POR: EL ECONOMISTA
Eduardo Ruiz-Healy
“Voten como si yo estuviera en la boleta”, repitió Donald Trump durante semanas. Los votantes le tomaron la palabra y lo mandaron al diablo. Por eso, en las elecciones de antier, los demócratas recuperaron la mayoría en el Senado ganando siete escaños, entre ellos Kansas, que no elegía a un demócrata desde 1932, y Texas, que no lo hacía desde 1988. También obtuvieron unos 255 asientos en la Cámara de Representantes y ahora gobernarán 29 de los 50 estados, una mayoría que no tenían desde hace 16 años.
En menos de 24 horas Trump, cuya aprobación es de 37%, ofreció cuatro explicaciones de su derrota: que él no estaba en la boleta, que los candidatos no gustaron, que Fox News tuvo la culpa y que pesó la guerra con Irán. La encuesta de AP aporta otra. Ocho de cada 10 votantes dijeron estar enfrentando dificultades económicas por la inflación y la mitad consideró la corrupción como un factor crucial de su voto.
Horas después de que Trump declarara que no se arrepentía de atacar Irán, su vicepresidente JD Vance escribió en X. “La razón por la que perdimos es la guerra” y Donald Trump Jr. respaldó “cada palabra” de Vance. La sucesión de 2028 arrancó con Vance tomando distancia del conflicto sin alejarse del clan Trump, un diagnóstico incómodo para el secretario de Estado Marco Rubio, responsable de la diplomacia de esa guerra. Según The Wall Street Journal, un asesor había advertido a Vance antes de la elección que debían terminar la guerra, atender el costo de vida, poner a EU primero y cambiar la relación con Israel. Elon Musk, que invirtió más de 440 millones de dólares en candidatos republicanos, más de 150 millones solo en Texas, vio al republicano Ken Paxton perder por 12 puntos frente al demócrata James Talarico y ahora será investigado por el nuevo Congreso que iniciará el 3 de enero controlado por los demócratas.
¿Giró Estados Unidos a la izquierda? En la encuesta de ABC, 43% dijo que votó para oponerse a Trump y apenas 16% para respaldarlo, mientras la imagen favorable del Partido Demócrata no pasa de 47%. En las consultas estatales del mismo martes, los electores de Arkansas, Kansas, Dakota del Sur, Virginia Occidental y Alaska aprobaron reservar el voto a los ciudadanos, Ohio, Carolina del Norte y Nevada exigieron identificación para votar y Arizona y Nebraska restringieron a atletas transgénero.
Para México el dato decisivo es otro. Según las encuestas de salida citadas por Reuters, el voto hispano por los republicanos cayó de 46% en 2024 a alrededor de 33%. En Texas, con amplia población de origen mexicano, los demócratas obtuvieron cerca de 65% de ese voto. Gina Hinojosa gobernará Texas y Xavier Becerra, California. La presidenta Claudia Sheinbaum comentó ambos triunfos y adelantó que, concluido el proceso electoral, se definirá el futuro del T-MEC.
Los votantes castigaron precios, guerra y corrupción sin adoptar la agenda cultural de los demócratas y le entregaron a un poder que los obliga a ofrecer resultados que no pueden producir sin la firma de Trump, quien conserva el veto y la facultad de imponer aranceles por decreto. Peor aún, herido y sin nada que perder podría ser aún más imprudente, y el vecino más expuesto a esa imprudencia habla español. EU no giró a la izquierda, giró contra Trump.
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