo la presa Aurelio Benassini supera el 60% de almacenamiento, aunque su capacidad es menor, por lo que su impacto en el total estatal es limitado.
Alta demanda agrícola agrava la crisis de agua en Sinaloa
El panorama se complica debido a que el ciclo agrícola otoño-invierno se encuentra en su etapa final, lo que mantiene una alta demanda de agua para riego, reduciendo la disponibilidad para consumo humano y uso urbano.
Históricamente, en escenarios similares sin lluvias previas al verano, el estado ha tenido que aplicar restricciones graduales, priorizando el uso doméstico y reduciendo superficies de cultivo.
Riesgo de restricciones de agua en Sinaloa
Especialistas advierten que, de mantenerse esta tendencia, Sinaloa podría entrar en una fase de mayor presión hídrica antes del inicio de la temporada de lluvias.
Esto obligaría a:
• Reforzar estrategias de administración del agua
• Incrementar la eficiencia en su uso
• Aplicar posibles medidas de restricción
El comportamiento en las próximas semanas será determinante: cada día con extracción superior a las aportaciones reduce directamente las reservas, acortando el margen de maniobra para autoridades y usuarios.
