
Siete consejos para afrontar una crisis política
Guadalupe Robles
Siete consejos para afrontar una crisis política.
- Enfrente el problema. Antes que nada, evite evadir. El problema está ahí y no se irá solo. Enfréntelo. Una vez decidido eso, vienen los cálculos. Tiene que ser cauto, y contar con información de calidad. Estar muy alerta y concentrarse en el problema. Ver si hay otros parecidos en otros contextos y tiempos, y qué puede rescatar de sus lecciones. Dar la cara en política, siempre es mejor que esconderse.
- Dimensione sus alcances. No deje crecer el problema. Construya escenarios con posibles soluciones y mida sus consecuencias. Debe tener muy bien calculadas las consecuencias de su decisión. El manejo de las consecuencias es fundamental en política. Y cuestiónese: ¿Qué tan grande es el problema? ¿Se está sobredimensionando? ¿O se está minimizando?
- Evite a los asesores catastrofistas. Los momentos de crisis no son para los espíritus débiles. Sus asesores no deben aconsejar si tienen pánico ante problema de magnitud. Hay quienes que con su vehemencia estresan más al decisor. Sobredimensionan el problema y con ello lo hacen aún más grande. Si bien es cierto que hay que plantearse escenarios complejos, estos no deben ser vistos como una catástrofe. Eso lo decidirá el destino, pero no la visión apresurada de un asesor nervioso.
- Evite a los asesores lisonjeros. Peor que el asesor catastrofista, está el asesor que ante la crisis. sólo busca ocultar la realidad a quien decide y además lo llena de halagos y pretextos para no enfrentar el problema. Estos asesores, si bien son necesarios para atemperar ánimos, no deben ser tomados muy en cuenta cuando el problema es realmente serio.
- No caiga en pánico. Que nunca decida el político desde el pánico. El miedo es el peor consejero y un político debe saber controlarlo. Al menos no aparentarlo. El pánico apresura decisiones y generalmente las equivoca. Además, lo vuelve más manipulable. En ese estado es cuando los consejeros oportunistas hacen de las suyas.
- Decida con la cabeza, nunca con el estómago. La política es fuego en el estómago, pero no para tomar decisiones graves. No se deje llevar por el arrebato ni el coraje. Su decisión debe ser la más acertada y fría. Las soluciones requieren de mesura y prudencia, por encima de sus pasiones.
- Decida justo a tiempo. Ni antes ni después. El político se mide por la calidad de la decisión en los momentos de crisis. Y ésta exige la medición exacta de los tiempos. Decidir es el mayor cálculo de la política. Y hacerlo bien, el mayor de los atributos.
Culiacán, Sinaloa, lunes 1 de diciembre de 2025.
X @guadalupe2003

DIC 1 2025