Morena se pelea por Culiacán, el PRI se enreda por la gubernatura… ¿y qué harán con Paola Gárate?
Hay algo que me llama poderosamente la atención rumbo al 2027 y no tiene que ver solamente con quién aparece arriba o abajo en una encuesta, sino con la importancia que cada partido parece darle a Culiacán. Mientras en Morena y sus aliados prácticamente se están dando hasta con la cubeta por estar en la pelea de la capital, en la oposición, y particularmente en el PRI, pareciera que Culiacán no les interesa o todavía no alcanzan a dimensionar lo que significa electoral, política y estratégicamente.
Morena sabe que ocupa Culiacán y lo demuestra. Por eso hay tantos interesados, por eso hay pleitos, reclamos por las encuestas y jaloneos hasta entre los aliados. No es amor por la Catedral, por el Garmendia ni porque todos hayan descubierto de repente lo bonito que está Culiacán. Es política pura: saben cuántos votos representa la capital, lo que significa gobernarla y entienden que perderla sería un putazo político rumbo a la gubernatura.
Ahí están Jesús “El Frijol” Ibarra y Ricardo Madrid. Al primero le movieron el tablero desde que buscaba la grande y después vino todo el desmadre de las mediciones; con Madrid apareció la explicación de que Verde y PT no habían entrado en aquella encuesta. ¿Y qué consiguieron? ¿Que se fueran a su casa encabronados? Ni madres. Siguen en la pelea y, si acaso, ahora traen más ganas. Esa es precisamente la muestra de cuánto vale Culiacán dentro de la 4T: hasta cuando sienten que les quieren cerrar la puerta, meten la pata para que no se las cierren.
Luego están Merary Villegas y Tere Guerra, abrazándose, apapachándose, sonriendo y hablando de unidad. Qué bonito, casi dan ganas de ponerles música de violines, pero tampoco nos hagamos pendejos: las dos quieren lo mismo y solamente hay una silla. Podrán respetarse, quererse mucho y tomarse veinte fotografías juntas, pero ninguna anda haciendo política para quedar en segundo lugar. Morena podrá traer un desmadre interno de aquellos, pero en algo sí están todos de acuerdo: Culiacán vale y nadie quiere regalarlo.
Ahora crucemos la calle políticamente y vámonos al PRI, porque ahí parece que estamos viendo otra elección. Uno pensaría que un partido que quiere regresar a competir seriamente por Sinaloa estaría desesperado por construir una candidatura fuerte en la capital. Pues pareciera que no. Pregunte quién quiere ser gobernador y empiezan a salir nombres, grupos, opiniones, padrinos y aspiraciones; pregunte quién quiere fajarse por la Presidencia Municipal de Culiacán y ahí sí empiezan a voltearse unos a otros para ver quién se anima.
Hasta ahora Érika Sánchez, Noé Heredia y Óscar Javier Valdez López son quienes claramente han levantado la mano dentro del PRI por Culiacán. Tres. Y no estamos hablando de cualquier municipio, sino de la capital y del mayor granero electoral de Sinaloa. Entonces uno se pregunta si de verdad el PRI está en condiciones de hacerle el fuchi a Culiacán, porque pareciera que algunos quieren primero boleto para la gubernatura y después, si queda tiempo y alguien se anima, vemos qué hacemos con la capital.
Paola Gárate tiene la mirada puesta más arriba, en el PAN Roxana Rubio también aparece cuando se habla de la grande y en los demás partidos de una eventual oposición cada quien trae sus propias cuentas. Aspirar es legítimo, para eso es la política, pero hay una diferencia enorme entre aspirar y construir. Morena entendió que no puedes hablar seriamente de ganar Sinaloa si no estás dispuesto a pelear con todo Culiacán, porque aquí están votos, estructura, operación territorial, sectores productivos, colonias y sindicaturas que pesan un chingo en cualquier elección estatal.
Por eso Morena se está peleando tanto por la capital. Podremos cuestionar sus métodos, sus encuestas, sus movimientos internos y hasta esos abrazos donde uno ya no sabe si se están apapachando o midiendo dónde meter el codazo, pero políticamente saben qué están cuidando. Del otro lado pareciera que todavía están buscando quién se sacrifica, cuando debería ser exactamente al revés: tendría que haber fila para intentar recuperar Culiacán.
Y cuando brincamos a la gubernatura aparece otra contradicción. En la 4T el camino está mucho más definido alrededor de Imelda Castro, que anda recorriendo, reuniéndose con estructuras, visitando a su gente y haciendo política. ¿Hay acarreo? Claro que hay, tampoco descubramos América. Lo hubo con el PRI, existe con Morena y seguirá existiendo con cualquiera que quiera llenar un evento y enseñar músculo. Muchas veces ese músculo llega en camión, con lonche y lista de asistencia, pero Imelda está haciendo lo que tiene que hacer: territorio, acuerdos y presencia.
En la oposición, en cambio, nuevamente se les está haciendo bolas el engrudo. Porque si usted pregunta dentro del PRI quién aparece hoy como la opción natural para encabezar una eventual alianza opositora, buena parte de las miradas terminan en Mario Zamora. Tiene conocimiento estatal, estructura, experiencia electoral y ya recorrió Sinaloa como candidato a gobernador. Sin embargo, las versiones políticas siguen apuntando a que Alejandro “Alito” Moreno está aferrado con Paloma Sánchez, y ahí es donde empieza una discusión que pudiera terminar complicándoles gratuitamente el escenario.
Porque aquí no se trata de tirarle a Paloma por tirarle. La pregunta es mucho más sencilla: ¿quién puede competir mejor? Si llegado el momento las mediciones serias dicen que Paloma está arriba, pues que sea Paloma y se acabó el cuento. Pero si Mario aparece mejor posicionado, tiene mayor estructura y genera mejores condiciones para construir una alianza, ¿para qué chingados querer meter otra candidatura con calzador solamente porque así lo quiere la dirigencia nacional?
Y ése puede convertirse en otro gran error del PRI: creer que todavía se puede decidir Sinaloa desde un escritorio en la Ciudad de México. Alejandro Moreno podrá ser presidente nacional del partido, pero los votos están aquí y una eventual candidatura opositora a la gubernatura ni siquiera podría construirse pensando solamente en el PRI. Tendría que convencer al PAN, dialogar con otras fuerzas y ver qué sucede con Movimiento Ciudadano, donde Sergio “Pío” Esquer también trae proyecto propio y seguramente no está esperando instrucciones para saber qué hacer.
Si realmente quieren poner en aprietos a Morena y competir contra Imelda Castro, la decisión tendría que ser fría y electoral: quien tenga mayores posibilidades, ése debe encabezar. No el favorito de una dirigencia, no el amigo de alguien, no quien tenga mejores relaciones nacionales. El que pueda juntar más votos. Y hoy, por lo que se observa políticamente, Mario Zamora parece tener argumentos suficientes para que por lo menos dejen de hacerse pendejos y lo midan como debe ser antes de querer cocinar otra cosa desde arriba.
Y falta Paola Gárate. Porque Paola ya hizo buena parte de lo que le tocaba: caminó, se posicionó, consiguió seguidores y tiene gente dispuesta a respaldarla. Ahora la pregunta ya no es solamente qué quiere Paola, sino qué partido se va a animar con ella. ¿El PRI, donde hubo quienes se sintieron traicionados por sus movimientos, o el PAN, donde también quedaron bastante encabronados con ella? Porque una cosa es tener capital político y otra encontrar quién esté dispuesto a poner las siglas. Y esa novela todavía no termina.
Eso es lo paradójico del escenario. Morena tiene broncas porque muchos quieren Culiacán y todos saben cuánto vale; la oposición, particularmente el PRI, tiene pocos queriendo entrarle a la capital mientras sus principales figuras ya hacen cuentas para la gubernatura. Y cuando llega la hora de hablar de esa gubernatura, en vez de buscar primero al más competitivo, corren el riesgo de volver a enredarse por decisiones tomadas desde la dirigencia nacional.
Culiacán no puede ser candidatura de relleno y Sinaloa tampoco puede ser capricho de Alito.
Si el PRI y la oposición quieren volver a competir de verdad, tendrán que empezar por entender dónde están los votos y quién puede conseguirlos.
Porque Morena, con todos sus pleitos, sus encuestas y sus chingaderas, eso ya lo entendió.
Todo esto, según yo, el Goyo310.
Link Web …. https://goyo-310.com/morena-se-pelea-por-culiacan-el-pri-se-enreda-por-la-gubernatura-y-que-haran-con-paola-garate/