Siete mitos sobre la Inteligencia Artificial

Guadalupe Robles
15 de Septiembre de 202510:25 hs

  1. La IA reemplazará al humano. El reemplazo al ser humano por otras inteligencias u otros seres es una vieja letanía de la ciencia ficción. También de la imaginación científica y la especulación colectiva. Esta idea ha recorrido los siglos y hoy se ha acentuado ante el frenesí tecnológico y la aparición de los chats y otros instrumentos de Inteligencia Artificial. El miedo a lo desconocido y el asombro que genera la evolución tecnológica, produce conclusiones apresuradas. No hay que sobredimensionar a la IA.
  2. La IA lo resolverá todo. Lo humano es mucho más complejo que una inteligencia artificial. Las personas tienen pasiones, viven desavenencias y conflictos, tienen complejos que una tecnología por más avanzada no podrá resolver. El ser humano es un ser contradictorio e ilógico. ¿Cómo podría la IA arreglar las pugnas de vecinos para pagar las cuotas de una residencial privada? ¿O para elegir a los candidatos de los partidos pasando por encima de los intereses de los dueños de esos partidos? ¿Cómo ayudaría a resolver los conflictos matrimoniales?
  3. La IA es objetiva y precisa. La Inteligencia Artificial actúa con los datos que se le proporcionan. Datos que no siempre son precisos ni objetivos. La vida social está llena de escenarios complejos. Difíciles de razonar y a veces de explicar. Las decisiones que toman políticos, empresarios, padres de familia o arreglistas musicales son producto de la experiencia, el arrojo o la intuición. Las decisiones siempre tendrán el componente de la imperfección humana.
  4. La IA desaparecerá profesiones. La propia evolución social y económica genera nuevas dinámicas laborales. Siempre ha sido así. Las profesiones deben adaptarse a su tiempo. Hay carreras que tendrán que adaptarse a las nuevas circunstancias como siempre ha sucedido en la historia. Algunos empleos y oficios habrán de transformarse, pero no necesariamente van a desaparecer. Los nuevos desafíos generan nuevas oportunidades. Ese es el caso de hoy día ante la Inteligencia Artificial.
  5. La IA puede funcionar sin los humanos. La IA se nutre de datos que le proporciona los humanos: datos precisos, pero también imprecisos. ¿Podría llegar a sustituir la inteligencia humana y actuar por sí sola? No hay evidencia empírica que lo pruebe. ¿Es un riesgo? Hasta hoy solo es especulación. No hay que olvidar que una de las características de ser humano es el error y la imperfección. La imperfección que hace fascinante la vida. No hay que rendir tanto culto al dato.
  6. La IA tiene emociones. No. La IA procesa información, analiza, deduce, pero no sustituye el alma y los sentimientos humanos. Esos no pueden ser interpretados realmente por la IA. ¿Cómo podría saber qué platillo es el más bueno en un restaurante? ¿O qué cerveza es la mejor?
  7. La IA reemplazará la creatividad. No veo a la IA escribiendo un poema como el de Piedra de Sol, de Octavio Paz. Tampoco un bolero como los que escribió Álvaro Carrillo. La creatividad humana nunca será reemplazada. Es lo último que se irá de la tierra.

Por elpiripituchi

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