
El presidente municipal Juan de Dios Gámez Mendívil anunció que el Ayuntamiento de Culiacán cerrará el año 2025 con 200 calles pavimentadas, como parte del compromiso de modernizar mil vialidades durante su administración. La declaración se dio durante la entrega de 12 nuevas calles en los sectores Francisco I. Madero y Fuentes del Valle.
El alcalde destacó que el programa de pavimentación avanza conforme a lo previsto. “Recordemos que tenemos un compromiso de mil calles para estos tres años, ya concluyó el primer año y llevamos un porcentaje avanzado; sabemos que para el 2026 debemos seguir reforzando, mejorando o haciendo más calles, lo vamos a hacer siempre en acuerdo con la ciudadanía”, expresó.
En la colonia Francisco I. Madero, Gámez Mendívil regresó con las y los vecinos para entregar las calles Luciérnaga, Mina de Guadalupe de los Reyes y Mina de Pánuco, correspondientes a las vialidades 124, 125 y 126 del programa municipal, las cuales requirieron una inversión de 8 millones 740 mil 066 pesos.
A nombre de los residentes, María del Rosario Acosta Molina resaltó el impacto positivo de las obras en la movilidad del sector. Explicó que la vialidad intervenida estaba intransitable y que ahora facilita el acceso a la Prolongación Obregón y a la parada del transporte urbano. “Nos ha ayudado muchísimo y se lo agradecemos de todo corazón porque cumplió lo que nos prometió”, dijo.
Más tarde, el munícipe acudió al fraccionamiento Fuentes del Valle, donde entregó las calles 127 a la 135, una obra que representó una inversión de 5 millones 069 mil pesos y abarca casi 2 mil metros lineales. Durante el acto, Gámez enfatizó la importancia del contacto directo con las familias y el seguimiento a sus planteamientos.
Los vecinos de Fuentes del Valle agradecieron no solo la pavimentación, sino también las mejoras en alumbrado público. En ese espacio, el niño Pedro Valverde, integrante del Club Valle FC, solicitó una cancha de pasto sintético, petición que el alcalde se comprometió a revisar.
Las entregas en ambos sectores se desarrollaron como espacios de diálogo entre la ciudadanía y las autoridades, donde cada solicitud fue canalizada a las áreas correspondientes. La jornada concluyó en un ambiente festivo con la convivencia vecinal y el tradicional pastel compartido entre niñas, niños y familias.