BENJAMÍN BOJÓRQUEZ OLEA

COLUMNA: SOBRE EL CAMINO
El Dr. Rocha necesita contrapesos…
Aclarando un tema medular de gobernanza. Apenas iniciado su gobierno, el Dr. Rubén Rocha Moya, ha sido bastante observado que de los partidos y actores políticos que se encuentran en una situación de oposición, simplemente no han demostrado la fortaleza necesaria para debatir al “tú por tú” la serie de acciones que ha realizado hasta el momento el ejecutivo estatal. O se es mano dura, o el silencio podría ser su mejor aliado. El clúster de empresarios y políticos a excepción del dirigente estatal de Movimiento Ciudadano, Sergio Torres Félix y del propio priista y senador de la República, Mario Zamora Gastelum, han imprimido con congruencia las acciones que se llevan a cabo desde el tercer piso. Simplemente a la oposición se les pide obediencia, silencio y reclutamientos de los mismos personajes de derecha. No creo que al Dr. Rubén Rocha Moya le convenga la desaparición de los partidos satélites, pues ni a AMLO ni al Dr. Rocha ayudaría en nada la demolición del PRI, pero si ejercer el control por muy minúsculo que sea la plataforma política. Porque la democracia participativa requiere oposición. El PAN, no creo que la nueva generación desplace a lo más rancio de la derecha local, donde en estos tiempos de morenismo pueda posicionarse. Sin prerrogativas, los partidos simplemente morirán, y esa causa debería ser analizada por los mismos ejecutivos tanto federal como estatal. Por su parte los partidos políticos han sido muy sutiles en las voces que señalan los atropellos que realiza la 4T desde palacio nacional, pero ninguno de los actores políticos ha defendido públicamente una idea incuestionable o innegable. Tal pareciera, que son parte de las ocurrencias desde las mañaneras. En algún momento imagino que este fenómeno se debe a que todos los dinosaurios políticos tienen mucha cola que le pisen y por eso se han callado las bocas; otra idea era que al final el PAN y sobre todo el PRI no tienen cara con qué presentarse ante la sociedad y pedir apoyo, sobre todo porque pareciera que no ha pasado nada en sus ruedas de prensa, como olvidando con un discurso de “nos reorganizamos” pero siguen lanzando a sus mismos candidatos de siempre, sin comprender ni PAN ni PRI que hicieron el más grave error en cualquier relación: la pérdida de confianza. No entendieron y no han entendido que la culpa, si bien nadie se la quiere echar encima, es una poderosa aliada cuando por tu culpa se realizó el desarrollo de un país, cuando si hubo corrupción, se tenían proyectos estables y la atención a problemas prioritarios era un constante. Es decir, que han preferido pedir el olvido antes que el perdón, situación que ha beneficiado a MORENA. Pero este tema va más allá, ya que las expectativas que se tienen del gobierno son muy altas, y eso lo debe de cuidar el jefe del tercer piso. Lo malo es que se visualiza un problema mayúsculo al dejar solo sin oposición al Dr. Rocha, pues al no contar con nadie en el ring, empieza a girar los reflectores a agentes que poco tienen que ver en la política: la prensa. Lo grave de todo este asunto es que ninguno de ellos ha sido embestido con un cargo de representación popular o en algún espacio en el servicio público, por lo que estamos en batallas disparejas entre el poder del Estado y particulares. A mi criterio también debería cuidar el ejecutivo estatal, pues en una rebelión política se le pudiera salir de control la gobernabilidad que toda administración necesita para empoderarse más allá de desavenencias, que no han sido criticado, es más resultan ser invitados a las semaneras. Pero lo preocupante del asunto es que sigue sin haber peso político que balancee la ecuación, y que el Dr. Rubén Rocha Moya, mantenga esa búsqueda de rivales y adversarios, empieza a declararles la guerra a los organismos autónomos. Porque cuando le pones limón a una herida, el dolor aumenta y las verdades salen. “Al tiempo”.
GOTITAS DE AGUA:
El peso político y función de la oposición va también de acuerdo con el régimen político. En un régimen presidencial, la oposición adopta varias actitudes, ya sea de obstrucción, de competencia o de alianza. En un régimen parlamentario a la oposición le interesa el control del parlamento. En los sistemas bipartidistas le corresponde al partido en el poder poner en práctica su plan de gobierno y a la oposición desempeñar las funciones de control sobre el mismo, así como ofrecer al electorado un programa alternativo al vigente. En los sistemas multipartidistas no se produce esta polaridad y las fronteras entre la oposición y el gobierno se desdibujan debido a la variedad de comportamientos que pueden adoptar los partidos que forman la oposición, los cuales pueden funcionar como apéndices del gobierno hasta constituir una oposición frontal. Sin embargo, en algunos casos esa oposición, de acuerdo con sus intereses, puede aliarse con el partido gobernante, o con otros partidos opositores. Tal y como sucede en nuestra entidad sinaloense. “Si cierran la puerta, apaguen la luz”. “Nos vemos Mañana”…