
La posible imposición de un arancel del 20.91 por ciento a las exportaciones de tomate mexicano hacia Estados Unidos encendió las alertas en el sector agrícola de Sinaloa, una entidad que en 2024 produjo 615 mil 496 toneladas de tomate rojo, de acuerdo con datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP).
En caso de que fracasen las negociaciones, el Departamento de Comercio de Estados Unidos podría imponer una cuota compensatoria del 17.09 por ciento, una medida que tendría consecuencias especialmente graves para Sinaloa, el principal estado exportador del fruto en el país.
De aplicarse el nuevo impuesto, la agroindustria sinaloense podría enfrentar un impacto económico inmediato de aproximadamente 238 millones de dólares anuales, siempre y cuando se mantuvieran los niveles de exportación registrados en 2024, sin embargo, las tendencias actuales reflejan una desaceleración preocupante.
En marzo de 2024, las exportaciones de tomate sinaloense a Estados Unidos alcanzaron los 172 millones de dólares. Un año después, la cifra cayó a 122 millones, lo que representa una disminución del 29.1 por ciento y una pérdida de 50 millones de dólares en apenas doce meses, según reportes de la Secretaría de Economía.
Según cifras de Data México, el valor total de las exportaciones de tomate fresco o refrigerado superó los mil 164 millones de dólares el año pasado, de los cuales el 98 por ciento tuvo como destino el mercado estadounidense.
Solo ese flujo comercial representa más de mil 140 millones de dólares que estarían en riesgo ante la entrada en vigor del arancel.
Incertidumbre
Roberto Bazúa Campaña, presidente de la Asociación de Agricultores del Río Culiacán (AARC), alertó sobre el impacto que esta decisión tendría para los agricultores sinaloenses.
Entre las principales consecuencias, destaca la pérdida de financiamiento extranjero que durante el año pasado durante marzo alcanzó los 172 millones de dólares y este 2025 cayó a 122 millones, lo que representa una disminución del 29.1 por ciento y una perdida de 50 millones de dólares en un año.
Además de una disminución en la producción hortícola y una fuerte caída en la competitividad internacional.
“Un escenario que probablemente pueda suceder es que se termine el acuerdo de suspensión y se establezca la cuota compensatoria del 17.09 por ciento. Eso es lo que pudiera suceder de forma realista”, declaró Bazúa.
El conflicto por el tomate entre México y Estados Unidos no es nuevo, pues desde hace al menos tres décadas, productores estadounidenses principalmente del estado de Florida han acusado a los mexicanos de prácticas de dumping, es decir, de vender el producto por debajo de su costo real para desplazar a la competencia local.
Efectos
Cristina Ibarra Armenta, presidenta del Colegio de Economistas del Estado de Sinaloa, consideró que un arancel del 20.91 por ciento representa un golpe directo a la competitividad del sector agrícola estatal, con consecuencias que afectarían desde el valle de Culiacán hasta comunidades rurales que dependen de esta cadena económica.
“Aunque su peso macroeconómico es limitado, en términos regionales es clave. Una pérdida para los exportadores significa menos inversión, menos empleo y mayor fragilidad económica”, advirtió.
Ibarra Armenta, detalló que el nuevo arancel complicaría aún más un escenario ya adverso por alzas en salarios, impuestos, costos de insumos y mantenimiento de maquinaria.
Asimismo, recalcó que la derrama económica generada por los jornaleros agrícolas también se vería comprometida.
La especialista hizo un llamado al gobierno del estado para implementar apoyos directos al sector exportador, advirtiendo que, ante un impacto tan fuerte, incluso empresas bien capitalizadas podrían caer en insolvencia.
“Si no hay respuesta institucional, se arriesga la viabilidad del sector exportador”, sentenció.
Exportaciones
Con exportaciones de tomate valuadas en 1,066 millones de dólares en 2023, Sinaloa es el principal proveedor mexicano de este producto hacia el mercado estadounidense, informó el presidente de la AARC.
Roberto Bazúa, indicó que la aplicación de una tarifa del 20.91 por ciento representaría un sobrecosto estimado de 223 millones de dólares anuales, que recaería directamente sobre los productores sinaloenses y limitaría severamente su acceso al mercado.
Además, el líder agrícola advirtió que la reducción del financiamiento proveniente de distribuidores estadounidenses pondría en riesgo los ciclos de producción.
“Los programas de siembra de tomate con distribuidores en Estados Unidos se hacen muchas veces con financiamiento de allá. Entonces, si le pones el costo extra de estas cuotas compensatorias, los inversionistas van a disminuir esa inversión”, indicó.
Sin plan concreto para enfrentar la crisis
A pesar del riesgo inminente, el presidente de la AARC reconoció que no existe un plan de contingencia claro ante una eventual imposición del arancel, sin embargo, adelantó que los productores ya analizan acciones coordinadas para reducir exportaciones estratégicamente o limitar el envío de ciertas calidades en temporadas específicas, como una posible medida para aliviar las presiones comerciales.

JUN 23 2025