🟦 Sesión Abierta / por Horacio Miranda.
Jumapag: el relevo que pone a prueba la capacidad de corregir.
Modesto López abre una oportunidad para fortalecer el servicio: hay respaldo, pero también exigencia de resultados.

Hay momentos en la administración pública donde los cambios no se explican por sí solos, sino por el contexto que los rodea. El posible relevo en la gerencia de la Jumapag entra en esa categoría: una decisión que abre preguntas, pero también expectativas.

Desde el gobierno municipal, el mensaje ha sido claro. No hay confrontación ni ruptura. Se reconoce el trabajo realizado hasta ahora, incluso en medio de condiciones complejas, y se plantea la posibilidad de un ajuste que permita fortalecer la operación del organismo.

La propia alcaldesa Cecilia Ramírez ha dejado ver esa lógica: cuidar la estabilidad interna mientras se analiza una decisión que no es menor. Porque dirigir la Jumapag no es solo un cargo administrativo, es asumir una responsabilidad directa sobre uno de los servicios más sensibles para la población.

Y en ese punto, el contexto importa.

La discusión sobre el desempeño de la paramunicipal ya estaba en la mesa. Regidores, particularmente desde el Cabildo, habían señalado áreas de oportunidad en el funcionamiento del organismo. No como una confrontación política, sino como parte de una exigencia que también viene desde la ciudadanía.

Ahí es donde cobra relevancia la postura del regidor Noé Molina.

Su mensaje combina dos elementos que pocas veces se dicen juntos: respaldo y exigencia. Hay un voto de confianza hacia quien pueda asumir la responsabilidad en este caso, el perfil de Modesto López, pero también una advertencia puntual: los resultados tendrán que notarse, y en el corto plazo.

No es un cheque en blanco.

Esa postura no rompe, pero sí marca un estándar. Deja claro que el relevo no es el objetivo final, sino el punto de partida para una mejora que la ciudadanía espera ver reflejada en lo cotidiano.

En paralelo, desde el sector empresarial también se ha planteado una visión que aporta equilibrio al debate.

Erick Mena miembro del Intercamaral, hace un llamado a que el proceso se analice con responsabilidad dentro del Consejo. No se trata solo de cambiar perfiles, sino de entender las condiciones en las que opera la Junta y definir si el movimiento contribuirá realmente a fortalecerla.

Es una postura que suma: prudencia, revisión de fondo y claridad en los objetivos.

Porque más allá del relevo, el reto es evidente.

La Jumapag enfrenta desafíos operativos y financieros que requieren algo más que ajustes administrativos. Se necesita capacidad de gestión, visión y, sobre todo, coordinación entre las distintas áreas del gobierno y los actores involucrados.

Por eso, el perfil que se ha planteado para asumir la responsabilidad también abre una expectativa. Modesto López no solo llega con experiencia en temas hidráulicos, sino con la posibilidad de aportar una nueva dinámica al organismo en un momento clave.

Al final, lo que está en juego no es un nombramiento.

Es la oportunidad de corregir, de ajustar y de fortalecer un servicio que impacta directamente en la vida diaria de la población.

Y ahí es donde todas las posturas coinciden, aunque vengan de distintos espacios: gobierno, Cabildo y sector empresarial.

El relevo puede ser una señal positiva si se traduce en resultados.
Puede ser un punto de equilibrio entre continuidad y mejora.

Pero, sobre todo, es una oportunidad.

Porque en la gestión pública, hay momentos en los que los cambios no se miden por la decisión en sí, sino por lo que viene después.

Y ese “después” es el que realmente define si el ajuste fue suficiente… o apenas el inicio de algo más profundo.

MAR 18 2026

Por elpiripituchi

Fundador y Creador del Sitio