
Siete consejos a un joven político soberbio
Guadalupe Robles
- Sepa dónde está parado. La primera regla para un joven político es saber mirar a su alrededor. Entender que no todo gira en torno a su persona. Saber que no es un ser único. Que forma parte de una sociedad, un sistema y una comunidad. Que es uno más en el mundo de la política. Que su historia apenas comienza mientras que la de otros está ya escrita.
- No se desboque. La prudencia es la madre de las virtudes, han dicho los clásicos. Los ímpetus de juventud no deben detenerse, pero han de ser calculados. Equilibrados. Ahí reside el secreto de un buen político joven. No se envuelva en causas personales que son justas según usted, pero injustas en su esencia para los demás. Una acción imprudente y soberbia, le puede marcar para toda su vida. Sobre todo, en tiempos de redes sociales en donde el pasado no duerme. Más bien, no lo dejan dormir sus adversarios.
- Respete a los ciudadanos. No los agreda de manera verbal. Tampoco de manera jurídica. No utilice los instrumentos del Estado para quererle dar una lección: su lección. Ellos tienen el derecho de criticarle. Y usted el derecho de defenderse con argumentos y la razón. No con el abuso del poder. Hoy, afortunadamente, son los peores momentos para abusar del poder.
- Escuche a quienes tienen experiencia. Usted no inventó la política. Y le falta mucho por aprender. A lo mejor ahora le sonríe la suerte, pero en política no siempre es así. Por eso hay que escuchar a los que han vivido y padecido la política. Sus experiencias son valiosas. Seguro le aconsejarán bien, si usted tiene la humildad de preguntarles. Déjese ayudar. Ponga a descansar de vez en cuando a su soberbia.
- Tenga respeto a la política. La política es un oficio fascinante y sin igual. Pero tiene sus reglas: la primera de ellas es que hay que respetarla. No se crea un político superior a los demás. Tenga tolerancia a la crítica. No se ofusque. No reaccione con ira o maledicencia ante cualquier acontecimiento. El verdadero carácter de un político está en su tolerancia y no en su abuso.
- Trate bien a sus asesores. Usted no puede tener a un buen asesor si le da trato de empleado. Un asesor debe ser su par y usted le debe tener respecto a su capacidad y a su juicio. No atemorice a sus asesores con su mal carácter o nunca le dirán la verdad, pues estarán obligados a seguirle la corriente en sus excesos y yerros.
- Controle su soberbia. Nada más peligroso para un político que su soberbia. Nadie en la historia de la política ha escapado de esta pasión. Sepa eso. Y aprenda a controlarla. Recuerde que la soberbia ha vencido a los grandes políticos. Con mayor facilidad le vencerá a usted.
Culiacán, Sinaloa, lunes 16 de marzo de 2026.
X @guadalupe2003
