Sergio Sarmiento

Los hombres ganan más que las mujeres. Esta es una verdad que irrita, de ahí las protestas de tantos que exigen cerrar la brecha salarial. Sin embargo, la economista de Harvard Claudia Goldin, ganadora del premio Nobel de economía, ha encontrado que la diferencia no es producto de discriminación, sino de decisiones libres de las mujeres. Esta también es una verdad, aunque incomode.

Los activistas protestan por la brecha de género y exigen equidad. La economista Goldin, en cambio, ha hecho estudios históricos que revelan que la participación de las mujeres en el mercado laboral de Estados Unidos era alta antes, cuando las mujeres trabajaban en el campo, cerca de sus hogares, y obtenían ingresos similares a los hombres. La industrialización, sin embargo, hizo que el trabajo se mudara a las fábricas y obligó a las mujeres a abandonar la fuerza laboral, porque no podían cuidar a sus hijos desde esas instalaciones. Con el surgimiento de empleos en servicios y en actividades con horarios flexibles, que las mujeres prefieren, se inició su retorno al mercado laboral. Se fue cerrando también la brecha salarial, aunque no en 100%.

La brecha salarial es un fenómeno multifactorial, dice Goldin, pero resulta en buena medida consecuencia de decisiones libres de las mujeres. Los hombres están dispuestos a trabajar horas interminables para ganar sueldos mayores, pero las mujeres prefieren horarios más flexibles, aunque ganen menos, para pasar más tiempo con sus hijos. Es una decisión libre que afecta a sus carreras, pero que no es producto de discriminación.

En el caso de los profesionales, la brecha salarial no existe cuando hombres y mujeres terminan sus estudios. La divergencia empieza años después, cuando las mujeres empiezan a tener hijos. No es que surja una discriminación que antes no existía, sino que las mujeres toman decisiones distintas a los hombres. La falta de continuidad en sus carreras profesionales, las pausas de maternidad y la opción por trabajar menos horas o en empleos con mayor flexibilidad son las principales razones de la brecha.

Las mujeres abandonan la “carrera de ratas” cuando tienen hijos para asumir prioridades que tienen más que ver con la felicidad familiar que con el logro de objetivos profesionales o corporativos. No son malas decisiones, a mi juicio, aunque reduzcan las perspectivas de ingreso. Lo más importante es que son tomadas en libertad. La diferencia salarial entre hombres y mujeres ha venido disminuyendo, de hecho, conforme la tecnología y las nuevas prácticas laborales han permitido una mayor flexibilidad de horarios y menos obligaciones de viajes de trabajo. Mucho más se lograría, por supuesto, si los padres estuvieran más dispuestos a hacerse cargo de sus hijos.

Las medidas de “acción afirmativa”, o de discriminación a los hombres, para mejorar la posición de las mujeres tienen pocos o nulos efectos para alterar la brecha salarial, advierte Goldin. En Estados Unidos se ha tratado de reducir la diferencia con leyes como el título VII del Civil Rights Act de 1964 o las acciones afirmativas. Sin embargo, afirma la economista, “hay escasa evidencia de que alguna de estas leyes haya tenido efecto en la brecha de género en ingresos u ocupaciones”.

Muchas mujeres dan preferencia a sus familias y no a su trabajo. Más que discriminar a los hombres, el camino para reducir la brecha salarial es promover una mayor flexibilidad en horarios y adoptar tecnologías que permitan, por ejemplo, reemplazar viajes con videoconferencias. Otra opción sería que los hombres compartieran más las responsabilidades familiares.

“CONSERVAS”
Si no fuera trágico, habría que tomar como un chiste la acusación de AMLO a Karla Quintana, la ex comisionada de búsqueda, de ser supuestamente de “derecha”. Un Presidente cada vez más conservador descalifica a quienes aceptaron formar parte de su Gobierno porque pensaron que sería progresista.

NOV 14 2023

Por elpiripituchi

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”En Sinaloa debe fortalecerse el deporte como un pilar para construir la paz”: Imelda Castro— La senadora con licencia reconoció la participación de mujeres y jóvenes y se pronunció por fortalecer el papel que juegan en la sociedadEL FUERTE, Sinaloa. 29 de julio de 2026.— Durante un encuentro con mujeres, jóvenes y liderazgos regionales, Imelda Castro Castro destacó la importancia de fortalecer la organización ciudadana para consolidar los avances alcanzados en los últimos años y mantener una agenda de trabajo enfocada en el bienestar de la población.Ante representantes de diversos sectores del municipio, la senadora con licencia reconoció la participación activa de mujeres y jóvenes como actores fundamentales en la construcción del presente y futuro de Sinaloa, al considerar que su incorporación a la vida pública fortalece el desarrollo de las comunidades.“Decirles también que las mujeres emprendedoras, las mujeres en general son una prioridad ahora para la transformación, pero que cada día va a ser más relevante su participación”, expresó.Luego de agradecer a quienes asistieron a su Asamblea Informativa en Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, algunas mujeres de pueblos originarios del municipio se acercaron con la morenista para ofrecerle algunos productos y alimentos elaborados artesanalmente por ellas, como el tradicional Wakabaki, queso fresco y tamales de elote, que ella degustó agradecidamente.Posteriormente, la aspirante a coordinar los Comités de Defensa de la Transformación en Sinaloa se trasladó a la ciudad de Los Mochis, donde tuvo una reunión con más de 500 deportistas de todas las sindicaturas de Ahome. Cabe destacar que a ese encuentro acudieron deportistas reconocidos como el cinco veces campeón del boxeo, Fernando Cochulito Montiel; la medallista nacional de boccia, María Renata Velázquez; el softbolista Andrés Guzmán y la ciclista profesional Yuseli Soto.Durante su mensaje, Imelda Castro agradeció a todos los promotores deportivos, entrenadores y representantes de todas las disciplinas por ayudar a luchar contra el estigma que se tiene sobre los sinaloenses en el exterior, pero sobre todo, a guiar a los jóvenes sinaloenses por el camino del bienestar.