Siete escritos de Octavio Paz, que todo político debe leer

Guadalupe Robles08 de Septiembre de 202505:31 hs

1. El plato de sangre. “No pido que reine la cordialidad en las contiendas políticas: pido respeto por las razones de nuestros interlocutores y adversarios. Nuestros vecinos tienen derecho a pensar de una manera distinta a la nuestra y esto no los convierte en enemigos. En el caso de los escritores y los periodistas, nuestra acción debe orientarse hacia lo más urgente: evitar que las polémicas se conviertan en ruinas. Deben cesar las acusaciones irracionales, las calumnias innobles y los vituperios iracundos… Para cerrar las puertas a la violencia física, hay que comenzar por cerrarlas a la violencia verbal e ideológica”.

2. Pequeña crónica de grandes días.“Nunca he creído que la modernidad consista en renegar de la tradición sino usarla de un modo creador. La historia de México está llena de modernizadores entusiastas, desde la época de los virreyes ilustrados de Carlos III. La falla de muchos de ellos consistió en que echaron por la borda las tradiciones y copiaron sin discernimiento las novedades de fuera. Perdieron el pasado y también el futuro. Modernizar no es copiar sino adaptar; injertar y no trasplantar. Es una operación creadora, hecha de conservación, imitación e invención”.

3. Tiempo Nublado. “La democracia latinoamericana llegó tarde y ha sido desfigurada y traicionada una y otra vez. Ha sido débil, indecisa, revoltosa, enemiga de sí misma, fácil a la adulación del demagogo, corrompida por el dinero, roída por el favoritismo y el nepotismo. Sin embargo, casi todo lo bueno que se ha hecho en América latina, desde hace un siglo y medio, se ha hecho sobre el régimen de la democracia…”.

4. Conversación con Tesuji Yamamoto y Yumio Awa. “Me parece que los cambios en la sociedad mexicana han sido más profundos y radicales que los cambios en el gobierno y los partidos políticos. La sociedad va adelante y los partidos y el gobierno atrás. Esto es lo que hace fascinante el momento actual de México”.

5. El ogro filantrópico. “En el interior del Estado mexicano hay una contradicción enorme y que nadie ha podido o intentado siquiera resolver: el cuerpo de tecnócratas y administradores, la burocracia profesional, comparte los privilegios de la administración pública con los amigos, los familiares y los favoritos del presidente en turno y con los amigos, los familiares y los favoritos de sus ministros”.

6. Sor Juana Inés de la Cruz y las trampas de la fe. “Una sociedad se define no sólo por su actitud ante el futuro sino frente al pasado: sus recuerdos no son menos reveladores que sus proyectos. Aunque los mexicanos estamos preocupados —mejor dicho: obsesionados— por nuestro pasado, no tenemos una idea clara de lo que hemos sido. Y lo que es más grave: no queremos tenerla. Vivimos entre el mito y la negación, deificamos a ciertos períodos, olvidamos a otros”.

7. A cinco años de Tlatelolco, (1973). “La regeneración intelectual de la izquierda sólo será posible si pone entre paréntesis muchas de sus fórmulas y oye con humildad lo que dice realmente México o que dicen nuestra historia y nuestro presente. Entonces recobrará la imaginación política”.

Por elpiripituchi

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