
Los mil desplantes de Noroña: riñas en el Senado, insultos en la calle y gritos en conferencias
Las polémicas del senador de Morena provocan críticas fuera y dentro de su partido. La última, obligar a un ciudadano a pedirle disculpas públicas por increparle en un aeropuerto.
Gerardo Fernández Noroña (Ciudad de México, 65 años) se forjó en la lucha izquierdista al calor de la protesta en la calle, en la época en la que confrontar al partido en el poder —largamente el PRI y luego el PAN— implicaba llevarse garrotes policiales, y en los casos más graves costaba la libertad o la vida. La historia de muchos líderes de la izquierda mexicana da testimonio de ello. Desde esas luchas protestó, desafió y gritó Noroña, como se le conoce al hoy senador de Morena. Es muy representativo el momento en que el político fue arrastrado a la fuerza por policías mientras se manifestaba afuera del Senado, hace una década. Muchas cosas han cambiado. Ahora Noroña también protesta y desafía y grita, pero ya desde la altura de la presidencia de la Cámara alta, cargo al que ha llegado aupado por la enorme popularidad del partido de Andrés Manuel López Obrador. No es que se haya nivelado la asimetría, más bien se ha invertido.